Palabra de artivista

Tele K vuelve a la TDT

Siempre he mantenido que el mayor error de cálculo de Zapatero fue ignorar, o no saber gestionar, la importancia de los medios de comunicación en nuestro futuro como izquierda (ni digamos como minorías) perennemente asediada por el tradicional poder de los oligarcas, la Iglesia y la derecha más beligerante. Un poder que han obtenido y mantenido a través de la manipulación y la propaganda.

Baste ver el gasto que Espe Aguirre ha asignado en la Comunidad de Madrid a propaganda, finamente llamada publicidad, como nos anuncia este titular: La publicidad se come las cuentas del Gobierno de Esperanza Aguirre (La Comunidad ha destinado 620 millones del presupuesto a promociones desde que empezó la crisis - Este año gastará 111 millones, cinco veces más que Cataluña, avisa el subtítulo), para saber que la estrategia que les ha permitido blindar sus victorias ha sido el populismo, la manipulación y la lobotomía mediática.

De hecho, el que Zapatero pareciese mirar hacia el otro lado ese funesto verano (las barrabasadas, en democracia siempre se hacen en verano) en el que Esperanza Aguirre secuestró la TDT otorgando licencias inexplicables a sus amigotes cristofascistas, a la Iglesia más rancia, a los empresarios franquistas y a los extremistas más anacrónicos que hasta entonces no habían tenido ni una cadena, mientras por otro lado echaba de la TDT a canales que realmente habían sido pioneros en las locales, me refiero a Tele K, uno de los primeros canales analógicos locales de España, sólo parece confirmar su torpeza (siendo muy benignos y dejando de lado la posibilidad de negociaciones).

Aquella extraña permisividad, dejó a Tele K abandonada a su suerte y luchando en tribunales, manifestaciones y actos de protesta por su supervivencia durante los largos años en los que canales inviables envenenaron a la población contra el PSOE, y la izquierda en general, con unas dosis de sal gorda y vino tinto (no en vano también se les conoce como Tintorro Party) que ni en unas bacanales en las salinas de Cádiz.

Tras mil batallas, Tele K consiguió que se le permitiese emitir en TDT pero, absurdamente, la nueva Ley General del Audiovisual les impedía cualquier tipo de comunicación comercial, es decir: no podían hacer publicidad. Sin la posibilidad de sufragar sus costes con anunciantes, Tele K ha venido renqueando entre un maremágnum de canales cristofascistas que contaban entre sus anunciantes a amigotes y otros caciques muy dispuestos a sufragar la cadena si encima podía debutar en la tele "mi sobrina Martita que es muy mona y ha estudiado modelo".

Esta situación les llevó a lanzar la campaña SOS Tele K, como podéis ver en este vídeo:

La buena noticia es que, tras un periodo sin emitir, esta tarde, a las 19 horas Tele K vuelve a la TDT. Una voz de izquierdas y solidaria en un mar de cavernas.

La mala noticia es que es evidente que la izquierda sigue teniendo pendiente la gestión de sus medios de comunicación con un modelo viable y que no traicione sus valores. Por ahora no parece haberse conseguido.