Sport Juice

El Madrid y el Barça se cargan la Liga

Dos trituradoras a punto de clásico titulan nuestros compañeros de Deportes un interesante reportaje que cuenta con detalle, a golpe de estadística,  que nadie ataca y defiende como el Real Madrid y el Barcelona. Toma, claro, y nadie tiene jugadores como los suyos, ni más recursos, ni más dinero, ni más atención mediática, ni más nada. Houston, tenemos un problema: a base de triturar a sus rivales al final lo que los dos grandes acabarán triturando es la propia Liga.

Cada vez son más las voces que denuncian que la liga española se está convirtiendo en la escocesa. Yo me sumo. A la larga, esta dictadura brutal de Madrid y Barça es más perjudicial que beneficiosa: resta emoción, competitividad e interés a la competición. Si esta situación se prolonga unas temporadas más, la Liga se convertirá en un torneo decadente reducido a dos partidos cuya conquista ni siquiera los dos grandes sabrán valorar. Además bajará el nivel de juego y, por tanto, el nivel de la selección española. Obviamente, también bajarán las audiencias y habrá menos dinero a repartir. En definitiva, todo irá a peor. Tiempo al tiempo.

Las goleadas de este fin de semana —no son las primeras y no serán las últimas— hacen mucho daño a la Liga.  El ejemplo del Athletic de Bilbao es meridiano: los Leones hicieron un buen partido en líneas generales y se llevaron cinco goles. Y todavía se fueron medio contentos porque le apretaron las clavijas al Madrid durante algunas fases del encuentro.  A eso ha quedado reducida la oposición a los dos grandes. Del 0-8 del Barça ni hablamos.

Frente al coro escocés, están aquellos que denuncian el conformismo de los demás equipos, los que alaban este duelo tan intenso entre blancos y azulgranas, los que recuerdan que en España juegan las grandes estrellas del fútbol mundial pero olvidando decir que esas grandes estrellas se las reparten dos equipos.

¿Conformismo? ¿Resignación? ¿O es que a los demás equipos no se les permite competir en cierta igualdad de condiciones? Cada uno tendrá su opinión, pero hay ejemplos muy ilustrativos. Ahí van dos.

El primero: el Valencia, equipo que el año pasado quedó tercero a 28 (¡28!) puntos del campeón, el Barça, tuvo que vender a su mejor jugador, Villa, a los culés.  ¿Se imaginan la historia al revés?

El segundo: Llorente es el Athletic, el jugador que sostiene a ese equipo, la referencia alrededor de la cual construir un proyecto de futuro. Pues bien, el Madrid podría llevárselo a golpe de talonario obligando a los bilbaínos a empezar de cero.  ¿No es eso eliminar la posible competencia, crear un monopolio del éxito? Con 400 millones de presupuesto la Liga está alcance de cualquiera.

También están los que dicen que el Madrid y el Barça siempre han ganado más que nadie, que la situación no es nueva, al menos en los últimos 50 años. Es cierto, pero nunca ocurrió de forma tan abrumadora: casi siempre ganaban los dos grandes, sí, pero siempre había un tercero, un cuarto, un quinto en discordia...  De vez en cuando el Atlético, el Valencia, el Depor ganaban algún campeonato;  casi siempre los rivales les obligaban a sudar; cualquier victoria ante cualquier rival era más peleada. Había un grado de incertidumbre y de emoción. Eso ya pasó:  ahora la pregunta es cuántos goles le caerán al siguiente. Al resto de equipos se les ha hurtado la posibilidad de ganar.

"Bienvenidos a la mejor Liga del mundo" dice un periodista cada vez que se dispone a narrar un partido por televisión. Cuando lo dice yo me acuerdo de la Premier League, donde entre el primero y el sexto hay seis puntos de diferencia, donde hay cuatro o cinco equipos que pueden ganar el campeonato. Igualito que aquí.