Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Estos son todos los animales fosilizados que se han encontrado en pleno coito

02 Ago 2015
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Sergio Parra

Rachel Welch en Hace un millón de años (1966)

Rachel Welch en Hace un millón de años (1966)

Morir y ser fosilizado en mitad del acto sexual es francamente raro. Pero también es raro que un mosquito que acaba de picar a un dinosaurio se quede atrapado millones de años en un pedazo de ámbar (y luego en Parque jurásico usen el ADN de la sangre contenida en el mosquito para clonar dinosaurios, abrir dinodisneylandia y toda la pesca).

Así que, aunque muy infrecuente, disponemos de algunos casos de animales que murieron y quedaron así, ensamblados en pleno coito, fosilizados para siempre, como una película porno animal con el pause. Estos son los únicos animales de la historia (de los que tenemos constancia fósil) que encontraron la gran muerte poco antes de alcanzar la petite mort.

Tortuga sexual

Si encontrar sexo fosilizado es difícil, aún lo es mucho más hallar vertebrados fosilizados entregados a esta actividad. Así que esta tortuga es casi única en su condición de coito congelado en el tiempo. Concretamente pertenece a la antigua especie Allaeochelys crassenculpta, y fue encontrada en un yacimiento de Messel, en Alemania.

Un ojo poco entrenado verá menos sexo en este fósil que en la noche caliente del Canal + codificado: apenas dos nubes circulares superpuestas. Pero ahí está. Dos tortugas apareándose. La antítesis del coitus interruptus. Nada menos que 47 millones de años practicando sexo. Los investigadores creen que las tortugas acuáticas probablemente fallecieron mientras nadaban y se emparejaban en aguas envenenadas.

Fosil-de-dos-tortugas-empareja_54314451526_51351706917_600_226

El niño del fósil

En el mundo de los invertebrados hay algunos más ejemplares de apareamiento fósil, pero continúa siendo un fenómeno insólito: apenas se han descubierto 33 fósiles invertebrados en estas condiciones.

Uno de los más llamativos quizá fuera el que encontró casualmente un niño de diez años en Cornualles, mientras estaba de vacaciones con sus padres. En 2013, el niño entregó su hallazgo al Museo de Historial Natural de la Universidad de Oxford. La expectación de los científicos la describe así Jules Howard en su libro Sexo en la Tierra:

[…] los científicos presentes le dijeron que las misteriosas huellas impresas sobre su antiquísima tablilla de arcilla eran probablemente el rastro de dos cangrejos herradura correteando durante el apareamiento. El fósil más antiguo que se conoce de un límulo o cangrejo herradura tiene al menos 455 millones de años, lo que abre nuevas pistas sobre el remoto origen del sexo.

La prueba más antigua de animales practicando sexo se la debemos a los siguientes insectos del Jurásico. Dos cercopoideas, hembra y macho, que quedaron petrificados en pleno acto sexual hace 165 millones de años.

insectos-copulando--647x350

Sexo marino

Si nos zambullimos en el océano, entonces disponemos de otros fósil clasificado X pertenecientes a peces. Aunque el sexo marino nunca ha sido demasiado impresionante. Quizá se salve por poco un tiburón al que le asoma un cuerno de la cabeza: se supone que su pareja se aferraba a él con los dientes. Una estampa con aires sadomasoquistas que habría hecho frotarse las manos al mismo Freud.

Con todo, no os llevéis a engaño: en tiempos pretéritos, el sexo marino no consistía solo en dejar atrás esperma y óvulos flotando en el mar, también existía la penetración. Como es el caso de los placodermos, que sin duda se fecundaban de esta forma mucho más entendible para nuestras mentes sencillas.

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

Más historias musicales:

Diez versiones de Nirvana que hacen bueno a Ramoncín

Ocho canciones seminales de otros tantos géneros musicales

El móvil en tu bolsillo y la música en tus altavoces: ¿por qué tiene que haber un cable de por medio?

La murciana que fue la Ana Obregón de Hollywood y llegó a salir en Los Simpson