“A la caza del tesoro”, posiblemente el concurso más estrambótico de la historia de RTVE

cazatesoro

En la España de 1984 existía cierta fascinación por los helicópteros. Guillermo Fesser aterrizaba en helicóptero en los patios de los colegios para atiborrar a los párvulos de Tulipán, mientras Miguel de la Quadra-Salcedo recorría en autogiro países exóticos, súbitamente convertidos en exóticos platós, en el concurso más estrambótico que se recuerda.

"A la caza del tesoro" era un programa derrochón, audaz y absurdo, que en esencia servía para que De la Quadra se marcara unos viajes del copón del carajo de la vela mientras los concursantes asistían impávidos y un tanto ofuscados desde un estudio de Prado del Rey. Con estos mimbres es natural que el programa durara dos meses escasos en antena, de enero a febrero de 1984, según informa Wikipedia. Habituados a programas más frugales, como "La bolsa de los refranes", los programadores del VHF debían temblar cada vez que llegaban desde Yemen o Colombia los tickets de gasolina, alquiler del helicóptero y gastos de bolsillo del aventurero. Eso por no hablar de los royalties a Azul y Negro, que en aquella década lo mismo ponían sintonía a la Vuelta Ciclista que animaban los concursos con coartada cultural.

La mecánica del concurso era la siguiente: una pareja de españoles heterosexuales de mediana edad recibían una serie de pistas crípticas en un plató, gobernado por una hierática Isabel Tenaille. Con la ayuda de un muro de enciclopedias Espasa – el Google de la época-, probablemente prestadas por "El tiempo es oro", los concursantes tenían que dar instrucciones vía radio a nuestro plusmarquista mundial de jabalina, que a su vez se las transmitía al piloto del helicóptero.

En esencia, el programa consistía en deambular por selvas, desiertos y favelas en un perímetro de los 250 kilómetros de autonomía que permite el tanque de gasolina de la nave. El resultado era es una mezcla de "300 millones" y las conexiones chapuceras que hacen los noticieros en las emergencias y suelen acabar con la frase "son cosas del directo". El estado de ánimo de la millonaria audiencia (recordemos que la otra opción podía ser "Testimonio") oscilaba entre la emoción lícita y la vergüenza ajena: los concursantes jamás consiguieron resolver los enrevesados enigmas planteados por el guión, motivo que suponemos adicional para suprimir el concurso y empujar al aventurero De la Quadra a rutas más quetzales.

Pero si no te lamentes si no tuviste la oportunidad o la edad para asistir a tan magno monumento a la estulticia catódica; recuerda que si lloraste por no ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas: Hemos tenido la fortuna de que TVE ha colgado en su página una de las ediciones más surrealistas del programa: Cartagena de Indias (Colombia), en la que concursaba la pareja homónima formada por Antonio y Antonieta, médico y sus labores, respectivamente. Sólo por el momento de comunión de don Miguel con los pirañitas de Barranquilla (minuto 5) ya vale la pena el visionado. Que lo disfruten:

https://www.youtube.com/watch?v=I8p1piuXOWE

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

No se vayan todavía, aun hay más:

De los seguros Carabobo al restaurante Miano: veinte marcas con nombres ridículos que son el harmerreír

– Ley Mordaza+Ley de Tráfico: la "pinza" del Gobierno contra los fumadores de cannabis

– 10 rasgos inequívocos con los que podías identificar a un pijo en los 80s