El advenimiento del 'Feminismo Choni' ya tiene su Mesías: Ylenia, de 'Gandía Shore'

Sí, habéis leído bien: Ylenia, la de Benidorm, la de "ámoñññooooo a Gandía Shooooore", y la de "sagerao tete", se está convirtiendo en una nueva abanderada main stream de la causa feminista a raíz de una serie de tweets que han sorprendido a muchos (y a muchas), especialmente a raíz del artículo de Beatriz Serrano "Todo lo que te molesta de que Ylenia sea feminista es todo lo que está haciendo bien" aparecido en BuzzFeed y en el que la autora defiende que en este país se necesitan mujeres como Ylenia "que sean capaces de unir el feminismo y la cultura popular y de llevar el mismo mensaje a todo tipo de público".

Pues bien, tanto el mencionado artículo como los propios tweets de Ylenia están levantando ampollas, y no solo entre los clásicos machitrolls que frecuentan el ciberespacio para poner el grito en el cielo cada vez que se menta la palabra que empieza por "F" (id calentando los dedos), sino también entre algunos círculos feministas a los que parece no cuadrarles en absoluto que Ylenia pueda llegar a ser vocera del feminismo.

¿Ylenia tuieando a Simone de Beauvoir? Sí se puede.

Sin ir más lejos, en la revista Pikara Magazine, (una publicación destacada por hacer periodismo con enfoque de género), se  hicieron eco hace unos días del artículo de Serrano asegurando  que "Algunas píkaras hace tiempo que somos fans de Ylenia, [...] ¡Que viva el feminismo choni!". Un enlace y un comentario que suscitó un acalorado debate en su página de facebook entre las feministas que se alegraban abiertamente de que una mujer de las características de Ylenia, (sí, una choni con mucha proyección mediática) se sumara a la causa, y las que se escandalizaban por que otras feministas se alegraran de los últimos dimes y diretes de Ylenia.

Algunos de los comentarios del hilo de la página de FB de Pikara Magazine

¿Pero por qué sienta tan mal en algunos círculos que Ylenia se defina como feminista? ¿Qué tiene Ylenia -además de extensiones y pestañas postizas- que pone tan enfermo a algunos? ¿Por qué una mujer como Ylenia -o como cualquier otra- no puede representarse a sí misma como feminista? Pues precisamente por eso, porque es una choni.

Las de Memes Feministas ya vieron el potencial de Ylenia hace años

Una choni que ha pasado por Gandía Shore bebiendo y desfasando, un animal televisivo, carne de "Mujeres y Hombres y Viceversa" que ha llamado "puta" a otras mujeres en prime time, una rubia operada que canta (o lo intenta) y baila de manera provocativa, y que cuando habla lo hace sin demasiada delicadeza (por explicar sus ademanes de forma sutil). Ylenia salió en 'Gandía Shore' pero no nos hubiera extrañado verla en 'Princesas de Barrio',  'Generación Nini', o si nos ponemos (y pese al total desconocimiento de sus relaciones familiares), en 'Hermano Mayor'.

No nos hubiera extrañado que esta mujer saliera en cualquiera de los programas  que acabamos de mencionar porque Ylenia encaja perfectamente en la categoría de "choni" de la que se nutren todos esos formatos televisivos que desde hace años llevan haciendo una representación demonizada de las chicas y los chicos de las clase populares, que les ridiculiza y hace una caricatura de la juventud obrera que, como poco, provoca aversión y que en el peor de los casos genera la estigmatización social de todas aquellas personas que pueden enmarcarse en una misma categoría: la de chonis para ellas y la de canis para ellos, o la de poligoneros en general.

Canis y chonis, son odiados a derecha e izquierda, desde el "Que se jodan" de la diputada del PP Andrea Fabra en 2012, cuando Rajoy anunció los recortes en prestaciones de desempleo, hasta los linchamientos verbales de los hipsters a los "putos canis", pasando por las feministas espantadas de que una mujer como Ylenia hable de feminismo. ¿Somos nosotros o aquí huele a odio de clase aceptado socialmente?

