Opinion · Palabra de artivista

Grecia, Varoufakis, el ‘oxi’ y la unidad popular

El rotundo oxi (no) del pueblo griego ayer frente a los chantajes y saqueos del poder financiero europeo o la Troika pasará a la historia como un primer paso en la dirección de la libertad. Ayer, les guste o no a la plutocracia que está dejando seco al planeta, toda Europa aprendió a decir oxi, y decir no es siempre  el primer paso de la izquierda frente a la hegemonía de la derecha. Muchos pequeños oxi consiguieron en la República un sí al cambio real.

Y es que no es ajeno a nuestro proceso el del pueblo Griego. La dimisión de Varufakis ha dado ejemplo a todos nuestros políticos —viejos y nuevos— aferrados a sus sillones —viejos y nuevos— de conciencia, estrategia y unidad. Aquí muchos son los que, desde Podemos hasta Ciudadanos, están dando un patético espectáculo de ego, protagonismo y ansias de poder que van a poner muchos palos en el carro de la unidad popular.

Uno de los principales problemas de esa supuesta ‘nueva política’ que en realidad está replicando lo peor de la ‘vieja política’ es su soberbia y negación de todo lo anterior a ellos. Están blindando el aforismo El pueblo que ignora su historia está condenado a repetirla. La ruin estrategia de partidos como Podemos de negar todo lo conseguido por la República está siendo uno de sus más torpes y negativos pasos hacia lo que han bautizado como «ganar».

En este sentido quiero compartir un maravilloso comunicado que el Foro por la Memoria de Guadalajara me ha hecho llegar:

Grecia marca el camino

El pueblo griego ha dado un ejemplo impagable y ha marcado el camino a seguir. Más allá de las trampas y demagogias, de los chantajes y otras histerias empleadas por las fuerzas conservadoras, los griegos han demostrado que no podían votar sí a las políticas que los han destrozado y amenazaban con una depauperización humillante.

Europa tiene que cambiar. Los ciudadanos deben estar por encima de los bancos y las multinacionales. O povo é qem más ordena, gritaron los portugueses cuando se liberaron de la dictadura. La apuesta de los poderes financieros ha tenido una primera derrota. Tenemos que seguir por ese camino.

Hace 80 años los poderes “democráticos” quisieron yugular el camino reformista emprendido por el Frente Popular español y, por esa razón, se negaron a apoyar al Gobierno republicano con su infame política de no intervención. Era un intento de dar a entender que cualquiera política popular independiente de los grandes poderes financieros estaba prohibida. Miles de jóvenes de todo el mundo, incluyendo a 600 voluntarios griegos, se rebelaron y vinieron a España enfrentándose con la prohibición beligerante de sus gobiernos.

De la misma manera ahora, la Europa de los mercaderes ha querido dar un escarmiento a los pueblos europeos dispuestos a plantear una forma distinta de construir Europa. Una construcción que no esté sometida al dominio aplastante de los Bancos y las multinacionales, como esa Europa ha venido haciendo desde Maastricht y ahora quiere asegurar con la aprobación del TTIP.

Ahora nos toca apoyar al heroico pueblo griego, al David que se ha atrevido enfrentarse al Goliat financiero. Y la mejor ayuda es seguir su ejemplo.

Gracias, griegos.

Es de una inteligencia y necesidad extrema unir los sucesos actuales con nuestras raíces republicanas. Porque, como bien dice ese comunicado, fue ahí donde se inició un proceso que ahora debemos continuar.