Palabra de artivista

Irreductibles Fest volverá a pesar del PP

Anoche el Centro Social Okupado La Traba vivió un episodio de regresión tardofranquista que ya quisiese para sí "Cuéntame". Sólo faltó el cura que se empeñan en meter con calzador, venga o no venga a cuento, en todos los episodios de la cada vez más conservadora serie de TVE, para sentirse en aquella oscura España nacional-católica que algunos miembros destacados del PP tanto parecen añorar. Bueno y, como apuntó alguno de los asistentes, a los que se impidió siquiera llegar a la puerta del centro social en el que se celebraba el Irreductibles Fest: "que la policía se vuelva a poner el uniforme gris y nos pongan el No-Do y ya cantamos el Cara al sol brazo en alto o nos rapan la cabeza".

No faltó nada del esperpento de aquellas dramáticas redadas o intervenciones de la dictadura: hasta 15 lecheras de policía llegamos a contar entre Legazpi, Paseo de Delicias y la calle  Batalla de Belchite, en la que se encuentra el centro social en el que, tras ser boicoteados en el último momento en otras salas por presiones de la policía (ver El PP censura música reivindicativa en Madrid), había recalado el poderoso cartel del Irreductibles Fest con el fin de ceder solidariamente sus ingresos a los gastos legales de los detenidos el 14-N.

La convocatoria era a las 19:30 horas, pero ya dos horas antes apareció un verdadero ejército de policías, bomberos y secretarios judiciales para impedir que nadie pudiese gastar un solo céntimo en apoyar a lo que se empeñan en presentar como "violentos radicales anti-sistema", mucho mejor gastar el dinero acudiendo a actos para la homofobia, el racismo o la misoginia que la Iglesia y su caverna mediática patrocinan por todo Madrid. Como el que el delirado obispo de Alcalá ha organizado para enseñar a Follar como Dios manda (lo siguiente, suponemos que será un curso de canto dado por mudos) o comprar el libro para "curar la homosexualidad" que Intereconomía intenta promocionar a pesar de la repulsa unánime de la sociedad. O ir a una buena Misa por "la victoria" franquista en Madrid, que eso sí que es democrático, edificador y beneficioso para la juventud. Y nada violento.... con ellos, claro. A nosotros que nos den. Si no, esperemos al Rastrillo Nuevo Futuro, por más que tenga "defectos graves en las instalaciones de electricidad, detección y extinción de incendios" (cuando son ricos y fachas no son irregularidades, son "contratiempos") y paseemos jubilosos nuestros visones, entre sobras de los chaleses de nuestras pititas para hacer "caridad" con los pobres.

La disculpa que pusieron para la imperiosa necesidad de inspeccionar el local, no fue otra que la ola de rigurosidad aforística-estructural que el Madrid Arena ha traído de repente al consistorio. Obviando que fue por culpa de mil irregularidades en connivencia con el Ayuntamiento y que Villanueva corrió a desmentir toda responsabilidad del empresario causante de los 5 homicidios, es curioso que decida ser meticuloso con los de siempre y mirar hacia el otro lado con los amigotes.

irreductibles-impedido1Pero la avalancha represora no se limitó a amenazar veladamente al centro social ocupado con proceder a su desalojo, el escarmiento ejemplificador debía ser lo bastante aparatoso como para que cualquier persona con deseos de protestar por este tsunami de recortes sociales pudiese entender que la libertad de expresión ya no es una opción. Así que, sin cortarse un pelo, cortaron la calle, impidiendo que nadie pudiese ni acercarse a la taquilla o al centro a preguntar qué pasaba con sus entradas compradas. A esto os arriesgáis si frecuentáis malas compañias designadas como tales por el PP, parecía decir la dramática banda policial colocada en todas las calles de acceso, como se ve en esta foto que Kaos en la Red ha tenido a bien utilizar para su informativo artículo titulado Un enorme dispositivo policial impide el Irreductibles Fest en el CSO La Traba.

