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¿Quién es el actor español que mejor se cabrea?

16 Jul 2014
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Alfredo-Landa

Puede que seas un gran actor de comedia, tal vez bordes los papeles románticos o no tengas rival a la hora de expresar angustia vital, pero si quieres entrar en el Olimpo del cine español, tarde o temprano deberás enfrentarte al papel de tu vida: el de Español Cabreado. ¿Estarás a la altura de los legendarios cabreos del iracundo Fernán-Gómez (dentro y fuera de la pantalla)?, ¿podrás competir con la legendaria mala leche de Agustín González, ese actor que rezuma enojo incluso en una comedia romántica?

Para ser un señor iracundo es necesarios tener al menos dos de estas tres cualidades:

-Una voz potente y varonil. Un vozarrón como el que brotaba de la laringe de Fernando Fernán-Gómez es garantía de un cabreo nivel 7 en la escala Ritcher. De ahí que no acabemos de creernos a Sergi López cuando pierde los estribos con voz de pito.

-Cara de mala leche. Aquí no hay método Stalivnavsky que valga: si Dios e ha dotado con el jeto de Alfredo Landa (o de Joe Pesci) ya tienes más de la mitad del trabajo hecho.

-Unas cejas pobladas. Nada como un buen par de cejas para realzar una cara mosqueada. Depila las cejas a Luis Tosar y su Malamadre se convertirá en un boy-scout arrestado en el campamento de verano.

A continuación, algunos de los actores españoles que mejor se cabrean. Estos son los nominados:

Andrés Pajares

La mitad chalada de la pareja Pajares-Esteso ha legado algunas de las escenas de cabreo más memorables del cine popular, empezando por el colon irritable de ‘Cristóbal Colón, de oficio descubridor’.

José Sazatornil

José Sazatornil a.k.a. Saza desprendía autoridad gracias a una nariz importante, a su impecable dicción y a un bigote franquista que le hacía idóneo para encarnar lo mismo a un capitán de la Guardia Civil (‘Amanece que no es poco’), a un empresario de inodoros arruinado (Artemio Bermejo, en ‘Todos a la cárcel’) o, su más celebrado papel, el arribista catalán Jaume Canivell (‘La escopeta nacional’).

Alfredo Landa

Probablemente el epítome de español cabreado. Temible en las distancias cortas, el actor navarro era reconocido por su capacidad para sulfurarse en menos de lo que se tarda en decir “usted no sabe con quién está hablando”. Como no podía ser de otra forma, los mosqueos más memorables de Alfredo Landa venían encapsulados en comedias, como esta réplica al teniente Pepe Sacristán en ‘La Vaquilla’:

Fernando Fernán-Gómez

¡Qué ingrato es YouTube! Toda una vida en el cine y los escenarios para que tu escena más recordada sea un desafortunado “¡A la mierda!” a un estoico admirador. Sí: a don Fernando le salía la mala hostia de natural, así que cuando lo exigía el guion lo único que tenía que hacer era activar el <modo mala leche ON>. Un volcán.

Luis Tosar

Dice Luis Tosar que se cabrea bastante poco. Y menos mal, porque uno echa a temblar al escuchar su vozarrón, cascado por la cazalla y el tabaco en ‘Celda 211’. Tosar es el “mejor actor cabreado vivo”, según me cuenta Manu Piñón, redactor de Cinemanía. Para muestra, un botón: la impactante escena del coche de ‘Te doy mis ojos’:

Penélope Cruz

La más internacional de nuestras actrices tocó techo interpretando a la caprichosa Lucía, una control-freak manchega que le hacía la vida imposible al pobre Coque Malla. Con un tono de voz capaz de taladrar los tímpanos de Predator, la Cruz bordó las escenas de broncas de pareja. Real como la vida misma.

Antonio Resines

Salvando las inevitables distancias, a Antonio Resines le pasaba un poco lo mismo que a Alfredo Landa: como es un tipo de natural gracioso, estuvo mucho tiempo encasillado en papeles cómicos. Menos mal que, como a Landa en ‘El Crack’, Resines fue rescatado para el cine negro en ‘La caja 507’, aunque ya empezó a dar miedito como tullido capitán de la nave Virgen del Carmen en ‘Acción Mutante’.

Y el Óscar Cabreado va para… ¡Agustín González!

84th Academy Awards Press Room

No importa que interprete a un atracador torpe (‘Atrado a las tres’) o a un cura aficionado a la caza mayor (‘La escopeta nacional’), Agustín González siempre se interpretó a sí mismo. Esto es, al Español Cabreado por todo y con todos: siempre gruñendo y haciendo grandes aspavientos, como si estuviera a punto de liarse a mandobles, extremo que nunca llegaba a suceder, porque el buen español se cabrea, sí, pero nunca llega a las manos.

Debate y participa con tu voto y tus argumentos:

Cargando el debate… Si el debate no se muestra, puedes verlo en http://www.quoners.es/debate/quien-es-el-actor-espanol-que-mejor-se-cabrea


Con la inestimable ayuda de Manu Piñón y Rafapal.

 

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