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En una dimensión paralela los Beatles nunca se separaron y grabaron un disco del que nunca has oído hablar

24 Oct 2016
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Jaime Noguera

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Los Beatles, grupo considerado el más influyente en la historia de la música se separaron en 1970, traumatizando a su legión de millones de seguidores. Eso, al menos en este universo que conocemos. Un tal James Richards, afirma tener en su poder un casete de un álbum nunca visto grabado por la banda británica muchos años después su disolución. ¿Imposible? Según él, se lo dio un habitante de una dimensión paralela a la nuestra. Un universo en la que los de Liverpool siguen (todos) vivos, grabando discos y con buena salud, los cedés nunca se hicieron populares y donde el ketchup es púrpura. El tipo asegura que su viaje no fue producto de un consumo excesivo de alcohol, y que para demostrarlo ha colgado en una web los temas de ese disco que nunca pudimos disfrutar en nuestra realidad.

James Richards es el seudónimo de una persona que dice querer mantenerse en el anonimato. Asegura temer por su seguridad. Según su relato, una tarde del año 2009 conducía por Del Puerto Canyon (California) cuando su perro empezó a mostrarse nervioso. Paró el coche para sacarle a hacer sus necesidades y (cosas del directo) el animal se lanzó a la carrera tras una liebre. Él persiguió a su perrito pero tuvo la mala suerte de, al igual que Alicia, caer en una madriguera de conejo y quedar inconsciente.

Al despertar se encontró en una habitación amueblada y llena de aparatos electrónicos. Tenía la cabeza vendada. Le pareció extraño el estar en una casa de aquel tipo y escuchar tráfico abundante por las ventanas, ya que aquella zona estaba despoblada en su mayor parte. Entonces la puerta de la casa se abrió, entrando su excitada mascota seguida de un hombre de pelo oscuro que se presentó como Jonas. Este le explicó que se lo había encontrado tirado, malherido y con el perro ladrando junto él. Richards le agradeció el que le hubiese socorrido pero cuando le preguntó a su rescatador por dónde se encontraban, casi le da un soponcio.

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Bienvenido a la dimensión desconocida

Jonas le contó que le había transportado a una Tierra paralela.  Le había dado pena su situación, sin nadie en kilómetros a la redonda que pudiese ayudarle, así que por eso había utilizado un portal espacio-temporal para salvar su vida. La parábola del buen samaritano mezclada con Stargate.

Nuestro protagonista jura que había visto algún vídeo de Youtube de Michio Kaku sobre viajes a mundos paralelos, pero que poco más sabía al respecto. Su anfitrión le abrió la mente contándole que en el universo en el que se encontraban, el gobierno americano había elegido invertir en un programa de viajes a dimensiones paralelas llamado ARP-D en lugar de financiar el programa espacial de la NASA. Lo más sorprendente es que el tipo afirmaba sin tapujos que las Máquinas de Viaje Paralelo podían ser compradas con relativa facilidad, (aunque no eran precisamente baratas) pero podían ser peligrosas si no se usaban adecuadamente.

¿Cómo que peligrosas? Jonas le explicó que había que usar aquellos ingenios con extremo cuidado. Los universos paralelos eran infinitos, y al viajar te podías encontrar con que la versión del punto de la Tierra a la que llegabas estaba cubierta por el océano, tierra, o a gran altura, con lo que podían ocasionar la muerte a los teleportados. Por ello el gobierno de EEUU había investigado universos paralelos a los que fuese posible viajar con ciertas garantías de seguridad, creando una oferta pública de lugares a los que trasladarse con esta tecnología.

Algunos de esos mundos estaban cubiertos por una lujuriosa vegetación virgen hasta que fueron invadidos por viajeros interdimensionales. Le comentó que se habían creado nuevas industrias del entretenimiento y que existían Agentes de Vida Dimensional que ofrecían asesoría para mudarse de forma anónima a vivir a universos paralelos que se mantenían ajenos a la existencia de esta realidad poli universal.

Los Beatles siguen juntos

Entre todo este mambo jambo cuántico se pusieron a hablar de música y surgieron Los Beatles. Jonas le comentó a Richards que su hermano había asistido recientemente a un concierto del grupo. En el universo paralelo en el que se encontraban, la banda no se había disuelto. Es más, John Lennon jamás había sido asesinado y George Harrison gozaba de buena salud.

Ante la incredulidad del involuntario turista interdimensional, Jonas le llevó a otra habitación de la casa y cogió un casete (por lo visto, los CD’s no se hicieron populares en mundo paralelo) y se lo reprodujo en un aparato con pinta de acordeón. Richards alucinó pepinillos al escuchar canciones de los Beatles que ellos nunca habían grabado. Había de hecho cuatro albums de los que nunca había oído hablar. Tan entusiasmado estaba que se le ocurrió pedirle que le hiciese una copia de alguno para traérselo a nuestro universo. La respuesta de su rescatador le dejó mal cuerpo.

“No. No te vas a llevar nada a tu mundo. Ni fotos, ni souvenirs, ni cintas. NADA.”

Pese a la advertencia, Richards, (que muy buena gente no debe ser) robó uno de los casetes aprovechando un descuido del dueño de la casa. Luego, el muy cara, le dijo que tenía hambre y Jonas le preparó algo de comer. En cuanto a la gastronomía del universo paralelo, los sabores le parecieron prácticamente idénticos, aunque el ketchup era púrpura.

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¿Quiéres escuchar un disco que los Beatles nunca grabaron?

