Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

El busto de Cristiano Ronaldo y otras espantosas estatuas de famosos

31 Mar 2017
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Luis Landeira

Foto: @RossBrierley TWITTER

«Cristiano Ronaldo», así se llama a partir de ahora el aeropuerto de Madeira, en sentido homenaje al celebérrimo héroe del balompié y capitán de la selección de fútbol portuguesa. Para celebrarlo, las autoridades han encargado un busto que ha incendiado las redes sociales por su bizarrismo y fealdad.

Unos lo comparan con el monstruoso Sloth, de Los Goonies, otros con El Dioni, otros con Freddy Krueger… Pero ese pedazo busto de frente inmensa, sonrisa de Joker y ojuelos bizqueantes no ha dejado indiferente a nadie. Para más inri su autor, Emanuel Santos, asegura que a Ronaldo «le gustó lo que vio». Ya.

Foto: @robbhaifisch TWITTER

Sin embargo, no es la primera vez que alguien la caga estrepitosamente esculpiendo (que no escupiendo) a un famoso. Veamos algunos otros casos de estatuas de celebrities que, más que estatuas, parecen venganzas del Narco.

Princesa Diana

Cualquiera diría que a la pobre princesa Diana la miró un tuerto: le ponen los cuernos, fallece en muy extrañas circunstancias y, como guinda, un tal John Houlstun le hace una estatua post mortem que se parece tanto a ella como un palo a una castaña.

Steve Jobs

¿Qué nos querrá decir el llorado cofundador de Apple con su zarpa deforme en esa caricatura negruzca de su cuerpo serrano que es la estatua que le hicieron en Budapest? ¿Está trapeando? ¿Nos manda a tomar viento? Es un misterio que su autor, el artista Erno Toth jamás reveló, y que ni Iker Jiménez ha sido capaz de averiguar.

Bruce Lee

No, no es un pájaro, ni un avión, ni Silver Surfer, ni T1000?. Es el maestro de artes marciales Bruce Lee, a quien el Gobierno bosnio-herzegovino quiso homenajear poniendo una estatua en la ciudad de Móstar, como «símbolo de unión entre los distintos pueblos de esta república, todos muy fans de Bruce Lee». Ajá.

Obama

Que sí, que es Obama. O al menos eso dicen los mandamases de Kogelo Village, Kenia, que encargaron esta estatua para rendir pleitesía al primer presidente yanqui de color negro. Pero al escultor no se le ocurrió otra cosa que hacerla… de color blanco. Tan ridícula quedó que hay conspiranoicos que juran que el autor no es otro que Donald Trump.

David Beckham

Los publicistas de la casa de trapos H&M ya no saben qué hacer para vender calzoncillos. ¿La última? Llenar América de estatuas plateadas de Beckham en paños menores. Lo más llamativo de la escultura, amén de su fealdad, es el paquetón que sobresale de su entrepierna, inspirador de memes, mofas y chascarrillos a tutiplén.

Franco

Se trata de la última estatua de Franco que aún se alza en las calles españolas, concretamente en la ciudad autónoma de Melilla. Quizá ha resistido al rodillo de la «memoria histórica» porque no parece Franco: en lugar de salir a lomos de un potro como de costumbre, el caudillo pasea con sombrerito y bastón cual Juan Valdés en el anuncio de Saimaza. La estatua, por cierto, me la pintarrajean estilo Warhol cada dos por tres. Si es que ya no respetan nada…

Con información e imágenes de Twitter, Google ImagesThe Telegraph, Xinhuanet News , Mundo Deportivo y Wikimedia

Probablemente tampoco te interese:

 ¿Cómo dicen los cubanos ‘hacer una cubana’?

– Mapamundi del tamaño de los penes

Cómo cosechar ‘monstruos’ de marihuana