Opinion · Marco Incomparable

Gran noticia para controladores

Ahora que el doble check azul de WhatsApp nos permite controlar a nuestras parejas, amigos, familiares y compañeros de trabajo, podemos dividir el mundo entre dos tipos de individuos: los que se alegran y los que no.

 

Si te encuentras entre quienes están un poquito jodidos, eso es porque perteneces a ese grupo al que aún le importa mantener una pequeña parcela de privacidad. ¿Que puede ser divertido mandar con el doble check un mensaje de «me caes mal» a alguno de tus contactos? Sí, pero no creo que nadie quiera tener a su madre mosqueada cada vez que le ve «en línea» y no recibe respuesta a sus whatsapp. Se puede liar parda.

 

Ignorar a la gente, aunque sólo sea un rato, se va a convertir en un deporte de alto riesgo. Broncas innecesarias que acaban en parejas rotas, el fin de la amistad de ese grupo del cole del que ya no te hacen gracia los chistes, familiares mosqueados durante meses… Bienaventurados los daltónicos.

 

No me quiero imaginar al dentista de Bustamante cuando reciba ese mensaje recurrente de: «Quiero volver a blanquearme los dientes». Doble check azul. «Mierda». O a la estilista de Shakira cuando lea: «Quiero subirme el tono de rubio y que me traigas ropa con más dorados y más gorras de cuero». Doble check azul. «Mierda».

 

Si eres de los que hoy están más felices que unas perdices con este atraso tecnológico, lo sentimos, queda confirmado: o eres un cansino, o eres un impaciente, o eres un controlador. Sólo los sistemas operativos de Android tienen forma de escapar a los plastas y a los acosadores. Un hurra bien grande por WhatsApp.