Tras volver tan ricamente a nuestro mundo por el portal interdimensional doméstico, según su propio relato, Richards fue a unos grandes almacenes en busca de un reproductor de casetes, pues como casi todo hijo de vecino, no tenía ninguno en casa. Sobre la cinta tangada solo aparecía el nombre del álbum: Everyday Chemistry y un listado de canciones.

1- Four Guys 2- Talking to Myself 3- Anybody Else 4- Sick to Death 5- Jenn 6- I’m Just Sitting Here 7- Soldier Boy 8- Over the Ocean 9- Saturday Night 10- Mr. Gator’s Swamp Jamboree

James Richards ha colgado, como decíamos, todos los temas en su web The Beatles Never Broke Up (los Beatles nunca rompieron) y busca a personas que hayan tenido experiencias similares. Jonas no le ha visitado para pedirle que le devuelva la cinta, ni le llama ni le escribe.

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PERITAJE 1: Le dimos el casete a un experto en los Beatles y nos dio su opinión

Como mis amigos critican mis conocimientos y gustos musicales (por ser sincréticamente poperos), me dirigí a un especialista en los Beatles para que me asesorase sobre el casete de marras. Enrique Pedraza es periodista, presentador y maestro noveno Dan en culturas populares. Se pasó una noche escuchando el disco y le llamé el día siguiente para que me diera su impresión.

Jaime Noguera- Tras analizar el Everyday Chemistry ¿Qué nos puedes decir?

Enrique Pedraza- Hay más corta-y-pega que en el libro aquel de Ana Rosa. En la primera canción ya se ve a las claras que han hecho un collage sin demasiada vergüenza, empezando con trozos de declaraciones de Lennon cuando dije aquello de “solo éramos una banda de rock que se hizo muy, muy grande” mientras suena al revés el sitar de Within you without you. Luego se meten fragmentos de Band on the run, de Wings, el grupo de Paul. Llega a trocear versos de canciones como Listen to what the man said alterando la entonación de las palabras y usando una parte como título de la supuesta canción inédita.

J.N- ¿Entonces no te suena a un disco auténtico de Los Beatles?

E.P- Como experimento tiene cierta gracia, y tampoco demasiada, pero ya está. Por mucho cariño que le hayan echado llega a parecer una versión cutre del Love que hicieron para el espectáculo del Circo del Sol. La broma viene también en el título del presunto disco: química cotidiana. La alquimia de resucitar a los Beatles empleando herramientas que cualquiera puede tener en su ordenador.

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PERITAJE 2: Le preguntamos a un físico cuántico

El universo alternativo de los Beatles vivitos y coleando se ha ido a donde pican las gallinas. Después de hablar con Pedraza me he quedado frío, algo desmotivado y recuerdo aquella píldora de sabiduría que dice que «si parece un pato, nada como un pato, y grazna como un pato, entonces probablemente sea un pato».

Sí,  olía a pazguatada a kilometros, vale… pero, un momento. ¿Universos paralelos? Debería preguntarle a mi amigo de la infancia Manuel Pavón, que tiene una mente privilegiada y es nada menos que Doctor en Física Cuántica, así que le escribo por messenger sin saber si está en Francia o China y ¡tengo suerte! está despierto en el país vecino.

Le planteo el tema del misterioso casete de los Beatles y en lugar de abandonar el chat y mandarme a tomar viento al hipotético universo alternativo que le planteo, me responde amablemente.

Manuel Pavon- Por ser posible es posible, no hay problemas con los universos paralelos. Otra cosa es “estar en ellos”

Jaime Noguera- ¿Cómo que estar en ellos?

M.P- Hay muchas variedades de multiverso. Si el universo es enorme, el multiverso es probablemente infinito, y si es finito es bestialmente grande.

Eso significa que en algún lugar hay copias exactas de este universo (y muchas más copias inexactas con pequeños cambios) pero que están lejos de cojones. De hecho es imposible llegar porque están más allá del universo observable (a partir de cierta distancia el espacio se expande más rápido que la luz, así que no se puede llegar). Esa es la versión no cuántica. El multiverso cuántico sin embargo es muy posible que no exista (cosas del azar y la función de onda) y se prefiere interpretar como un número infinito de universos que interfieren a nivel cuántico La explicación tiene cierto saborcillo a navaja de Ockam inversa. Algo muy rococó.

Luego hay multiversos más complicados a otros niveles, pero esos se parecen al nuestro lo que el guano a las alcachofas, así que mejor lo dejamos.

¿En qué quedamos?

Yo, para empezar,  me quedo con la mente hecha pulpa tras hablar con Manuel. Hace eco en mi cabeza una las cosas que me ha dicho. «Copias inexactas con pequeños cambios.»

¿Es la historia de James Richard un burdo montaje, una broma, o ese casete pastiche contiene un estilo musical popular en el año 2009 y al que se han sumado los Beatles,  correspondiente a una dimensión paralela en la que no se usan cedés o Spotify?

Existe una remota, ridícula posibilidad de que la persona que se esconde tras James Richards no estuviese hasta las cejas de alguna sustancia ilegal el día de su viaje. De que no sea un desequilibrado. Y si lo es, o se trata de un bromista nada hace imposible que (en algún lugar del multiverso) John Lennon siga vivo, componiendo temazos con Ringo, Paul y George. Que nunca conociese a Yoko Ono o que se mudase a Mallorca con su primera esposa Cynthia Powell y ahora mismo se esté tomando un tinto de verano allí, al otro lado del espejo, en un chiringuito, tomando el sol y mirando al horizonte del Mediterráneo.

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Con información de thebeatlesneverbrokeup.com. Gracias a Enrique Pedraza y Manuel Pavón por sus conocimientos enciclopédicos.

Jaime Noguera  es un chico ye-ye autor de España: Guerra Zombi.

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