Opinion · Marco Incomparable

Igartiburu: 15 años sin aprender el oficio

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Nos va a dar las uvas… otra vez. Y la vamos a pagar por ello.

 

Parece increíble que esta presentadora que no sabe leer el autocue, que arrastra las eses sin piedad y que entona una mala noticia igual que si estuviera dando una buena, lleve más de quince años al frente de los principales programas de la televisión pública. Es asombroso que todos los consejos de administración de RTVE  hayan mantenido a esta sosaina sin grandes dotes para la comunicación como imagen de una cadena llena de profesionales de verdad a los que nunca se les dará esa oportunidad.

 

Porque llamarla a ella profesional de la comunicación sería bastante cruel por mi parte. Los cursos de reciclaje a los que suelen asistir los periodistas de la cadena no deben de haber tenido el gusto de ver pasar por ellos a la presentadora de ‘Corazón de…’. De todas formas, si me equivoco, como casi siempre, si Anne Igartiburu ha asistido alguna vez, les aconsejo que no me saquen de mi error dados los resultados, que por desgracia saltan a la vista cada vez que aparece en pantalla.

 

Sé que la mala de esta película en teoría debería de ser Mariló Montero. Pero, por más que la presentadora de La Mañana de La1 se empeñe en cagarla, ha sido la única en esa cadena capaz de decirle a la cara, en directo y sin anestesia, alguna que otra verdad a esta rubia aparentemente perfecta. Porque, ¿qué pasa con Anne Igartiburu? ¿Por qué nadie la cuestiona? Ella no está oxidada para hacer un programa en directo, no, Mariló. Ella ES una Barbie incapacitada hasta para hacer un enlatado.

 

Por Dios, cómo es posible que con la de periodistas y presentadores que hay de verdad, esta plasta que confunde cursilería con buen gusto haya sido elevada a la categoría de reina de La1 durante década y media. Un tiempo que ni siquiera le ha servido para aprender a leer el texto, a disimular cuando hay algún fallo en el programa, a dejar de mirarse en la pantalla por si le quedan bien los complementos -que sí hija, que te quedan bien-, que vocaliza como el culo, que se ahoga al decir una birria de frase y que encima se mete a sí misma con calzador en los reportajes de la high society madrileña. ¿Puede haber algo peor?

 

Claro que sí. Puede cobrar un sueldo de más de seis ceros al año, puede haber aprovechado su conocimiento público para embolsarse aún más siendo imagen de Marina D’Or ciudad de vacaciones. Haber presentado ‘Murcia qué bonita eres’, ‘Mira Quién Baila’… puede haberse estrellado con su programa estrella de la tarde y volver al de siempre, corazonesss, como si nada hubiera pasado. Igartiburu. Ese Expediente X, esa mujer que en quince años no ha aprendido su oficio. El 31 de diciembre, de nuevo en sus campanadas. Yo me cambio de canal.