Marco Incomparable

Si me acusas, investigo tu pasado

cosby
Bill Cosby tuvo su mayor éxito en la comedia televisiva en los años 70 y 80.

Hay algo en las acusaciones de agresión sexual contra el actor Bill Cosby que no cuadra. Y no es, precisamente, la versión de los hechos ofrecida por una veintena de mujeres que, al decidir hablar, ha optado por enfrentarse a la imagen de padre de familia bonachón que la mayoría teníamos de él.

 

Ya sé que el mero hecho de que le acusen 20 personas de algo no le convierte en culpable, ni mucho menos. Pero que tantas mujeres que se han cruzado en la vida del cómico coincidan en contarle al mundo cómo las drogó y agredió sexualmente, y que en muchos casos las violó siendo menores de edad, no me hace pensar en la inocencia de este septuagenario, por más canas que peine.

 

Lo chocante de este caso es que, en vez de defenderse de algo que ya ha prescrito, él haya optado por atacarlas. Para hacerlo con las máximas garantías, el actor cuenta con la ayuda del abogado Martin D. Singer, muy popular entre estrellas de Hollywood metidas en líos que recurren a cualquier tipo de estrategia (a 700€ la hora, eso sí).

 

Cualquier cosa contra ellas

 

Desde hace un tiempo, el equipo de investigadores de Singer está escarbando en las vidas de estas mujeres para encontrar "cualquier cosa" que sirva para desacreditar su versión, según The New York Post. Pero, en realidad, ¿qué tiene que ver el pasado imperfecto que ellas hayan podido tener, las supuestas manchas en su CV personal, que les haga merecedoras de que un actor famoso las drogue y las viole?

 

¿Qué ganan ellas con estas denuncias públicas? ¿Notoriedad a costa de haber sido ultrajadas? ¿Que se les echen encima los incondicionales del actor intentando desacreditar su versión de lo ocurrido?

 

En los términos en los que se mueven quienes las desacreditan, no ganan nada. No van a ganar una demanda millonaria por violación porque los abusos, que datarían de los años ochenta y noventa, ya habrían prescrito. Como mucho ganarían una demanda por difamación —porque Cosby las ha llamado mentirosas—.

 

No obstante, sí pueden ganar a Bill Cosby en términos morales. Pueden, y de hecho ya lo están haciendo al romper con la imagen de padre perfecto que la mayoría teníamos de él. Por eso le cuentan al mundo lo que les pasó.