Marco Incomparable

La maleta de Alaya

JUEZA
¿Qué nos quiere decir la jueza con su 'trolley'?

 

Consciente del interés que despierta por el caso de los ERE fraudulentos, la jueza Mercedes Alaya se pasea a diario con su maleta ante los juzgados de Sevilla para deleite de algunos medios, que la vitorean como la dama de hierro que está poniendo en su sitio a sindicalistas bon vivants. Esos mismos "liberados" que, después de increparla, se pegan cenas en restaurantes de lujo según la versión de algunos de la caverna, cuando todos sabemos que ese es coto privado de la derecha.

 

Escoltada por la policía desde el pasado miércoles -no vaya a ser que otros afiliados a UGT y CCOO la vuelvan a llamar "fea" y ella se vea obligada a acudir a trabajar en taxi-, la magistrada española con mayor número de fans en Facebook cruza con gesto hierático la nube de periodistas que la espera y se dirige al juzgado como si nada.

 

Alaya, quien se ha inventado la fórmula jurídica de la autoimputación, se ha tomado a la ligera la prisión provisional y ha visto cómo la Fiscalía recurría su auto por tratar de imputar política -y no jurídicamente- a los dos últimos expresidentes de la Junta de Andalucía, ha hecho de su paseíllo todo un hit en la prensa.

 

¿Qué tal un pen drive?

 

La imaginación a mí se me dispara porque, qué queréis que os diga, en la época de los pen drive, los discos duros y los ordenadores no comprendo muy bien cómo alguien que dirige una investigación como ésta puede desempeñar bien su trabajo metiendo todos los documentos en un trolley que parece comprado a última hora a la vuelta de un viaje en el que no te caben las compras. Porque, ¿qué lleva ahí dentro, señora jueza?

 

No me creo que se trate de los papeles del caso de los ERE. ¿Está pensando en irse de viaje pero no acaba de decidirse? ¿Vende productos de Mary Kay y aprovecha los ratos libres para hacer sesiones de ventas? ¿Es su maleta como el bolsillo de Doraemon?