Opinion · Marco Incomparable

Mi vida es guay y la tuya no

gisele
La top brasileña Gisele Bündchen en su página de Facebook.

Despertarse en posición indie mirando hacia los rascacielos de Manhattan no representa el típico amanecer de una madre. Y menos si su bebé posa a su lado a primera hora de la mañana relajado mientras parece estar haciendo body balance en vez de berrear pidiendo el desayuno o que le cambien de una vez el pañal. No.

 

Seamos realistas. Partimos de la base de que la vida de cualquier estrella de Hollywood, deportista de élite o top model, está a años luz del día a día de la gente común. Sin embargo, desde que le han tomado afición a esto de obsequiarnos con sus fotografías en las redes sociales sin el filtro de la prensa -pero con retoques de Instagram- las celebrities (Joaquín Reyes, gracias por la nueva acepción de esta palabra) nos venden como cotidianas escenas absolutamente irreales.

 

¿Hacer yoga en medio de un riachuelo con tu hijo? ¿Quién narices hace eso aparte de VIPs como la top Gisele Bündchen? ¿Y quién es el asistente/pariente de estos famosos al que siempre le toca disparar la foto? «No, esta no, repítela que aquí no salgo bien. Ahora sí, perfecto. Espera que la filtro y la subo a Instagram».

 

Varios estudios coinciden en que Facebook y sobre todo Instagram se convierten para muchos usuarios de las redes sociales en un escaparate de la exclusión en la cual parece que otros viven una vida mucho más feliz que la nuestra. Aparte de que habría que ver la página de Facebook e Instagram de los responsables de estos estudios y medir su grado de envidia, no estaría de más observar esas imágenes como lo que son: apariencias cuidadosamente filtradas cuyo objetivo es presumir de la vida que uno lleva, y a veces, sí, molestar un poquito a los demás.

 

Por último, no me gustaría terminar este post sin preguntaros algo que me inquieta demasiado: ¿Qué le pasa a Miley Cyrus en la lengua? ¿Le ha dado un calambre?