Marco Incomparable

Gracias Cindy

Mientras medio mundo celebra que la modelo Cindy Crawford nos haya mostrado ese cuerpazo de una mujer espléndida a sus 49 años, tengo la impresión de que no ha sido precisamente una decisión suya enseñar esas fotografías sin retocar. De hecho, no se trata de una imagen que haya publicado Marie Claire México, que fue la revista que realizó en diciembre de 2013 el reportaje objeto de tanto revuelo, ni tampoco la ha subido a sus redes sociales la mítica top estadounidense.

 

La imagen, que según ha confirmado la propia revista es un descarte de aquella sesión, nos la ha mostrado Charlene White, una presentadora de ITV News que la publicó en Twitter. Por más alabanzas que haya dedicado en su tweet a Crawford, lo cierto es que White nos ha enseñado las arrugas y flacidez del cuerpo de una modelo que se acerca a los 50 y que, insisto, tiene un cuerpazo. Por cierto, ¿dónde están las estrías de las que todos hablan? Ya empezamos porque yo no las veo…

 

Felicidad no creo que sea lo que ha sentido la súper modelo, dedicada a mostrar un cuerpo perfecto desde la adolescencia. De hecho, su marido Rande Gerber contraatacó la locura desatada en las redes sociales a cuenta de la fotografía con otra en la que se puede ver a Crawford en bikini con todo bien terso el día de San Valentín.

 

Si actrices como Halle Berry (48) admiten que, aunque ellas se ven bien, han sopesado en numerosas ocasiones pasar por el quirófano debido a "la presión de la industria cinematográfica" sobre su aspecto físico, la influencia de los cánones de belleza sobre una modelo son brutales.

 

Mucho más si los editores y lectores se acostumbran al retoque infinito incluso en modelos muy jóvenes. Pero la realidad no es la que nos enseña el Photoshop y resulta interesante descubrir que incluso ellas, las supuestas mujeres perfectas, tienen algo que les cuelga por más que les haga sudar su entrenador Rapú (sí, yo también veía los vídeos Shape your body de Cindy Crawford pero, por más que hacía sentadillas, mi volumen de pelo no quedaba nunca igual).

 

Tanto si quisiste enseñarnos tu cuerpo real como si no fue así, gracias Cindy