Palabra de artivista

¿Izquierda radical o un nuevo Zapatero?

Los discursos que se podían escuchar y leer anoche y esta mañana sobre los resultados de las elecciones francesas y griegas lo dejan bien claro: la izquierda agoniza entre cínicos privilegiados que se erigen en revolucionarios de lo ajeno y privilegiados cínicos que ven cualquier novedad como un riesgo a sus privilegios.

Por un lado estaban los permanentes revolucionarios de pantufla que desde twitter o facebook planteaban con insufrible desidia que lo de Hollande no iba a ser nada, "ese es un nuevo Zapatero" me dijeron hasta desde Argentina. Como si Zapatero no hubiese llevado a España a la vanguardia de los derechos en aquella primera legislatura.

Por otro lado tanto desde la derecha torticera como desde la misma izquierda se denominaba a Syriza -el partido de izquierdas griego que es el equivalente de nuestra Izquierda Unida- como "izquierda radical" y se le equiparaba al terrible partido filonazi que en Grecia ha conseguido 21 escaños. Incluso tuve que ver a una ANAL-lista en el canal 24 horas de TVE decir la barbaridad maniquéa de que la peor noticia de las elecciones griegas era "ese ascenso de esa Izquierda unida griega, la izquierda radical de Syriza".  ¿En serio? ¿De verdad van a aprovechar los medios de comunicación y su corte de opinadores-lacayos para lanzar el sibilino mensaje de que IU es "izquierda radical" y equiparable a un partido filonazi? ¿De verdad se nos va a plantear que todo lo que se mueva a la izquierda del cada día más conservador, pro-Vaticano y filoneoliberal PSOE es "izquierda radical"? ¿De verdad es lo mismo un partido que intenta restaurar los valores mínimos de la izquierda, de la clase trabajadora machacada por la banca y las oligarquías, que un partido nazi que aboga por la violencia directa, el racismo más neandertal y obliga a los periodistas a ponerse en pie cuando entra su capo en las ruedas de prensa? Vamos, hombre, no me jodas.

La derecha y los lacayos del sistema siguen haciendo su trabajo de adoctrinamiento, aborregamiento, de las masas para que acepten el pensamiento único, pero a mí me parece incluso peor esa actitud soberbia y destructiva de ciertos cachorros del capitalismo que se dedican a despreciar las pocas oportunidades de restaurar la izquierda como poco revolucionarias, mientras escriben estas consignas extremas desde su tablet, su móvil o su mac, ignorando el trabajo esclavo que su nivel de vida privilegiado impone a ¾ partes del planeta. Es la actitud que veo en los supuestos miembros del 15M (que es cualquiera que pase por la calle en ese momento o desde su ordenador se eriga en gran pope de la revolución) que desde una soberbia, una autoindulgencia insufrible, se permite despreciar el trabajo de los activistas reales, de los partidos que han luchado duro por muchos de los logros que disfrutamos. Hasta IU les parece poco de izquierdas y se embarcan en un puchero de consignas y direcciones de la que jamás va a salir nada.

Cierto que el PSOE ha traicionado a su electorado de izquierdas, cierto que parece que no aceptan su traición y por ahora se lo achacan todo a la crisis, cierto que su corporativismo sigue asfixiando la imprescindible renovación que quite a carcamales burgueses de sus órganos de gobierno y deje entrar a algo de sus bases cada vez más desanimadas, cierto que es cuanto menos ridículo que anoche Ferraz se subiese al carro de Hollande y el Partido Socialista Francés (con el que no tiene nada en común si analizamos el mucho más progresista programa de Hollande) e ignorase al PASOK griego con el que tiene muchísimo en común con su suicida genuflexión ante la política de austeridad impuesta por la Troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea) y su derrumbe (un aviso que debería tener muy en cuenta el PSOE), pero, queridos revolucionarios de opereta que pretendéis demoler toda la democracia e instaurar un sistema alucinado que ignore las presiones internacionales de hoy a mañana, no estamos para hacerle ascos a la más mínima oportunidad de recobrar el rumbo. Estamos a la deriva desde hace ya bastante. Y, sí, el problema es que se niega el aburguesamiento, aprovechamiento y oportunismo de muchos de los representantes de los partidos y sindicatos, pero no nos podemos permitir hundir nosotros mismos el barco mientras la derecha va, muerta de risa, a nuestro lado en helicóptero.

En Europa ayer se plantearon los dos paradigmas que la izquierda puede elegir para salir del callejón sin salida en el que se ha metido: o vuelve hacia atrás, hacia calles conocidas llenas de tentaciones comerciales en las que ha caído en el pasado, como ha hecho en Francia, o derrumba el muro que tiene delante, a lo bestia, y se mete donde sea (hasta en el baño de un piso) a buscar nuevos caminos por muy desesperados que sean, como han hecho en Grecia.

Yo personalmente creo que cualquier cosa es mejor que la apatía, divismo y critica continua que ahora vivimos en la izquierda de España. Porque todo les parece poco. Por un lado tenemos a los que ya anoche vaticinaban que "Hollande no va a hacer nada y será un nuevo Zapatero", ignorando los importantes avances que Zapatero ha traido en igualdad, repito. Por otro lado tenemos a los que preconizan el derrumbe del sistema y el fin de todo como una especie de algarabía verbenera en la que todos estaremos de fiesta. No saben lo que dicen. Una vez eso ocurra, no tiene vuelta atrás.

En cualquier caso, anoche se plantearon en Europa los dos paradigmas por los que se puede responder a este sistema corrupto de derechas. Tanto si Hollande triunfa en su compromiso de izquierdas que planteó en un prodigioso programa, como si en Grecia ese derrumbe del sistema permite plantear una alternativa sin bipartidismo (una opción que yo veo cada vez más dudosa), serán buenas noticias para la izquierda. Apoyemos a nuestrxs compañerxs de izquierdas en lugar desanimarlos con nuestro cinismo.

Rajoy, Cameron y Merkel tiene prisa por que ningún modelo alternativo desmienta su hecatombe. Desde Andalucía hasta Grecia, pasado por Francia, son peligrosas alternativas a eso que aseguran es la única salida (y que ya empieza a derrumbarse en Gran Bretaña, uno de los ejes del imperio neoliberal, por ejemplo).

El neoliberalismo ha sido nuestro meteorito mortal, es el momento de demostrar si somos dinosaurios o especies en evolución que sobreviven mejoradas.