Palabra de artivista

Feliz cumpleaños, Señor Ministro

LuisDaniel-600No hay como recordar cómo era la homosexualidad, y especialmente, la homofobia antes de la era Zapatero para darse cuenta de cuánto hemos avanzado, de cuán milagroso, dificultoso, ejemplar ha sido ese avance, de la de vidas que ha salvado. Pero, ante todo, sirve para entender hasta qué punto es perverso el plan del Partido Popular de devolvernos a esa España reprimida, hipócrita, inculta, llena de miedos y odios que tantas vidas buenas destrozó entre bendiciones apostólicas y homilías entronizadas por sucesivos gobiernos que se proclamaban democráticos, e incluso algunos de "izquierdas", mientras ignoraban la pesada herencia que la dictadura había dejado "atada y bien atada". No, por desgracia no es difícil recordar las dramáticas condiciones en las que tenían que vivir ---mejor dicho, sobrevivir--- los y las homosexuales (ni digamos las y los transexuales) en ese mundo oscuro de invisibilidad, indignidad y desgracia. Para muchos puede parecer algo muy remoto, pero no lo es. De hecho sigue conviviendo con esos avances, en destellos acá y allá en cuanto se baja la guardia. Por eso, es fundamental conocer nuestro pasado, para evitar repetirlo.

Y esto es lo que nos plantea la magnífica obra de teatro "Feliz cumpleaños, Señor Ministro" de Rafael Mendizábal. Aunque, siendo honestos, en este caso es la versión del adaptador y director Miguel Galavís la que brilla con luz propia arrojando destellos de teatro social entre deliciosos ejercicios de tensión escénica que subraya una acertada revisión del texto y dramaturgias del tristemente fallecido Mendizábal.

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Yo tuve la oportunidad de conocer y estar a punto de trabajar con el autor donostiarra y me sorprendió el pulso dramático de esta obra. No me encajaba con los textos que conocía de él (algo blandos, oportunistas y con un cierto gusto por la moralina altoburguesa). Tras la función, Galavís desentrañó el misterio rápidamente. Me explicó que no sólo había cambiado la línea temporal, sino que había cortado algunas escenas que drenaban la obra y no aportaban gran cosa. Los cambios obran verdaderos milagros en la producción que la Sala Triángulo estrenó hace un mes y ahora ofrece cada sábado a los espectadores.

Por supuesto, tengo que subrayar el absoluto respeto de Galavís hacia el autor, al que nunca pudo conocer porque falleció repentinamente unos meses antes de que Miguel Galavís decidiese recuperar este texto (estrenado originalmente en 1994 en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián tras haber ganado el Premio Ciudad de San Sebastián en 1992).  Pero este texto y su adaptador/director parecían predestinados, como evidencia el curioso modo por el que se cruzó con la obra. "Había quedado con un amigo con el que iba al gimnasio y como tardaba en salir, me metí en un café librería que había enfrente", recuerda el director de esta remozada versión, "miroteando por la sección de teatro, me picó la curiosidad un libro titulado Teatro gay de Rafael Mendizábal que contenía 3 obras. Lo empecé a ojear e inmediatamente encajé a los personajes de Feliz cumpleaños, Señor Ministro con varios amigos actores que los interpretarían magistralmente porque tenían mucho de cada personaje. Cuando mi amigo llegó yo ya sabía que iba a hacer esa obra y corrí a casa para llamar a los actores y proponerles montar la obra. Así nació 303 Teatro".

CarlosLuisMinistro-600Esta nitidez de la propuesta y sus intérpretes se ve a los pocos minutos de asistir a la función.  Aunque hay momentos de confusión interpretativa que han ido puliendo en numerosos ensayos y algún que otro momento desacertado, los actores brillan en sus papeles. Especialmente acertada ha sido la decisión de Galavís de retrotraer la obra a los años de la Transición, más lógico que el punto temporal que el autor usó inicialmente: los efervescentes años 90 en los que lo gay arrasó con casi toda oposición y ese ambiente opresivo a lo Los chicos de la banda (obra seminal del teatro visibilizador gay de la que toma mucho) no tenía mucho sentido. De hecho, no es la única referencia cinematográfica y teatral que evoca la trama. La tortuosa El diputado de Eloy de la Iglesia viene inmediatamente a la cabeza y traza evidentes paralelismos con esta oscura incursión en la homosexualidad y la homofobia en la política, en una sociedad dominada por el miedo, en la ambición que ignora la esencia de la felicidad.

Esa reunión de antiguos compañeros de colegio que centra la trama de la obra, vuelve a plasmar la perversa red de chantajes, seducciones, miedos y violencias que la homofobia desplegó ---y sigue desplegando, ¿se imaginan a un ministro de justicia homosexual hoy en día? Gallardón, sin ir más lejos, dividido entre sus aires progres y su alma cristofascista--- durante la transición (¡muchos olvidan que la Ley de Peligrosidad Social no se derogó totalmente hasta 1995!). La obra nos lleva a los oscuros recovecos de esa homofobia que alimenta y destruye a la vez la ambición del ministro armarizado.

PeleaDanielRebeca-600La aparición de figuras clásicas del submundo del ambiente (diluidas hoy en día pero permaneciendo), como el "chapero", la "transexual", el "chulo" que intenta disimular así su homosexualidad, el novio despechado, el mayor que cambia sexo por favores, el compañero tímido que busca sobrevivir gracias a su relación pasada con el poderoso ministro... da que pensar. En realidad "Feliz cumpleaños, Señor Ministro" lo que traza es un oscuro mapa de la homofobia como fuerza social, como tramposa masilla que cohesiona, crea y arma un modo de relacionarse, de chantajearse, de temerse, de tener una ventaja sobre el otro y a la vez ser esclavo de ese secreto.

No quiero dejar de mencionar el digno trato que en la obra se da al personaje transexual. Insistí mucho en lo excepcional del cuidado con el que la actriz (me habría gustado que fuese una mujer transexual, pero no se puede pedir todo) cuida no caer ni en la negación de la diferencia transexual, ni en la exageración o lo grotesco del personaje transexual que tantas veces hemos visto en los escenarios. La actriz sabe trabajarse el personaje para denunciar la amarga discriminación con la que tienen que convivir las y los transexuales.

Solamente puedo recomendar esta función para hacer un ejercicio de memoria histórica y teatral que a muchos les puede avisar de hacia dónde nos quiere llevar este PP y su Iglesia cebada con el negocio del odio. Muy recomendable.

"Feliz cumpleaños, Señor Ministro" Sala Triángulo (C/ Zurita, 20. 28012 MADRID Tlfn. 672 287 821 - 686 471 025 - reservas@teatrotriangulo.com) sábados 23 y 30 de noviembre a las 22.30. En atrapalo.comentradas.com, ticketea.com y en taquilla.