Opinion · Marco Incomparable

Shak y el tránsito intestinal

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La artista que perpetró el ‘Waka, Waka’.

Todos los lumbreras que culpan a las mujeres del pobre rendimiento físico de algunos deportistas deberían analizar el caso a la inversa que vive Shakira Isabel Mebarak Ripoll desde que comparte su vida con el futbolista del Barça Gerard Piqué.

 

La estrella colombiana ha pasado de tener un aura de feminidad, alegría, buen rollo y cierto misterio a parecer una hortera de bolera con el pelo frito que se pasea con cadenas de oro por Esplugues de Llobregat y que obsequia a menudo a sus seguidores en las redes sociales con fotos chorra de su vida privada.

 

Me pregunto en qué momento decidió pasar de ser una estrella del espectáculo a mover las caderas cual hada que se multiplica a sí misma en medio de un bosque de palo al que sólo le faltan los nenúfares.

 

Y todo para anunciar un yogur que ayuda a esa parte de la población que sufre en silencio el estreñimiento. Señores publicistas, por favor, aclárenme el mensaje que estoy espesa y no lo he pillado.

 

Qué gran decisión de Shak. Y qué grandes asesores tiene. Al final va a tener razón su ex, Antonio de la Rúa, con eso de que él fue fundamental para que ella alcanzara el éxito internacional.

 

Tal vez el argentino debió de haber ganado su absurda demanda porque el hecho de que una de las cantantes más ricas del mundo -según la revista Forbes– anuncie remedios contra el tránsito intestinal es como para pararse a pensar. Ni siquiera haber echado el resto para grabar un vídeo junto a Rihanna e intentar ser provocadora sirve para volver a ver a Shakira con un punto de interés.