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«Cataluña puede prescindir del universo entero, y sus vecinos no pueden prescindir de ella»

28 Sep 2017
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Ad Absurdum

Hoy acudimos de nuevo a la historia para hacer un ejercicio curioso: tratar de descubrir qué habrían votado algunos personajes históricos en el referéndum de Cataluña de haber podido hacerlo, o al menos si habrían aceptado la celebración del mismo.

Y es que aún hoy hay quien piensa que el denominado «problema catalán» es algo actual, pero lo cierto es que se trata de algo muy, muy antiguo, y encontramos posiciones de toda clase desde hace siglos.

Personajes por el “Sí” o a favor del referéndum:

Jacques Dugommier

Entre los partidarios del sí, curiosamente encontramos a muchos franceses, entre los que destacaremos algunos del siglo XVIII. El general francés Jacques Dugommier declaró: «El catalán es bravo, activo, trabajador, enemigo de España; ha estimado siempre la libertad, y cuando vea unirse a ella la Igualdad, esa reina de las naciones, pronto se reunirá con los que combaten por estos principios».

Voltaire

Por su parte, uno de los padres de la Ilustración, François-Marie Arouet (para los de la LOMCE, la LOGSE, la LOE, la LODE… Voltaire) dejó muy clara su posición escribiendo en su obra El siglo de Luis XIV: «Cataluña, en fin, puede prescindir del universo entero, y sus vecinos no pueden prescindir de ella». Cataluña incluso podría prescindir de Alfa Centauri y no pasaría nada.

«Estos consellers, excluidos»

Antonio Maura

Pero no todo va a ser Francia, será un presidente del gobierno de España de finales del siglo XIX y principios del XX quien nos deje una de las frases que bien podrían ser pronunciadas por algunos de los políticos más progresistas del arco parlamentario en la actualidad. Así se manifestó Antonio Maura en una ocasión: «¿El problema catalán? Sólo es cuestión de cincuenta años de administración honrada».

Joan Bardina

Por las mismas fechas Cataluña seguía a lo suyo con personajes como Joan Bardina, pedagogo catalán, que estableció esta simpática y poco racista comparativa: «una España ‘africana’, agrícola, burocrática y semita, frente a una Cataluña ‘europea’».

Wonder Woman. Foto: Interviú.

José Antonio Primo de Rivera

Resulta paradójico, pues seguro que no habría votado que sí, pero es posible que Primo de Rivera junior hubiera buscado una salida más dialogante al problema de Cataluña a juzgar por sus propias palabras en una carta a Franco: «¿cómo recuperarla? El invadirla se presentaría ya ante Europa como agresión contra un pueblo que, por acto de autodeterminación, se había declarado libre. España tendría frente a sí no a Cataluña, sino a toda la anti–España de las potencias europeas».

Felipe VI

Pero si una figura relevante para la historia de España es fiel defensor del referéndum (o un embustero), ese es sin duda don Felipe de Borbón, que durante un discurso en Cataluña en 1990 pronunció las siguientes palabras: «Cataluña es lo que los catalanes quieren que sea». Ahí estaba nuestro rey defendiendo el dret a decidir.

 

Personajes por el “No” o contra el referéndum:

Francisco de Quevedo

Sin lugar a dudas, el más activo defensor del “No” sería el ilustre escritor Francisco de Quevedo, en cuyas obras se puede entrever una cierta animadversión hacia todo lo que tenga que ver con Cataluña, con perlas del tipo: «Son los catalanes aborto monstruoso de la política» o «El catalán es la criatura más triste y miserable que Dios crió».

Sagasta

Uno de los líderes turnistas de la Restauración española, Práxedes Mateo Sagasta, hacía un análisis económico para acabar sentenciando sobre Cataluña: «Esta es la realidad de los hechos y esta es la demostración de que Cataluña no haría bien si no estuviera ligada a España como está ligado el hijo querido a la madre amantísima y cariñosa».

Pío Baroja

A los ataques antisemitas de Bardina respondía el también escritor Pío Baroja a principios del siglo XX, ahora con un 50% más de antisemitismo: «Los catalanes han tenido la habilidad de lanzar el sambenito de judíos a los demás españoles, cuando precisamente los judíos son ellos. El aspecto, las aptitudes, la clase de arte que se hace en Cataluña; todo tiene carácter marcadamente semita».

Queipo de Llano

Frente a la negación del uso de la violencia de Primo de Rivera, su compañero de armas, Queipo de Llano ofrecía una salida asertiva: «Transformaremos Madrid en un vergel, Bilbao en una gran fábrica y Barcelona en un inmenso solar». Todos contentos.

Millán-Astray

Sin cambiar de bando, consultamos a José Millán-Astray, el Mr. Potato de la Guerra Civil, fundador de RNE y la Legión, que deja bien clara su posición: «¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!».

Francisco Franco y Millán Astray a punto de estornudar.

Miguel de Unamuno

El intelectual español que lo mismo te financiaba un golpe de Estado que se enfrentaba al mismísimo Millán Astray públicamente, consiguió ponerse de acuerdo con su archienemigo en el tema de Cataluña: «Petulante vanidad de un pueblo que se cree oprimido».

Manuel Azaña y Juan Negrín

Pero también en la izquierda el tema de Cataluña no se llevaba demasiado bien a principios del siglo XX, y dos presidentes de la República llegaron a manifestar que estaban dispuestos incluso a cambiar de bando: «Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco», escribió Azaña en sus memorias. Y en el mismo sentido decía Negrín: «No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo […] No hay más que una nación: ¡España! […] Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco […]».

Santiago Bernabéu

Y cierra la ronda negativa un estadio de fútbol (o el señor que le da nombre), que dijo en una ocasión: «Me gusta Cataluña a pesar de los catalanes».

Santiago Bernabéu levantando barricadas en la frontera con Cataluña.

No aparece en la recopilación la famosa frase atribuida a Espartero: «Hay que bombardear Barcelona cada 50 años para mantenerla a raya», ya que no tenemos constancia de su veracidad. No obstante, sí que aparece recogida en las memorias de Azaña de la siguiente manera: «Una persona de mi conocimiento asegura que es una ley de la historia de España la necesidad de bombardear Barcelona cada cincuenta años». Pero vamos a dejarlo aquí, que no queremos dar ideas a al gobierno para nuevos epígrafes de la Ley mordaza.

Ad Absurdum narra la historia con la risa, y ha escrito Historia absurda de España.

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