El surrealista despliegue policial, no dejaba lugar a dudas sobre el mensaje enviado: en este estado la pluralidad no es bienvenida. O repetís el pensamiento único, las formas de "entretenimiento descerebrado" que nosotros aprobemos, o quedaréis relegados a los márgenes más desesperanzadores de esta sociedad bipolar que estamos construyendo. Mucho de lo sucedido estos últimos meses (25-S, 14-N, Alfon, Carromero...)  recuerda cada vez más a aquélla terrorífica distopía que Orwell retrató en su magistral 1984. Con esa sociedad dictatorial dividida en tres grupos: los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente o círculo interior del partido, y una masa de gente marginada que vive atemorizada y aislada de la política, los proles, con su "policía del pensamiento", con su "Ministerio de la Verdad" y, especialmente su neolengua que reinventa significados para las palabras peligrosas (algo que ejemplifica el secuestro y distorsión del término "liberal" para intentar decir justo lo contrario de lo que realmente significa). Todos estos mecanismos fascistas y unos cuantos más estuvieron presentes en el bochornoso secuestro de un evento que sólo quería solidarizarse con los manifestantes pacíficos del 14-N, detenidos por el mero hecho de denunciar el salvaje recorte y privatización de derechos sociales que este gobierno está ejecutando.

Pero el absurdo despliegue de bomberos, policías y secretarios judiciales, más propios de un rodaje cutre de serie de televisión, evitó lo que va a ser inevitable.

Yo tuve la suerte de poder cenar más tarde con los protagonistas de este nuevo episodio de persecución, represión y censura policial del que ahora Cifuentes cínicamente reniega. Chikos del Maiz y Habeas Corpus, o sea: ese extraordinario animal reivindicativo llamado RiotPropaganda, se desplazaron, junto a muchos de los participantes del Irreductibles Fest, a una bulliciosa pizzería ubicada en el mismo corazón de Vallecas, cerca del mítico Jimmy Jazz al que pensaban acudir luego, para sobreponerse al frustrante boicot gubernamental.

riotpropagandashangay

En el concurrido local se respiraba más camaradería que otra cosa. "Ya estamos curtidos en este tipo de boicots", afirma Nega, prodigiosa voz de ese nuevo supergrupo de rap que funde la lucidez y fuerza de los valencianos Chikos del Maiz con la de los madrileños Habeas Corpus, al poco de presentarme ante la enorme mesa de músicos, novias y colegas reunidos en un divertido intercambio de anécdotas, sesudas discusiones políticas y sencillas bromas. En realidad, los RiotPropaganda no estaban dentro del centro social cuando el desembarco policial-judicial tomó las calles, la entrada e incluso el CSO La Traba: "Veníamos de camino, desde Sevilla", me cuentan entre cansados y felices de haber acabado el pesado trayecto. "Pero tampoco es que hubiésemos podido hacer mucho, aparte de pedir tranquilidad o que se evitasen enfrentamientos, que es lo que ellos quieren, como ya hicimos por tuiter", apunta Chifly, el encantador guitarra y voz de Habeas Corpus.

"Nos dio bastante rabia porque Alfon iba a haber dicho unas palabras, pero no le permitieron ni entrar", se lamenta uno de ellos. "Ese tío es un crack", añade entusiasmado alguien a su lado. Entonces deciden que con quien realmente tengo que hablar es con Tequi, el manager de la mayoría de los grupos que montaban el excitante cartel del Irreductibles Fest, esto es: Non Servium, H Kanino, Boikot, Subestimados, Chikos del Maiz, Habeas Corpus y Arma X. Tequi, diminutivo de Tequila, casualmente está sentado enfrente mía y toma la palabra intentando resumir el maremagnum de sobresaltos que antecedió a la cancelación definitiva del evento.

"Yo sí que estaba dentro, montando sonido", me aclara. "Yo he llegado a las cuatro y media, y han llegado sobre las cinco y media o así y han cruzado los furgones en la calle para bloquearla y han empezado a impedir que cualquiera accediese. Entonces, ellos querían entrar e inspeccionar el local. Se ha intentado pactar que sólo entraran bomberos. Porque es una casa ocupada y es una movida, porque nunca habían entrado policías y había bastante temor a que fuesen a desalojarla. Ellos nos han dicho que bomberos sólo no entraban, que tenía que entrar policía y tal. Todo esto ha pasado como en una hora, hora y media, y al final han entrado 5 bomberos, 5 policias judiciales, con un chaleco que ponía policia judicial..."

