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Hincha hasta en la muerte

Estábamos acostumbrados a ver de todo en los estadios de fútbol. De todo, menos un féretro, con cadáver dentro incluido.  El insólito suceso ha tenido lugar en el estadio General Santander, en la ciudad colombiana de Cúcuta.

Cristopher Alexander Jácome Sanguino era un joven de 16 años, aficionado del Cúcuta Deportivo, su equipo de toda la vida.  Pero el pasado sábado perdió la vida asesinado cuando precisamente jugaba un partido de fútbol. Para honrarle, su familia y amigos decidieron cumplir la voluntad del chaval, ver un último partido de su equipo, aunque fuera desde un ataúd.

A las 4 en punto de la tarde, los integrantes de la 'Barra del Indio', la banda ultra del Cúcuta, tomaron el ferétro a hombros con permiso de la familia e iniciaron la procesión desde la funeraria al estadio. Transcurría ya la media hora de encuentro ante el Envigado.

La comitiva fúnebre llegó al campo con 45 minutos de retraso. Como los hinchas de la 'Barra del Indio' tienen prohíbida su entrada al estadio, la policía impidió en un primer momento su ingreso. Sin embargo, uno de los hinchas logró meter la mano por una reja y abrir la compuerta. Una avalancha de 200 personas, con el fallecido a cuestas, irrumpió en los pasillos del estadio ante la perplejidad de los agentes.

Cuando llegaron a la tribuna sur corría el minuto 75.  Cuando el ataúd era paseado por las gradas con gritos de júbilo, el Cúcuta marcó el gol del empate. Como si  Álex le hubiera dado fuerza al equipo desde el más allá. Una vez que el árbitro pitó el final del choque, el cortejo llevó el cadáver a la casa de su familia, donde terminó de ser velado antes de recibir sepultura.

Las versiones de lo sucedido distan mucho si se atiende a lo dicho por los amigos del fallecido o por la Policía. Para unos la entrada al estadio fue pacífica y los otros denuncian agresiones. La directiva del club echa la culpa a las fuerzas de seguridad mientras que el Envigado se ha mostrado indignado por haber sufrido un homenaje que consideran fuera de tono. La cuestión es que el suceso ha dado la vuelta al mundo y los hinchas del Cúcuta amenazan con repetir el ritual si la tragedia regresa.