Opinion · Palabra de artivista

Juan Pinilla, cante y compromiso

Juan Pinilla no sólo es un escritor, un investigador, un traductor, un actor o un cantaor excepcional que en el Festival de las Minas de La Unión ha obtenido hasta siete primeros premios, alzándose en 2007 con el máximo galardón Lámpara minera, lo que lo convirtió en el único cantaor granadino que posee esta distinción en la actualidad, Juan Pinilla es, sobre todo, un excepcional intelectual de izquierdas, un referente para todos los que queremos mantener vivo el compromiso, el activismo y el arte.

Y lo hace desde una generosidad excepcional que acepta el castigo que el poder y la industria aplica, a modo de censura, sobre sus excepcionales dotes como cantaor, actor, escritor o comunicador. Deslumbrantes destellos de un talento incontestable que habría devenido rentable triunfo masivo de no ser porque el poder patriarcal nunca va a premiar a un artista e intelectual que ha puesto su brillante intelecto, su innegable talento, su ágil mente, al servicio del pueblo, de los oprimidos, de los que no tienen voz.

De este modo, ha cambiado lo que habría sido una cómoda, ególatra y retable carrera por una mucho más brillante, aplaudida y deslumbrante, pero negada desde la maquinaria capitalista que él cuestiona. Juan Pinilla no reproduce, aprovecha o repite las cómodas fórmulas del cante, la escritura o la apariencia (ah, ¿no lo he mencionado?, es que el chico, además de todo eso es guapo y distinguido, lo tiene tó er shavá, como dirían por los colmáos), las cuestiona, las revoluciona y se atreve a abrir nuevos caminos que muchos seguirán cuando ya sea rentable, fácil y permitido. Juan Pinilla es un innovador.

Si insisto en este aspecto de la carrera de este artista e intelectual, es porque es extremadamente excepcional encontrar en estos tiempos de asimilacionismo, oportunismo y conformismo consumista a alguien dispuesto a no dejarse comprar y a mantener la lucha contra el opresor con tanta pasión, brillantez y decencia.

Ya lo demostró cuando sacó hace poco su libro-disco Las Voces que no callaron en la editorial cooperativa Atrapasueños (este proyecto editorial es un ejemplo de exquisito catálogo, buenhacer, libertad y cultura que muchas deberían seguir).  En ese lúcido homenaje a los valientes que, a pesar de ser incluso asesinados por ello, no dejaron de denunciar la injusticia durante la Guerra Civil, el franquismo e incluso ahora, es un verdadero documento histórico que rezuma humor (los cantes por Groucho Marx son hilarantes), valentía (los recitados de poemas de Marcos Ana o Gabriel Celaya son excepcionales), denuncia (ese “Don Manuel” que escribió y cantó en los años 70 el cantaor granadino Paco Moyano dirigiendoselo a Fraga Iribarne y que ahora canta Juan con sorprendente relevancia) y admiración (es bellísimo ese homenaje a tantas voces valientes que sufrieron el olvido). Os recomiendo que lo compréis en la web de Atrapasueños, pulsando sobre el nombre, encima. Es imprescindible para recuperar y entender una parte esencial de nuestra historia y nuestra gente.

Ese disco le llevó por todos los espacios comprometidos de España, especialmente junto a las bases del Partido Comunista con el que él (y esa magnífica editorial cooperativva que es Atrapasueños) tiene un profundo compromiso. Fue en uno de esos actos donde tuve el privilegio de escucharle cantar. Era el aniversario del PCE y Juan me puso la piel de gallina con su voz y con su planta de guerrero libertario. Ver a alguien regalar su talento con la dignidad, honestidad y generosidad con la que Juan lo hace es un privilegio, un honor y un bálsamo para los espíritus rebeldes. Encima, luego tuve la suerte de disfrutar de su amistad, su humor (que tiene a raudales) y su lucidez (que es tanta como para pavimentar el océano hasta Cuba y más allá).

Ahora acaba de grabar un nuevo proyecto que debería estar incluido en todas las bibliotecas con afán de delitarse: un disco cantando las coplas del libro La copla popular española de Gerald Brenan del que hasta la portada es exquisita:

Lo presentará el próximo 20 de marzo en el Teatro Alhambra de Granada como podéis ver en el cartel.

 

Así que si queréis daros un lujo, comprad la entrada (¡8 euros!) y luego el disco a la salida para que os lo firme. Mis camaradas de Atrapasueños seguro que harán placentera la compra. Yo, seguramente, me plante allí para poder disfrutar de este hombre excepcional y de este proyecto único. Aunque el día 25 de mayo estará también en Madrid, en la Peña Flamenca “Duende” (Centro Social Cultural Entrevías).

Qué alegría que intelectuales como Juan Pinilla sigan regando este desierto cultural en el que se está convirtiendo España. Este hombre devuelve el aliento a los activistas comprometidos y a los artistas, o sea: a los artivistas… como yo y como él. Y para muestra, un botón:

 

 

Para mí sólo tiene un pero: el gachó es hetero. ¡Será egoista!

Salud y República, camarada. Y que sigas regalándonos esos imprescindibles destellos de faro invicto tan necesario en estas espesas negruras.