Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Diez personas que se casaron con objetos inanimados, desde una almohada al Muro de Berlín

16 Abr 2015
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Strambotic

man-and-pillow

Hasta que el insomnio nos separe, almohadita.

Decir que el amor es ciego se queda corto en este caso. Es ciego, mudo y no necesita mucha vitalidad. Estas parejas nunca discuten y sus momentos de pasión son más bien escasos, ya que están formadas por una persona y un objeto inanimado. Sí, un objeto. Sí, inanimado.

La ‘objetofilia’ consiste en sentir atracción emocional y sentimental hacia un objeto y ha dado lugar a matrimonios de lo más peculiares. ¿Por qué no iba a poder alguien casarse con su coche? A continuación, conoce a diez personas que decidieron liarse la manta a la cabeza y contraer matrimonio con el improbable amor de su vida:

El tipo que se casó con un árbol

El peruano Richard Torres ama a la naturaleza y ha llevado su amor hasta las últimas consecuencias, ya que selló su vínculo para toda la eternidad casándose con un árbol. En la boda, Torres le prometió fidelidad a su árbol-esposo. Como mire con deseo a una palmera o se quede prendado de la belleza de un geranio va a tener un problema.

nataniel-chase-car

El hombre que se casó con su coche

Nathaniel está enamorado de su coche y no se avergüenza de ello. Lo tiene de fondo de pantalla en el ordenador, le hace regalos de cumpleaños e incluso tiene citas con él, en las que no faltan los besos apasionados (con el parachoques). Un buen día, Nathaniel dio el paso y se casó con Chase, que es el nombre con el que bautizó a su Chevrolet Monte Carlo. Hasta que un siniestro total los separe.

berlin

La teutona que se casó con el Muro de Berlín

Con solo siete años, Eija-Riitta vio en la tele el Muro de Berlín y cayó rendida a sus pies, hasta tal punto que en 1979 contrajo matrimonio con la pared que dividía en dos Alemania. Como no podía ser de otra forma, se cambió de apellido y ahora es la señora Berliner-Mauer («Muro de Berlín» en alemán). La caída del Muro fue realmente dolorosa para la señora Berliner-Mauer, que no ha vuelto a la zona y sería incapaz de faltarle el respeto a la memoria de su marido. «La Gran Muralla de China es atractiva, pero es demasiado gruesa; mi marido es más sexy», afirma.

eiffel

… O con la Torre Eiffel

Si alguien se enamoró de un muro, ¿por qué no iba alguien a caer rendido a los pies del amasijo de hierros de la Torre Eiffel? Es el caso de Erika LaBrie (llamada ahora Erika Eiffel). Esta soldado y tiradora de arco estadounidense se enamoró sin remedio del monumento más famoso de la ciudad del amor, con el que contrajo matrimonio en 2007.

man-and-pillow

Ests otro sujeto pidió matrimonio a su almohada

Lee Jin-gyu acudió con un elegante esmoquin a su enlace matrimonial. Era el año 2010 y este coreano contraía matrimonio con su confortable y mullida almohada, en la que aparece dibujado el rostro de un popular personaje femenino de anime. Probablemente, esta sea la pareja que mejor (y más abrazada) duerma cada noche.

mattel-launches-digital-campaign-aiming-to-reunite-barbie-ken-306058fbdb

Este individuo se casó con una Barbie

Ken, te han levantado a tu chica. En 1999, el taiwanés Chang Hsi-hsum decidió casarse con una Barbie. No lo hizo por amor a la muñeca más famosa del mundo, sino porque aseguraba que en el interior de Barbie se encontraba el espíritu de su esposa, fallecida 20 años atrás. Ahora su romance durará tanto como el plástico de la muñeca.

Y este otro con una consola

Su ‘nick’ es Sal9000 y su pasión por los videojuegos no conoce límites. Cualquiera podría pensar que pasa las horas pegado a la videoconsola, pero lo suyo va mucho más allá: Sal9000 contrajo matrimonio con Nene Anegasaki, el personaje de un videojuego de su Nintendo DS.

Wolfe-and-Coaster

Con una montaña rusa

Eso del intercambio de anillos siempre es bastante complicado, pero la cosa es especialmente difícil si la otra mitad de la pareja es una montaña rusa. Si te has montado 3.000 veces en ella, eso sí, no hay necesidad alguna de anillos: vuestra unión ya es especial. La neoyorquina Amy Wolfe sabe de sobra lo que es sentir un cosquilleo en el estómago por culpa de su pareja.

5239903519_d7e381c209_b

«He flirteado con portátiles»

Un iBook ocupa el corazón de Hill Rifka, aunque lo suyo no es la fidelidad. “He flirteado a menudo con más de un dulce ‘laptop’ en eBay y sentido un verdadero deseo”, reconoce. ¿Adicción al ordenador o un fetichismo muy peculiar?

7688472716_8075e8ff84_z

La señora  que se casó con una roca

Como un pisapapeles, como un confidente ideal… Jannene Swift puede utilizar a su marido de mil y una formas a pesar de ser el objeto más inútil de cuantos han protagonizado una boda. Esta pionera de los matrimonios con cosas inanimadas se casó en 1976 con una roca. Un pedrusco, sí. Lo que viene siendo un canto. Tan útil como muchos maridos, dicho sea de paso.

————–

Con información de The Huffington Post, The Telegraph, The FW, Wikipedia, BBC, CNN, Nistido y BroBible

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

No solo tenemos bodas raritas:

Diez leyendas urbanas de los 90 que todos nos tragamos como idiotas

De Sevilla a Vatnajökull: la vuelta al mundo en diez localizaciones de Juego de Tronos

De la indignación griega a los Podeuros: cómo convertir un billete en un panfleto reivindicativo