Facebook cierra la página de Chatarras Palace. Esta es su venganza

chatarro

Mucho cuidado de lo que digas en Facebook porque te puede cerrar la página a la mínima. Es que le ha pasado a Chatarras Palace, el pujante grupo impulsado por los boxeadores chatarreros de Barcelona y su carismático líder, Javier García Roche, a.k.a. El Chatarrero.

En su ya larga trayectoria en la red social, la página ha mutado de ser un foro de aficionados al boxeo a un lobby animalista, en su modalidad más beligerante: desde que Javier anunció que estaría el próximo mes de septiembre en Tordesillas para “defender” al Toro de la Vega, la página dio un espectacular salto desde 200.000 a más de 300.000 seguidores, muchos de ellos animalistas de nuevo cuño, a quien nos/les parece inconcebible que en pleno siglo XXI se toleren atrocidades como esa y muchas otras.

Pero en su asalto a los cielos los chatarreros no sólo han conseguido una legión de seguidores sino también un nada desdeñable número de fervientes enemigos: “Los taurinos, algunos animalistas que nos acusan de tener vínculos (¿?) con los nazis y alguna ex irascible…”, enumera con una sonrisa pícara Javier, ante la mirada de aprobación de su escultural novia, Lara.

chatarras revenge

Cualquier usuario de Facebook puede denunciar una página por incumplir las picajosas normas de la plataforma, de modo que no hay manera de saber quién solicitó el cierre de Chatarras Palace en Facebook, como un boxeador noqueado que no sabe de dónde le vienen las hostias. Javier tiene otra teoría: “A Facebook no le hace gracia que hayamos conseguido 300.000 seguidores subiendo vídeos y sin gastarnos un duro en publicidad”.

Me encuentro con Javier y Lara en San Francesc, un micropueblo a la entrada de Las Salinas de Ibiza. El plan es invitarles a comer en una pausa en su frenética semana de vida social, activismo animal y algo de marcha en Ibiza. Cecilia, del San Francisco, reconoció al chatarrero: “Tú no te vas de aquí sin hacerte una foto para mis hijos”. Javi, rápido como Classius Clay, aprovecha la circunstancia y paga la cuenta.

chatarras solomun

Un Solomún al año no hace daño.

La campaña de vídeos en Facebook de Chatarras Palace logró lo impensable unos meses antes: la prohibición de la muerte del Toro de la Vega. Sin embargo, la censura de la red social ha dinamitado la comunidad generada en torno al Chatarrero y sus amigos, empeñados aún en acudir a Tordesillas (Valladolid) para impedir la celebración de la versión ‘light’ de la cruel fiesta: el Toro de la Peña.

¿Por qué este empecinamiento con el Toro de la Vega? “Hace un año, cuando vi cómo mataban a Rompesuelas prometí que estaría en Tordesillas para defender al toro. Y yo siempre cumplo mi palabra”. El toro no estará solo, ni Javier tampoco: varios centenares de autobuses serán fletados desde toda España camino de Valladolid para hacer una barrera humana que impida la fiesta taurina.

Chatarras Palace intenta reconstruir a marchas forzadas su incipiente imperio mediático: Chatarras Palace Revenge ha logrado más de 15.000 seguidores en apenas dos semanas, pero queda muy lejos de la red original, capaz de registrar dos millones de visitas en un vídeo en apenas cuatro días.

Momento estrambótico. Dentro vídeo:

Ya tardas en volver a seguir a Chatarras Palace en Facebook. Con información de Público, Strambotic y Público.

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