La narración queda interrumpida por la llegada de las pizzas, pero Tequi recupera el relato cuando, escamados, algunos preguntan por esa, desconocida hasta entonces, policía judicial. Debate que me lleva a afirmar, convencido, que está claro que han movido todo el aparato judicial, policial y burocrático para detener el festival a cualquier precio: "En principio ellos no pueden entrar a no ser que sea con una orden. Y han conseguido una orden judicial en 15 minutos, una orden judicial para poder hacer un registro y comprobar que todo estaba bien. Han entrado y, evidentemente, han dicho que no se podía realizar el concierto porque el sitio no cumplía las normas. Bueno, y en una reunión que ha habido con la gente de la casa, han decidido que, para evitar males mayores, para evitar que fuera se liara, para evitar que la casa tuviera represalias, suspender el concierto". Yo, inmediatamente apunto que todo ello suena mucho a amenazas y chantajes para apelar a la solidaridad con los de la casa ocupada. Pregunto que si han insinuado la posibilidad de represalias futuras hacia la casa por ofrecerse a albergar el concierto. "No, ellos han dicho que ellos no querían tener represalias con la casa, pero que porque la instalación no reunía las condiciones, esperaban que se suspendiese el concierto".

En este punto, la conversación rápidamente deriva en un acalorado debate sobre el estatus de la casa ocupa, las asociaciones y las cooperativas como alternativas dentro de esta mafiosa estructura capitalista controlada por los intereses de los oligarcas. Yo ofrezco mi opinión de que hasta ahora las habían ignorado, pero como ese tipo de salas escapa al control e intereses de las comerciales, siempre temerosas de contrariar a los oligarcas, y por su naturaleza solidaria y alternativa, están dispuestas a recoger lo que el sistema de control no visibiliza, lo marginal que antes no tenía espacio alguno en el que manifestarse. Por eso, de repente, han decidido incluirlas en esa normativa, ese sistema, esa estructura controlada que en el caso del Madrid Arena, y muchas salas y espacios de amiguetes más, nunca se cuidó pero ahora quieren poner como disculpa de la férrea gestión de lo "privado" (tan ajena a esa supuesta teoría "liberal" del PP que proclama la libertad del ciudadano a gestionar iniciativas y empresas).

"Existe un vacío legal", ofrece como aclaración Tequi. "Pero ese vacío legal ya no existe desde el momento que identifican a una persona que se va a comer el marrón, va a ser la responsable civil subsidiaria de todo lo que pase", completa el manager. Yo me acuerdo inmediatamente de Alfon y la famosa frase de "te vas a comer el marrón tú por hijo de puta" con la que la policía le intentó chantajear para que delatase al que llevaba la bolsa (una tercera persona que detuvieron dos meses después, lo que demuestra que siempre supieron que Alfon no había sido). Está claro que el sistema, aunque sepa que está castigando a un inocente para asustar a los demás, no se va a detener ante nada. "Y sobre todo teniendo una orden judicial. Teniendo una orden judicial, se acaban todos los limbos legales que puedan existir en una casa ocupa. Ellos ya pueden entrar y hacer lo que quieren. Que es lo que han hecho",  sentencia rotundo Tequi para finiquitar cualquier fantasía de posibles escapatorias a sus trampas.

Yo, recordando algún comentario inicial de que se había negociado qué cuerpo entraba, le vuelvo a preguntar sobre si era la policía la que entró: "No, han entrado 5 bomberos, 5 municipales y 5 de la policia judicial, que son los que toman nota y fotografían todo...".

Sobre este asunto, he de adelantar que más tarde, el chico que estuvo de interlocutor con ellos, me contó que la policía les había estado preguntando que si les iban a agredir si entraban. A lo que el chico, lógicamente alucinado, le contestó un lógico: "¿Con 15 lecheras afuera y siendo 5 y medio nosotros? ¿Qué creéis que estamos locos?". Una surrealista conversación que demuestra el hipócrita papel de "victimas asustadas" que la policía suele jugar frente a ciudadanos a los que está pisoteando. Es su habitual "coartada" para justificar la desproporcionada respuesta que están dando al descontento social.

Volviendo al relato de Tequi, se ha detenido en el larguísimo proceso de inspección del CSO La Traba: "Los bomberos miraban las cosas lógicas, que era, por ejemplo, mirar si el forjado del sitio aguantaría un incendio durante... me parece que es media hora lo que se tarda en desalojar. Que si había extintores, que sí había, y estaban todos en su sitio. Y ya los municipales aprovechaban y miraban absolutamente todo, tomaban fotos de todo lo que había, tomaban fotos hasta de los grafitis que había, que no tiene ninguna lógica. Si vas a hacer una actuación, ¿qué tienen que ver los grafitis?". Yo interrumpo su reflexión para preguntarle si es casa o sólo centro social, si allí viven personas. "Sí, dentro de la casa vive gente. Ellos estaban dentro. estaban los técnicos de sonido, los técnicos de backline y gente que estaba allí para hacer seguridad, producción y todo eso... había como unas 15 personas o una cosa así".

