Opinion · Palabra de artivista

La policía de Cifuentes apalea a manifestantes de las Marchas de la Dignidad

21m-policiaapaleaUn año más, las Marchas de la Dignidad volvieron a ser un ejemplo de protesta pacífica, democrática, plural, ciudadana y, por supuesto, digna. Ayer en Colón nos reunimos muchas personas, activistas, movimientos sociales, sindicatos y partidos para exigir el fin de este acoso a los trabajadores en favor de la corrupta élite empresarial que está saqueando lo público, las instituciones democráticas y nuestro estado de derecho. No llegó al espectacular número de las marchas del año pasado, mermada por los que sí eligieron ir a esa absurda marcha de Podemos que no pedía nada, sólo adorar al mesías yo-no-digo-ná-y-lo-digo-tó (en la que, curiosamente, Cifuentes no intervino… ¿casualidad? ¿respaldo del sistema?) y, habiendo descubierto lo cómodo y cool que es salir a no denunciar nada, decidieron no acudir a éstas. Pero sigue siendo impresionante lo que podemos conseguir cuando nos unimos.

Pero eso no conviene a la oligarquía cristofascista, más concretamente a su brazo ejecutor en política, el PP; y tras volver a ver una ausencia absoluta de «violentos» (una construcción de ellos, los del PP) o «radicales» (otra construcción de ellos, los peperos que son más violentos que nadie pero nada radicales, sino superficiales), el régimen tuvo que volver a inventarse esas imágenes o constructo de los «antisistema» (otra creación negativa de la oligarquía económica para demonizar las alternativas a su moribundo sistema capitalista) enfrentados con la policía y sembrando de violencia y terror las calles de Madrid. Lo irónico, una vez más, es que los únicos que sembraron las calles de Madrid de terror, represión y violencia fueron los perros rabiosos de ese régimen moribundo; más concretamente: la policía de Cifuentes (y sus infiltrados).

Anoche, una vez acabada la ejemplar manifestación en Colón, la policía –y su ejército de secretas e infiltrados– acosaron, persiguieron y emboscaron a un grupo de chicos jóvenes a los que tienen ilegalmente fichados (lo de ilegal se demostró en el juicio a Alfon en el que todos los policías se negaron a contestar las demandas del abogado de Alfon de bajo qué ordenamiento jurídico habían perseguido y registrado a Alfon durante 6 años sin mediar incidentes violentos) para poder nutrir de imágenes a los telediarios del sistema que hacen propaganda asustaburgueses de lo terrible que sería la alternativa a su corrupto sistema. A nuestra costa, estos ejercicios de fascismo los pagamos los contribuyentes, Cifuentes llenó la ciudad de robocops rifle en mano que perseguían impunemente a ciudadanos por toda la urbe, en una orgía de violencia, terror y fascismo. Los turistas lo flipaban y se preguntaban si no estaban en alguna dictadura asiática o había vuelto Franco.

Porque, como se puede ver en la foto de cabecera (otra impresionante labor de visibilización del admirable fotoperiodista Juan Carlos Mohr, un amigo que sigue arriesgando su integridad física para cronificar la violencia y desmanes policiales), la injustificable violencia que la policía desató sobre un grupo de jóvenes desarmados e indefensos es digna de la peor dictadura franquista. Tras cerrar el tráfico en varias calles de la zona de detrás de Sol, altamente turística, y emboscar con un ejército de policías a un grupo de jóvenes (algunos menores de edad), la policía apaleó sin piedad al grupo de jóvenes desarmados y aterrorizados contra una pared. A mí me ha contado «Nos impidieron ver encerrándolos entre furgones y un cordón policial desmesurado. Era escalofriante escuchar los gritos de los jóvenes apaleados pidiendo ayuda mientras eran ocultados por las furgonetas». Como comentó en un tuit el propio fotoperiodista: He visto violencia policial muchas veces, pero la paliza de esta noche supera todas las que vi.

juancarlosmohr-hevistoviolenciapolicial

La policía de Cifuentes –esa ejemplar candidata a ser Presidenta de la Comunidad de Madrid… o de un estado fascista— desató una violencia desproporcionada. En la foto se ve el terror que estos ejércitos policiales están inspirando en jóvenes desarmados, pacíficos y acorralados. Se complementa con otra foto de Diso press (otros imprescindibles en la denuncia de la represión que los medios invisibilizan) en la que se ve el «cuidado» que pone la policía en no reventarle la cabeza a cualquier ciudadano que caprichosamente escoja para reprimir. Esto ocurría anoche en plena calle (obsérvese el ejército de robocops que marcha robótica y violentamente por detrás; no es una película de ciencia ficción, es Madrid anoche).

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Anoche, en twitter, algunos trolls cristofascistas intentaron negar esos hechos seguros de que no habría pruebas. «Y me tengo que creer que les han apaleado porque tú lo digas, ¿verdad? ¿Dónde están las imágenes de ese supuesto apaleamiento?», me decían algunos. Por fortuna, Javier Romero y Alicia Armesto, otros dos compañeros fotoperiodistas de una valía extrema y generosos como pocos, tuvieron el temple y la profesionalidad de grabar toda la atroz persecución, acoso y apaleamiento que viven estos jóvenes manifestantes por el simple hecho de ejercer sus derechos democráticos.

Estos excesos, esta represión, esta violencia, son un escándalo, pero lo más indecente de Cifuentes es que ya haya puesto en marcha en Madrid la anticonstitucional Ley Mordaza e impida  a la prensa (mucho más a un ciudadano) que grabe los excesos y delitos de la policía (que los hay, oiga). Tras cacarear muchas veces que la policía llevaría la identificación a la vista y negar las repetidas denuncias con fotos y videos de ciudadanos de que no lo hacen y encima insultan, amenazan o detienen a quien se lo exige, Cifuentes ha dado licencia para impedir a cualquier testigo que presencie las palizas, excesos y desvaríos policiales. ¿Es que tienen algo que ocultar? ¿Estás promoviendo la corrupción policial con ese ocultamiento del desempeño de una labor pública que debe tener testigos y estar controlada democráticamente? Cifuentes, ¿estás promoviendo esa impunidad que acabó en la policía de Carabanchel, bajo tu control, fabricando pruebas falsas? ¿Es así como quieres llevar a toda la Comunidad de Madrid a un estado policial sin testigos ni control democrático? ¿Quién controla que la policía no se sienta impune y cometa delitos? (que los comete, repito; que se lo pregunten a las prostitutas víctimas de tráfico de blancas en Lugo).

Y todo, para dar imágenes a los medios de propaganda de este sistema en descomposición. Como brillantemente evidencia este tuit de anonymous:

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PD: Hoy se sabe que en Moratalaz hay 17 detenidos, tres de ellos menores. Y la policía, a modo ejemplificador va a pedir la prisión preventiva hasta el juicio para algunos. La peor parte se la va  a llevar el joven detenido por secretas (o infiltrados, según cómo se mire) que grabó Juan Carlos Mohr, ya que había sido detenido el año pasado.

Encima, no les dejan cambiar de abogado y muchos, no sabiendo el nombre de los abogados de guardia de legalsol, pidieron el de oficio que no está muy por la labor de contradecir a la policía.