Detienen a una azafata borracha en un vuelo de Glasgow a Ibiza

aeromozas

Podía haber sido peor, podía haber sido el piloto.

Lo normal en estos casos es que sean los pasajeros los que lleguen tan borrachos de las islas británicas a Ibiza que haya que enviar a la Guardia Civil a dar la bienvenida a los turistas, o bien dar la vuelta en el aire y regresar al aeropuerto de partida. Sin embargo, en esta ocasión era la azafata la que iba tan borracha que la policía del aeropuerto de Glasgow la arrestó cuando el vuelo estaba a punto de despegar hacia la Pitiusa mayor.

Jacqueline Madden, aeromoza de 50 años de la compaía Thomson Airways, llegó al trabajo borracha como Melendi el pasado lunes. La mujer fue interceptada por la policía del aeropuerto de Glasgow (Escocia), y tras comprobar que superaba el límite de alcohol en la sangre para trabajar fue detenida y obligada a pasar la noche en las dependencias policiales. El vuelo sufrió un retraso de dos horas por culpa del incidente.

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La compañía aérea confirmó que Jacqueline Madden había sido suspendida de empleo y sueldo, a la espera de una investigación interna. "La seguridad de nuestros clientes y de la tripulación es siempre nuestra prioridad", afirmó en un comunicado.

Los incidentes con turistas ingleses borrachos -valga la redundancia- son tan frecuentes que Ryanair, uno de los mayores transportistas de dipsómanos al archipiélago, prohibió llevar bebidas alcohólicas en la cabina: en las dos horas escasas que dura el vuelo un elevado porcentaje de los pasajeros (y algún miembro fuera de control de la tripulación) llegaban beodos al aeropuerto de Ibiza.

Visto en Daily Record, vía Nou Diari. Con información de Nou Diari y El Periódico.

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