Marco Incomparable

A vivir del cuento

Casanova
No es lo mismo con Photoshop que sin Photoshop, ¿verdad?

 

Niña mimada de ¡Hola!, nuera favorita de la mujer con más títulos nobiliarios y operaciones de cirugía estética desastrosas del mundo, Genoveva Casanova es uno de esos casos en los cuales, sin hacer nada de nada, repito, nada, te viene todo regalado.

 

Esta chica había estudiado la carrera de Filosofía, y poco más que contar. Hasta que se fue de intercambio a Sevilla y se cruzó en el camino del conde de Salvatierra -otro que tal baila, son tal para cual-. Y oye, se hizo el milagro.

 

Fue anunciar boda y embarazo, convertirse en la madre de los nietos de la Duquesa de Alba y de repente esta mujer "dio un giro a su carrera", como describe en su propia página (tiene web oficial y todo, va en serio, la podéis ver si pincháis aquí). A partir de entonces empezó a dedicarse a causas humanitarias y... eccoci qua, a ser la imagen de un puñado de marcas.

 

Desde aquel giro loco a su carrera, esta filósofa ha tenido tiempo de participar en la promoción de Marina d'Or (qué tiempos aquellos los del ladrillo), de publicitar azulejos, productos de peluquería, de amadrinar una atracción del Parque Warner y de pasar gran parte de su tiempo, libre, a estar disponible para cualquier eventual llamada de la revista ¡Hola! para hacer los reportajes más absurdos.

 

Eso sí, no tengo muy clara la estrategia publicitaria de las joyerías para las que ha trabajado porque, es ver a Genoveva Casanova posando con unos pendientes y un anillaco y una ya no sabe a cual de todas esas marcas pertenece el anuncio. Enhorabuena a quienes decidieron contratarla.

 

Guapa y sin sorga, capaz de ir a la entrega de los Premios Nobel en muletas y abrigo de piel rojo, Casanova pertenece a ese club de gente a la que no se le conocen romances con el chico del bar de enfrente o la vecina de al lado. Gente sin demasiados problemas, con la vida resuelta, siempre y cuando tengan alguna excusa para no desaparecer de las revistas.

 

Un poco el rollo de Álvaro Muñoz Escassi o Malena Costa, solo que en plan aristócrata exconsorte. Ahora es directora de Proyectos y Relaciones Institucionales de la Fundación Casa de Alba. Estoy segura de que tiene problemas para conciliar su vida laboral y personal.