La hijérrima de Carlos Fabra resumiendo su ideología en tres palabras

El libro 'Chavs: La demonización de la clase obrera' (Capitán Swing Libros, 2013) de Owen Jones, explica bien cómo la clase obrera británica es ridiculizada, despreciada y estereotipada por parte de la prensa, los partidos políticos, los productos audiovisuales y los intelectuales con el objetivo de justificar ante la opinión pública los recortes sociales que afectarán, como es lógico, a estas personas más que a ninguna otra.  Allí son Chavs, aquí son canis y chonis y su caracterización mediática es la de gente inculta con todos los defectos sociales y personales posibles: viciosos, vagos, racistas, y por supuesto… machistas. Porque claro, las clases medias y los ricachones no son nada de todo eso, qué va, qué va.

La violencia simbólica ejercida sobre las clases populares adquiere, por lo general, una doble vertiente: la representación estereotipada de todo un grupo social por un lado, y por otro, la imposibilidad de los miembros de dicho grupo social, debido a la falta de recursos, de construir sus propias representaciones. Pero, ¡horror!, de repente Ylenia, esa pedazo de Choni que nos amenaza con "pillar por todas partes", con sus 408.000 seguidores en Twitter y sus 0 seguidos (si eso no es petarlo que venga Ra y lo vea), sí que tiene un altavoz mediante las redes sociales en el que representarse a sí misma como le da la gana. Y le ha dado la gana de representarse como feminista, y por ahí parece que no estamos dispuestos a pasar. No hija, no.

La que asegura ser "más de barrio que los columpios" ha pegado un golpe en la mesa y ha llevado a cabo, pese a las molestias que eso les cause a muchas personas, un proceso de reconocimiento de la lucha feminista como una lucha propia. Y lo hace después de haber aparecido en nuestras pantallas llamando guarras a otras mujeres y haber vivido –y retransmitido- relaciones en las que la violencia verbal y el amor romántico han sido el pan nuestro de cada día. Y eso, parece que no tiene perdón, pese a que los feminismos supuestamente aspiran precisamente a que todas las mujeres, no sólo las licenciadas con másteres en estudios de género, reconozcamos cómo la sociedad patriarcal nos ha calado y cómo hemos reproducido en nuestras vidas patrones sexistas y machistas.

Ylenia ha hecho "slut-shaming" (el anglicismo empleado para llamar puta a una persona que no cobra por mantener relaciones sexuales), sí. Y yo también. Y tú también has llamado puta a alguna mujer durante tu vida. Así nos ha educado el patriarcado y si no fuera así el feminismo no sería necesario.

https://www.youtube.com/watch?v=PayGKGreu2U

Un ejemplo cualquiera de una persona no choni llamando puta a una mujer

Pero que una choni caiga en la cuenta de la necesidad del feminismo en su vida y en una sociedad patriarcal que se ceba especialmente con las clases populares, que reflexione y se arrepienta de haber llamado a otra mujer "zorra", que haya aprendido y difunda conceptos como el de "sororidad" ante los ataques que está recibiendo a diestro y siniestro por sus mensajes feministas, no es del gusto de las clases medias, ni de la élite tan acostumbrada a juzgar a la gente de clase trabajadora desde una posición de superioridad intelectual, ni siquiera de algunas feministas que parecen no aguantar que el mensaje feminista se aleje tanto de la academia y que por fin cale en los medios, programas e informaciones enfocados al gran público.

Beyoncé, feminista. Foto: Michael Buckner/Getty Images.

