Vetan a dos perros de un homenaje en Cataluña por ser ex agentes de la Policía

Malos tiempos para ser madero en Cataluña, de dos o cuatro patas. Si cientos de bípedos han sido expulsados de los hoteles catalanes tras la golpiza que propinaron a los votantes del referéndum del pasado 1-O, dos perros policías jubilados, marca "pastor alemán", han sido vetados de un acto que iba a dar a conocer la labor de las unidades caninas, precisamente por haber servido en la Policía Nacional.

Según puede leerse en un mensaje publicado en la página de Facebook de la asociación Héroes de 4 Patas y que ha sido profusamente compartido (más de 1.100 veces) en la red social:

https://www.facebook.com/370524179798969/photos/a.371273003057420.1073741830.370524179798969/776304265887623/?type=3

"Ayer ocurrió algo muy triste. Uno de nuestros Héroes de 4 Patas estaba invitado a un evento en Cataluña al que iba a asistir con su adoptante acompañado de otra adoptante más y otra heroína de 4 patas para dar a conocer nuestra labor.

Finalmente han sidos vetados por la organización por ser ex agentes caninos de la Policía Nacional. Nuestro Héroe nos ha mandado esto y nosotros lo compartimos para que le deis vuestro apoyo pues ni él ni nosotros comprendemos nada de lo que está pasando".

Héroes de 4 Patas es, según su página web, "una organización sin ánimo de lucro que persigue dar visibilidad a la labor de las Unidades Caninas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad así como toda unidad o grupo que realice su labor con perros de trabajo. Objetivo prioritario de la organización es ofrecer una retirada digna y de calidad a los perros de trabajo que abandonan el servicio por edad o pérdida de capacidades mediante la creación de una red de familias adoptantes".

Visto en Facebook, vía El Independiente.

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

En otro orden de cosas...

– "Los murcianos somos 3/4 partes de judíos catalanes y 1/4 de pendencieros convictos castellanos"

Los españoles hablamos como metralletas y el finés es el idioma más fácil: un viaje por las lenguas europeas

Los selfies matan más que la marihuana