Opinion · Marco Incomparable

Culito gordo vs. culito prieto

 

La televisión es cruel con el físico de presentadoras, actrices y periodistas. A los hombres también les afecta -especialmente en cuanto que asoma la alopecia- pero este medio se ensaña más con el físico y la edad de ellas.

 

Esta semana, numerosos tuiteros se preguntaban qué le había pasado a Tania Llasera, que se dejó ver con unos kilos más en un desfile de la Madrid Fashion Week. La imagen sorprendió porque es inusual que una presentadora gane peso de forma tan evidente. Y esta actriz parece haber antepuesto algo tan importante como dejar de fumar a la presión que sobre ella puedan ejercer sus jefes, los espectadores del canal en el que trabaja o los siempre atentos usuarios de Twitter.

 

Podría pasar por ser algo normal, pero a mí no me parece que lo sea que alguien que sufre un cambio de peso se vea obligado a dar explicaciones públicamente. Ella ha tenido que defenderse de ciertos comentarios con unos tuits en los que alega que hace nueve meses dejó el tabaco. «Ya bajaré de peso. Lo mío tiene solución». «Me siento bien, me siento guapa y sexy incluso. ¿Qué más da la talla?».

 

Sin embargo, hay quien no se sentiría así de bien con el culo un poco menos prieto. Y me viene a la cabeza una periodista que acaba de irrumpir con fuerza en el mundo de las bloggeras autodenominándose «Superbarbi». Sí, sí. Tal cual. Se trata de Silvia Barba, la reportera que suele hacer las entrevistas de fútbol a pie de campo en los estadios.

 

Esta semana ha estrenado blog en mujerhoy.com con el siguiente alegato para sus seguidoras: «Nada de taparse el culo con una chaqueta o una sudadera para hacer ejercicios, por favor, eso desde ya descatalogado, porque tú y yo valemos mucho, siempre la mejor de nuestras sonrisas y que nos miren el culito, que a partir de ahora va a estar más prieto que nunca».

 

Siempre había sospechado que había algo raro en ti, Silvia. Ahora ya me queda más claro que nunca. Para que luego os metáis con Carbonero.