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Ni guapo ni rico, pero gran jugador

El Mirandés, un club de Segunda División B, se ha colado en los cuartos de final de la Copa del Rey. Os dejo un texto sobre uno de sus jugadores escrito por un gran amigo:

Ni guapo ni rico, pero gran jugador

Por CARLOS LIMÓN

Ocupar las páginas deportivas de los diarios era hasta ahora un derecho reservado para Real Madrid y Barcelona y para grandes y famosos jugadores como Cristiano Ronaldo o Leo Messi. Sin embargo, en las últimas semanas la estrella de un equipo rebosante de ilusión pero que sólo cuenta con 3.500 socios ha conseguido colarse en la foto al lado de los balones de oro.

Ahora en los bares de Miranda de Ebro, una pequeña localidad burgalesa, se habla más de la Copa del Rey que de la Liga, del C.D Mirandés más que del Barcelona y de su estrella Pablo Infante más que del Balón de Oro de Leo Messi. Infante también juega por la banda y como Messi y Cristiano suele marcar los goles decisivos de su equipo. No es guapo, ni rico, pero sí es un gran jugador tal y como demostró ante Villarreal y Racing de Santander en los dieciseisavos y los octavos de final de la competición.

Los dos históricos de Primera División acabaron desbordados por la velocidad y el talento de un extremo izquierdo que estuvo a punto de colgar las botas por una dolencia cardiaca en la temporada 2008-2009. Cuatro goles y una asistencia en cuatro partidos, un saldo que hubieran firmado el siete del Real Madrid y el diez del Barcelona.

Lejos de los flases y los anuncios, la fuerza del corazón rojillo y el trabajo del grupo han colocado a Miranda en el mapa futbolístico dentro de una competición reservada para los mayores. Un trabajo de grupo dirigido por Carlos Pouso, técnico del Miranda, que ante un Primera División sabe que es igual de importante cerrar filas que tirarse en tromba en busca del gol que obre el milagro.

Si la ida en Anduva contra el Racing fue un monólogo rojillo a cargo de Infante, la vuelta en el Sardinero estuvo llena de apuros y hubo que esperar a que el milagro llegase desde los once metros. Infante anotó el tanto de la tranquilidad y Miranda de Ebro volverá a soñar en los Cuartos de Final de la Copa del Rey.