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Un colegio castiga a los niños por llevar pantalón corto… y empiezan a llevar falda

28 Jul 2016
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Quién no se apaña es porque no quiere. Y más aún cuando suben las temperaturas. En verano, cuando el calor no da tregua, un chapuzón se convierte en un regalo divino y el aire acondicionado pasa a ser nuestro mejor aliado. Además, el ingenio del ser humano se pone en funcionamiento para evitar a toda costa que acabemos empapados en sudor. No se trata de un reto sencillo, desde luego. Mucho menos si tus superiores te ponen trabas y te prohíben, por ejemplo, vestir pantalones cortos. Es entonces cuando nuestra perspicacia debe dar lo mejor de sí, sin importar nada cómo ni por qué.¿Que hay que llevar faldas? Quién dijo miedo. Esto mismo pensaron los chavales del colegio británico Longhill High School de Rottingdean, una localidad cercana a la ciudad de Brighton. La dirección del centro prohibió a los chicos acudir a clase con pantalones cortos. Es más, no solamente no podían asistir a clase de Matemáticas o Historia con dicho atuendo, sino que también tenían prohibido el uso de esta prenda incluso para hacer deporte en clase de Educación Física.

Y todo ello, porque no forma parte del uniforme reglamentario. Esa es, al menos, la explicación que ha dado Kate Williams, directora del centro. “Tengo unos estándares altos en lo que respecta al uniforme y, ahora, con el calor, esos elevados estándares se están viendo desafiados por aproximadamente el 2% de los padres y estudiantes”, afirmaba. Según ella, el número de valientes que veía necesario dejar a un lado las normas en mitad de una ola de calor era sumamente reducido.

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Por todo ello, tras expulsar y apartar a cerca de 20 alumnos que acudieron con pantalones cortos, la directora no parecía dispuesta a dar su brazo a torcer. Argumentaba, a su favor, que los chicos y chicas del colegio tenían acceso a agua para mantenerse hidratados y, para evitar que sufrieran un golpe de calor en mitad de la clase de Historia, habían tomado algunas otras medidas. Pero había alumnos que creían que esto no era suficiente. Así que algunos niños atrevidos decidieron tomar medidas.

Sin el más mínimo reparo, cuatro niños de 14 años tomaron prestada la parte inferior del uniforme de las chicas y aparecieron en la escuela con sus faldas. Michael Parker, Kodi Ailing, George Boyland y Jesse Stringer se percataron de que la única manera de hacer más llevadero el ir a clase con los termómetros a punto de estallar y sin la posibilidad de llevar pantalones cortos era acudir al colegio con esta prenda, que forma parte del uniforme de las chicas.

Sus padres, además, no vieron en esta acción ningún inconveniente. Es más, no dudaban en mostrar apoyo a sus hijos. Angela Parker, madre de Michael, aseguraba que tanto ella como su padre estaban “totalmente a favor de ellos”. “Creo que lo que está haciendo la directora es discriminar y estoy muy orgullosa de Michael y sus compañeros manifestantes”. Angela llegaba a reconocer que la medida tampoco había sido fácil de adoptar. “Ha costado un huevo que los chicos fueran al colegio en falda”, reconocía Angela.

Wesley Allen, el padre de Kodi, también estaba a favor de la forma de protesta que su hijo y otros chicos habían decidido poner en marcha para mostrar sus quejas a la dirección del colegio. De hecho, Wesley afirmaba que la decisión de la directora de prohibir los pantalones cortos le parecía una “locura”. “Los pantalones cortos tienen el logo de la escuela y creo que se debe permitir que los utilicen los días calurosos. Dicen que tienen que llevar el uniforme de la escuela y los pantalones cortos forman parte del mismo”, argumentaba este padre. Es más, estaba esperanzado con que la medida de presión diera sus frutos. “No creo que Kodi use la falda todo el verano, pero yo creo que le gusta llamar la atención”.

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Ante la alternativa que plantearon los jóvenes estudiantes, la directora del Longhill High School no pudo hacer nada. Les permitió acudir con faldas los días posteriores y aseguró que podrían hacerlo cuántas veces quisieran ya que respetaban los uniformes de la institución escolar. “Los estudiantes pueden optar por usar cualquier parte del uniforme escolar acordado”, afirmó Kate Williams. Ahora los chicos podrán combatir el calor y evitar que sus piernas se achicharren con el pantalón de su uniforme.

No obstante, parece ser que cuando las temperaturas se disparan en Reino Unido hay muchos chavales que no tienen que recurrir a tomar prestado el uniforme de sus hermanas y amigas. Hasta 80 colegios británicos han optado por hacer indiferente la vestimenta para chicos y chicas: tan solo han establecido tres prendas (pantalones, falda y corbata) y cada cual puede optar por el que más apropiado le parezca, sin importar su sexo, a partir de los cinco años de edad. Se trata de una iniciativa que financia el gobierno y que encabeza la asociación contra la homofobia Educate and Celebrate. Una propuesta que persigue un objetivo claro: que los alumnos puedan expresar su propia identidad sin inconveniente alguno.

Si ya resulta desproporcionado castigar a los alumnos, o incluso expulsarles de las clases por llevar pantalones cortos, ni que decir tiene marginarlos por llevar una falda. Para poder hacer más llevadera la ola de calor, Michael Parker, Kodi Ailing, George Boyland y Jesse Stringer apostaron por ellas y, visto lo visto, ningún otro niño les acosó. ¿Imagináis lo que habría ocurrido en otros rincones del mundo donde la tolerancia brille por su ausencia y abundasen los prejuicios? Quizá no les habría sido tan sencillo sobrevivir a las altas temperaturas.

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Con información de Telegraph, The Argus, Daily Mail, Mashable y The Guardian.

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