Opinion · Palabra de artivista

‘El cuerpo ausente’, teatro social en Nave 73

24237-El-cuerpo-ausente2foto750x280Es emocionante descubrir la aparición de nuevos espacios para la disidencia, la alternativa, el pensamiento y la libertad creativa. Ese es el caso del recién llegado (3 meses y ya está dando que hablar) Nave 73, una mimada sala alternativa con un coqueto café que se declara un laboratorio de creación multicultural en donde la innovación y exhibición escénica son el pilar central pero no el único. Nuestra filosofía es crear un espacio versátil que englobe actividades artísticas, sociales y comunicativas, ubicada en la cada vez más cultural Palos de la Frontera (La Usina está a pocos metros) y que da cobijo a la deslumbrante El cuerpo ausente: Mariana no.

La brutalmente innovadora El cuerpo ausente es un destello de creatividad que nos agarra del corazón, de la memoria, del sentimiento y nos pasea por el poder del arte más sublime. De manos de un grupo de actrices, creadoras y verdaderas malabaristas representacionales, nos llega este admirable compendio de técnicas escénicas. Sumando la magia del teatro de objetos, el bunraku japonés, una tradición que juega con marionetas y actores, la danza folclórica y contemporánea, la canción de coplillas republicanas y algo de dadaismo (sólo así cabe explicar la imponente aparición de esa bellísima Dama de Elche de cuyo vientre se escupe exiliados con ajadas maletas), Alejandra Prieto, Almudena Rubiato y Lucía Mellado (parte de la feminista compañía Winged Cranes, «grúas aladas») nos sumergen en una tragedia de las muchas que vivió la caída de la República a manos del genocida dictador Franco.

La página de la compañía explica meridianamente la génesis y objetivos de la obra:

EL CUERPO AUSENTE es un espectáculo de bunraku japonés, teatro de objetos y danza, de una hora de duración, sobre la historia de Mariana Sánchez, mujer fusilada al final de la guerra civil. Su cuerpo, enterrado en una fosa común, será extraído junto con otros muchos para rellenar el inmenso mausoleo construido por el dictador, donde “hay sitio para todos los muertos de la contienda”, evitando así ser enterrado solo.

Este proyecto es un ejercicio de memoria y un homenaje que quiere “recuperar” esos cuerpos que se perdieron, esos cuerpos ausentes que siguen enterrados en cunetas, en caminos, en tapias de cementerio, o bajo los muros y en las criptas del mausoleo del dictador.

Al mismo tiempo planteamos este trabajo, desde el respeto, con una cierta dosis de humor; tan necesaria para poder abordar una historia “oficial” tan emborronada y manipulada que sigue enturbiando nuestro presente.

Es evidente que el motor de Winged Cranes es su directora artística Alejandra Prieto —no dudó en contactarme para que conociese este excepcional trabajo—. En esta memoria laboral queda patente su exquisita formación, intenciones y carrera:

Es directora artística de Winged Cranes, plataforma de creación escénica que funda junto a Jams Clabeq en Londres en 2008. A través de esta plataforma, con base en España desde 2010, sus trabajos buscan entender un poquito mejor quiénes somos, y dedicar una atención especial en sus creaciones a las mujeres y a todos aquellos colectivos y temáticas a los que la sociedad actual no concede la atención o el valor suficiente.

MG_0339-copyA partir de una aparentemente sencilla trama —la detención y fusilamiento de Mariana Sánchez por enseñar a leer a las mujeres del pueblo— El cuerpo ausente monta una visceral y telúrica denuncia de la represión de la mujer en el franquismo, del robo de la inocencia y la generosidad de aquellas mujeres que, como la protagonista de este exquisito espectáculo, se pusieron al servicio de los más desfavorecidos para llevar un pequeño rayo de luz a las tinieblas que reinaban en las clases oprimidas.

Hay una frase que Mariana grita a los que irrumpen en medio de la noche en su casa para detenerla que resume perfectamente la situación: «¡Qué manía os ha dado con registrarlo todo! ¡Si ya habéis ganado, hombre! Aquí no queda nadie. Mi hija se fue, mi marido murió, estoy yo sola». A lo que otra paisana añade «No estábamos haciendo nada, sólo estábamos leyendo», mientras se las llevan detenidas. En aquella España represiva leer era un delito, especialmente para las mujeres a las que la República había animado a encaminarse hacia la igualdad. La mera elección del título usando un término central en el debate feminista, El cuerpo ausente, dice mucho de la inteligencia y riqueza de la propuesta.

MG_9970Hay que destacar el escalofriante retrato del genocida Franco que hace la obra con una marioneta militarmente engalanada y la marcial voz de una actriz (magnífica la escena en la que visten al dictador). Cada movimiento, cada situación (ese galopar por el escenario reclamando la propiedad y dominio de todo), cada delirante visión (su particular amorío con la Dama de Elche como representante de la «verdadera» España), te sumerge en algo que el Partido Popular y otros tantos han querido borrar. En definitiva, te encoge el corazón la exactitud con la que la función plasma la delirante personalidad del dictador, perdido entre el odio, la soledad y la megalomanía.

Pero lo que más me gustó fue que inmediatamente me evocó imágenes de aquél vanguardista teatro de La Barraca de Federico García Lorca en sus misiones pedagógicas, con sus misteriosas apariciones mágicas, su juego con el folclore y las raíces populares para reivindicarlas como mayor vanguardia posible y esa belleza de imaginería cautivadora. El cuerpo ausente nos lleva a ese magistral estado de gracia en el que se recuperan mil disciplinas escénicas con exquisita agilidad. Emociona ver esos bailes regionales, esos hablares populares, esas coplillas (pone un nudo en la garganta), ese vientre de una rica España que se vio aplastada, negada y enmudecida para siempre por la dictadura. Durante unos momentos se vuelve  a esa España mágica llena de posibilidades y entusiasmo.

Basta ver este ensayo para apreciar la riqueza y diversidad técnica, artística y escénica que este grupo de creadoras despliega durante El cuerpo ausente.

http://www.youtube.com/watch?v=UVK9MybxfHc

Me gustaría pedir a Nave 73 que prorrogase este soberbio espectáculo, ya que sólo se podrá ver una vez más el próximo viernes 20 a las 20 horas. Y a vosotros que acudáis a atestiguar lo que el verdadero arte puede darnos. Un placer sin parangón que debería estar de gira por las universidades, colegios e institutos de nuestro estado.

Ah, y la podéis votar entre los mejores montajes del Off Madrid en la revista teatral Godoff.

El cuerpo ausente. Nave 73 (C/ Palos de la Frontera, 5. 28012 Madrid) Fechas: 6, 13, 20 diciembre. Hora: 20:00 horas. Entradas: 12€ Anticipadas / 14€ Taquilla. Reservas: reservas@nave73.esAtrápalo