Opinion · Marco Incomparable

Deporte en braguitas

 

Es el colmo. Estas tías quieren practicar deporte como si fueran chicos, pero sin enseñar cacha. Seguro que las jugadoras de balonmano playa que el pasado fin de semana se plantaron en la Suances Cup 2014 y se negaron a competir en bikini lo hicieron porque no están tan macizas como las otras… esas mojigatas son feministas de pelo en el sobaco fijo.

 

¿No se dan cuenta de que va a ir menos gente a verlas? Así no vamos a conseguir promocionar los deportes femeninos. Nos lo ponen difícil ellas. Son un poco exageradas estas tías.  ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Jugar en burka? ¿Ser directivas de la Federación Española de Balonmano?

 

La verdad es que cuando nos preguntan por qué para practicar la misma actividad a ellos les permitimos llevar ropa holgada y no enseñar más de la cuenta, nos cuesta un poco explicarnos. Porque, técnicamente, llevar unos pantalones y una camiseta es una indumentaria perfecta para jugar balonmano playa, como demuestra el hecho de que ellos van vestidos así y todavía no se nos ha ocurrido proponerles lucir un tanga de leopardo.

 

Cuando algunos tocahuevos como la Federación Vasca de Balonmano nos piden explicaciones por estas pequeñas incongruencias, es cuando empezamos a ponernos nerviosos. ¿Son modelos? No. ¿Son deportistas? Sí, pero son tías, que no os dais cuenta de que puede ser un reclamo, que es por su bien, no lo llaméis sexismo.

 

Para los que no lo sepáis, todo esto viene porque la normativa europea establece claramente -en su regla 4.8- que ellas tienen que llevar top y braguitas para jugar. Ellos pueden ir con camiseta y pantaloncito. Así que pensábamos que teníamos cubiertas las espaldas, hasta que el Consejo Superior de Deportes anunció que va a intervenir.