Un cuestionamiento parecido, salvando las distancias, se ha formulado a nivel global con Beyoncé, esa cantante que decía primero decía lo de "put a ring on it" (ponme un anillo) y que después ha asegurado que las chicas "run the world", haciendo puestas en escena  delante de grandes letreros luminosos con la palabra 'feminista'. Algo por lo que se ha criticado abiertamente a la artista tildando su actitud de "feel-good feminism" (feminismo que te hace sentir bien) o "faux-feminism" (falso feminismo) relacionado con ser sexy y tenerlo todo. Además, dada la relevancia mediática de Beyoncé, también se la ha criticado por intentar hacer de la lucha feminista un producto de consumo, poniendo su granito de arena en esa afirmación que últimamente se escucha mucho de que el feminismo "esté de moda". Algo que en opinión de la escritora de 'Teoría King Kong' y 'Fóllame',  Virginie Despentes, no solo no supone ningún problema sino que para ella Beyoncé encarna hoy  su ideal de feminismo.

Si bien decir que "el feminismo está de moda" es una sentencia reduccionista, lo que sí parece cierto es que en los últimos tiempos el feminismo está generando nuevos movimientos activistas a lo largo y ancho del globo y que, en paralelo, está haciéndose presente en espacios en los que hasta ahora no era bienvenido. ¿Pero por qué?

Feminismo Chic: Super Fun!

La subdirectora de Píkara Magazine, Andrea Momoitio, aseguraba en una charla que en cierta ocasión alguien felicitó al equipo de redacción del magazine por haber percibido a tiempo la necesidad de cubrir el nicho de mercado del feminismo a nivel comunicativo, algo que sorprendió a Momoitio porque en ningún momento se habían planteado crear una publicación con el objetivo de cubrir un "nicho de mercado" si no que su objetivo era simplemente, tal y como apuntan en su web, hacer un periodismo de calidad, con perspectiva de género, y protagonizado por personas e historias que rara vez aparecen en los medios.

Pero lo cierto, es que el nicho de mercado ahí estaba. Y por supuesto, el capitalismo no es ajeno a ello. Por eso, muchas voces alertan de los peligros del "feminismo chic" que puede hacer que cualquiera y en cualquier contexto se apropie de la etiqueta feminista, banalizándola. Desde una industria de la moda opresora y explotadora de mujeres hasta las clásicas "revistas femeninas" que están dudosamente comprometidas con el trasfondo político de esta lucha.

Pero si hablamos de moda no es por cuatro prints en camisetas que, desde luego, no vamos a comprar, sino porque el mensaje feminista se está viralizando de una u otra forma, en redes sociales, con campañas como la de "Ni una menos", con los discursos de las feministas blancas de Hollywood, sí, pero también con las huelgas de hambre en la Puerta del Sol, con las marchas como la del 7N, con grupos de música como Klitosoviet, con proyectos audiovisuales colectivos como el documental "Sin Tu permiso. Nosotras en la escena hardcore y punk nacional", con payasas que nos hacen reír como las chicas de Broad City, con activistas que hacen que nos cuestionemos nuestros privilegios de blancas, o heteros, o clase media, como Negraflor o Brigitte Vasallo o, sí señora con chonis como Ylenia.

https://www.youtube.com/watch?v=fG3oO67CZA8

Las Klitosoviet combatiendo al patriarcado a golpe de coño.

¿O es que, acaso, la lucha se vuelve menos lucha si llega a más gente? ¿Corrompen la pureza de los discursos feministas mujeres como Beyoncé o Ylenia cuando se suman a la causa feminista y la hacen masiva?

No se trata de una moda, se trata del triunfo del feminismo que está consiguiendo llegar a las Ylenias del mundo y que gracias a las Ylenias del mundo podrá expandir su mensaje a otras tantas rubias, morenas, operadas, con tacones o descalzas.

El feminismo será choni o no será.


Con información de Píkara Magazine, BuddFeed, Twitter y Facebook.

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

Cambiando de tema:

 Expectativa vs realidad: así era la receta y así te quedó el plato

– La "ciudad maya perdida" descubierta por un adolescente sería en realidad una enorme plantación de marihuana

Espeluznantes fotos de parejas que te empujarán al celibato