Tengo que añadir a esta delirante "inspección" el detalle, contado por alguien de la mesa que estaba dentro, de cómo un policía municipal se quedó tan impresionado con las instalaciones de dentro de La Traba, su Bike Park en concreto, que soltó un admirado: "joder, no sabía yo que  esto estuviese tan bien puesto y cuidado. ¡Le tengo yo que decir a mi chaval que venga aquí, que le va a encantar esto!".

Pero este descubrimiento de un espacio en sorprendentes condiciones, no ha disuadido al batallón de censores de impedir una actividad cuidadosamente vigilada, ellos sabían cuál era su misión: "No, claro, no se han bajado de la burra y han dicho que a pesar de saber que no era así, han dicho que no reunía las condiciones, que no iban a dejar a la gente atravesar el cordón policial, entonces, claro, aunque se quisiera hacer, era... Ni se podía aguantar dentro, ni la gente de fuera podía entrar... Y además, sobre todo, lo que es absurdo es que un centro social que lleva muchos años lo pongas en peligro por seguir encabezonado en hacer el concierto. Con lo cual  lo mejor es dejarlo y hacerlo dentro de un tiempo, cuando se pueda, o buscar un sitio alternativo",

Aquí es cuando un coro de voces suelta un convencido "El Irreductibles Fest volverá a pesar del PP" que es contestado inmediatamente por mi pregunta de qué sitio puede ser mejor que La Traba.  "El sitio no te lo decimos, que en cuanto lo pongas ahí, ya están mañana a ver si tienen extintores y de qué color están pintados....", me suelta Tequi entre carcajadas unánimes.

Ya mas serios, Nega, Toni, Chifly y el encantador Víctor, afirman convencidos que el sitio es "Rivas, San Fernando de Henares, alcaldías de izquierdas que escapen a esta censura. Son los únicos sitios en los que se puede hacer". O sea que realmente en Madrid capital han conseguido que no se programe nada que sea medianamente reivindicativo o disidente, reflexiono yo desanimado. "Nada", suelta la mesa en pleno.

Cada vez está más claro que las izquierdas debemos poner los pies en la tierra y quitarle esa despótica mayoría absoluta al PP como sea. "Es que los del PP no votan, fichan", dictamina divertido Nega para enredarse en un apasionado debate político que nos arrastra a todos y nos pasea desde las agencias de marketing estadounidenses contratadas por la derecha para desactivar la izquierda, hasta la fragmentación de esta última porque "la izquierda es crítica".

Está claro que personajes como Cifuentes temen que se organicen sus víctimas o, como ella ridículamente lo pone, con esa dialéctica asustaviejas que tanto gusta a los fascistas, "Hay grupos antisistema que tratan de helenizar las protestas". Si por helenizar quieres decir que mientras vosotros nos robáis el dinero público, cerráis nuestros hospitales, nuestros colegios o financiáis ilegalmente vuestros partidos nosotros no nos quedamos callados y existe una opción más allá de la vuestra en, como bien denuncian RiotPropaganda en su discazo, "donde el joven español sueña con salir en Gandía Shore y ya no pelea", sí, estamos helenizados perdidos. Helenizados y dispuestos a defendernos, porque vemos que por más dinero que os regalen vuestros compinches de la Troika (que pagaremos nosotros), más cerca estamos de la pobre, saqueada y denostada Grecia.  Y que cuento más descaradamente robáis, corrompéis vuestros cargos, mentís e ignoráis el sufrimiento que ocasionáis, más criminalizáis la verdad, la indignación, el argumento, por muy pacíficamente que este planteado. No queréis diálogo que evidenciaría vuestra estafa (no es una crisis, es una estafa) inmediatamente, queréis crispación que justifique vuestros modos dictatoriales.  Las protestas no las hemos helenizado nosotros, no. Las han helenizado vuestra corrupción, vuestro fascismo y vuestra injusticia.

