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A Tony Parker le sienta muy bien el divorcio

Ha sido la ruptura más sonada del mes. El matrimonio Parker-Longoria se hacía trizas. Los cuernos, otra vez los culpables. Unos SMS en el móvil del jugador de los San Antonio Spurs acabaron con la paciencia de la actriz. La tercera en discordia era una tal Erin, ex mujer del compañero de Parker en San Antonio Brent Barry.

Después de varias negativas oficiales, la pareja anunció lo irremediable el pasado día 17. Desde entonces cada uno hace su vida. Longoria lamentándose de no haber mandado a paseo antes a Parker y éste, a lo suyo. A meterla. Me refiero a la pelota en la canasta.  Y la verdad es que se le está dando mejor que nunca. No hay nada como el trabajo para olvidarse de los problemas personales.

El bueno de Tony ha jugado cuatro partidos de NBA después del divorcio. Contra Utah fue el mejor de su equipo con 24 puntos, contra Cleveland anotó 19 puntos, contra Orlando 24 y esta madrugada contra Minnesota otros 18.

Las estadísticas del francés no pueden ser mejores. Sus aportaciones han ayudado a convertir a los Spurs en el mejor equipo de la NBA a día de hoy, después de completar una racha de 12 victorias consecutivas.

Parker se ha liberado mientras Longoria desespera. Mientras él se refugia en su móvil, sus chicas y sus canchas, a ella tampoco le faltarán alicientes para ahogar sus penas. Por ahora, encontrará un buen refugio en Wisteria Lane.