Marco Incomparable

El chorizo parrillero

kylieDesde que Kim Kardashian decidió que el culo iba a desbancar al pecho como principal objeto de deseo masculino, abundan todo tipo de supuestos métodos para conseguir un glúteo "más grande, firme y hermoso" en 60 días y sin cirugía. Lo veo casi a diario en Twitter. Sí, sigo a gente muy rara.

 

 

También hay quien prefiere potenciar la clásica delantera y busca "remedios naturales para aumentar los senos" como por ejemplo engordar (aquí hay que reconocer que se lo han currado) comer soja y pan o hacer... (atención) ejercicios de pectoral.

 

 

La última celebrity que se ha apuntado a esta moda ha resultado ser la hermana pequeña de Kim Kardashian, Kylie Jenner, aunque ella ha optado por aumentar otra parte de su cuerpo sin cirugía: los labios.

 

 

Una marca de San Francisco comercializa una manzana artificial que sirve para atrapar los labios en ella y, al succionar, supuestamente agrandar la boca. Según My Candy Lipz, este trasto es el responsable de que Kylie haya pasado de tener unos labios normales a tenerlos gruesos.

 

 

Ella no lo ha confirmado pero tampoco lo ha desmentido. Así que ya tenemos en Instagram, Twitter y Facebook a montones de jovencitos haciendo el memo con vasos de chupitos (muy inteligente usar cristal chicps), botellas de plástico y todo tipo de chorradas que adolescentes aburridos metidas en su cuarto están dispuestos a hacer para imitar el fatídico remedio casero que ya ha llevado a más de uno a urgencias con cara de Carmen de Mairena.

 

 

Debo de ser una antigua neopuritana porque hay algo en toda esta exageración artificial de culos, pechos y bocas a lo chorizo parrillero que me resulta más propio de muñecas hinchables que de un canon de belleza lógico. Este gusto por lo deforme, ¿no tiene un punto casi circense?