Si ahora peones sin preparación como Cifuentes quieren criminalizar las protestas llamándolas 'helenizadas', para hacer creer que responder a un robo poniéndole nombre es un crimen, lo aguantaremos con talante democrático, de avance, de griego digno que elige luchar antes que suicidarse. Los que hablamos con razones y argumentos seremos ahora llamados 'helenos' por los mismos políticos corruptos que llevaron a Grecia a su abismo. Pero mejor helenos que troyanos que, como hacen vuestros siervos mercenarios, se alineen con su propio verdugo por cinco minutos de espejismo democrático.

Y, sí, el Irreductibles Fest volverá a pesar de vuestros intentos de estigmatizarlo, de criminalizarlo, de convertir la mejor cultura,la que enriquece la mente, en terrorismo. Y muchos, cada vez más, volveremos a hacer cola frente al espacio a donde vaya. A pesar de vuestras invasiones policiales, de vuestras amenazas, de vuestras multas, de vuestras pelotas de goma que dejan tuerta a una mujer solidaria, de vuestras cárceles con presos políticos sólo por pensar, de vuestras injurias, difamaciones e insultos en la caverna mediática que controláis, de vuestras amenazas de muerte porque sabemos  que el PP señala y los ultras atacan... a pesar de todo eso, Irreductibles Fest volverá. Y con más devotos cada vez.

 

PD: El 21/01/2013 02:11:34 PM los Chikos del Maiz escribieron el siguiente comunicado a través de TweetLargo:

EL GOBIERNO DE MADRID CENSURA EL ARTE CUANDO ES REIVINDICATIVO

En la tarde del sábado, 900 personas se quedaron sin poder asistir al festival Irreductibles Fest tras la suspensión por orden policial, con el argumento de que el CSOA La Traba no cumplía supuestamente con las medidas de seguridad de una "sala de espectáculos".

Así, con esta maniobra burocrática, a golpe de normativa que se cumple cuando quien organiza no es amigo de ningún vicealcalde, la policía judicial imponía a escasos 5 minutos del comienzo del concierto la cancelación del mismo.

A las 17:00h llegaron a la calle Batalla de Belchite decenas de dotaciones policiales que convirtieron la zona en un auténtico estado policial. Varias unidades de la Policía Municipal de Madrid y una dotación de bomberos pidieron acceder a la sala para dar el ‘visto bueno’ a la realización del evento. Tras momentos de tensión, nos entregaron una orden del Juzgado de Instrucción para inspeccionar las condiciones del inmueble y comprobar si reunía los requisitos para albergar el festival.

Después de cerciorarnos que no se produciría el desalojo del CSOA, varios agentes, bomberos y miembros de la policía judicial entraron en La Traba para cumplir con el paripé que era dicho registro y comunicarnos lo que esperado, lo que buscaban: la orden de suspensión del concierto.
Primero intentaron pararnos en la Sala Rock Kitchen, con amenazas policiales a la sala para forzar a cancelar los conciertos "voluntariamente". En un gesto de solidaridad, los compañeros del CSOA La Traba cedieron el espacio para la realización del festival, demostrando el papel de los movimientos sociales cuando la dictadura del capital se quita la máscara. Pero se vuelve a comprobar que esto al parecer es peligroso para el sistema, que al comprobar que con sus amenazas no consiguieron parar el concierto en apoyo a los detenidos durante la Huelga General del 14-N, decidieron imponer su ‘vía legal’ a través de sus fuerzas de seguridad.

Sólo nos queda pedir disculpas a los que no pudisteis disfrutar del concierto y dar las gracias a grupos y todos los que habéis intentado que esto saliese adelante, así como al CSOA la Traba, una vez más, por cedernos el espacio sabiendo lo que esto conllevaba.

Respecto a las entradas, la ley nos obliga a su devolución, pero animamos a la gente a ser solidaria y no devolverlas, el dinero recaudado sigue siendo para el mismo fin. Además al trasladar el evento a la Traba han aumentado gastos que no podemos ya recuperar; alquiler de equipo e iluminación, compra de bebida, alquiler de sanitarios, desplazamiento de los grupos, etc. Rogamos encarecidamente que la gente no las devuelva, sería legitimar al Ayuntamiento de Madrid y poner a los organizadores en verdaderos apuros económicos. Con esta censura lo que han pretendido es que no llegue esa ayuda a los detenidos, esa es la batalla que quieren que perdamos y es lo que no debemos permitir.

Seguiremos dando guerra
No pasarán