Opinion · Marco Incomparable

Justin arruina la Navidad a los ‘beliebers’

 

Qué días más duros para los fans de Justin Bieber. Una frase de su ídolo en Twitter y se les jodió la Navidad: «My beloved beliebers I’m officially retiring«. Así, sin coma. Sin anestesia. Pobres. Ni los regalos de Papá Noel. Ni volver a casa por Navidad. Ni recargar el móvil. Nada. Llegó el canadiense con el anuncio de que se larga, y al carajo el buen rollito de fin de año para millones de teenagers.

 

Es una putada que alguien que ha sido capaz de regalarnos tantos grandes temas en tan poco tiempo (luego ya si eso busco alguno en Google, que ahora no me vienen a la cabeza) haya decidido dejar tirados a millones de adolescentes que eran capaces de hacer guardia horas y horas en la puerta de un estadio para verle cantar y de otras muchas tonterías que hoy es mejor no recordar.

 

Bieber ha reflexionado. Y para ello parece que ha encontrado un hueco en alguna de sus principales actividades, entre las cuales destacan cambiar su peinado, mear en los cubos de fregar que se encuentra en los restaurantes, patear banderas en Argentina, golpear fotógrafos, visitar meretrices, conducir como un pirado, pintar grafitis en las calles y ser expulsado de los hoteles en los que se aloja cuando está de gira.

 

El ‘peor artista musical’ según My World de New Musical Express, ha debido de pensar que con 19 años ya ha ganado pasta más que suficiente para que tanto él como gran parte de su futura descendencia puedan vivir a cuerpo de rey. Eso, si no se lo funde antes, cosa que no me extrañaría a la vista de su estabilidad emocional y de la forma abrupta en la que le llegó el éxito.

 

No me permito apenarme de un cantamañanas imberbe forrado hasta las cejas con pinta de ser bastante idiota, pero sí me pregunto qué pensarán a la vista del resultado tanto su madre, la primera que empezó a subir sus vídeos a youtube cuando era menor de edad, como el cazatalentos que le descubrió. Él es Scooter Braun, un señor con nombre de moto y maquinilla de afeitar. De su mano debutó en 2009, es decir, con quince años.

 

Yo no cantaría victoria tan rápido, pero me aferro a sus palabras y aplaudo la mejor decisión de Bieber hasta la fecha. Cruzad los dedos, antibiebers.