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Paco Alcázar: «Hay días que es inevitable ponerse apocalíptico sobre la libertad de expresión»

09 Abr 2018
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Inma Saranova

Si sois unos frikazos del cómic y os declaráis fans de Paco Alcázar (Cádiz, 1970), estáis de enhorabuena. Y si no, también; porque a partir del próximo día 12 de abrilCaramba’ de Astiberri lanza ‘La Fábrica de problemas’, lo nuevo de uno de los artistas más desconcertantes del panorama artístico patrio y con el que Strambotic tiene hoy el gusto de hablar.

Pilotos de avión enajenados, muertos existencialistas, presidentes reptilianos, familias postapocalípticas, letras de canciones imposibles, Bukowski y Tolkien compartiendo piso, el Dr. Imbécil, Francisco Ibáñez” Estas son, según la editorial, solo algunas de las escenas surrealistas que podremos encontrar en ‘La fábrica de problemas’, un recopilatorio de las tiras que el dibujante Paco Alcázar llevó a cabo para la revista digital ‘Orgullo y Satisfacción’ entre 2014 y 2017.


¿Quien no quiere un Amigo Robot en sus vidas?

Silvio José, indignado

Si no conocéis a Paco Alcázar tal vez sí que os suene uno de sus más populares personajes, Silvio José, el buen parásito, el cuarentón protagonista de una popular tira de El Jueves, revista que Alcázar abandonó en 2014 junto a muchos de sus compañeros después de que les censurasen una portada protagonizada por el Rey emérito y por un Felipe VI recibiendo una corona llena de mierda.

Pero Paco Alcázar es mucho más que Silvio José, su trayectoria como dibujante comenzó en las páginas de míticos fanzines de los ’90 como Escarba, escarba; The Lovesucks Experience o Moho. Y después de eso, títulos como Todo está perdido, Porque te gusta, Daño Gratuito o Manual de mi mente; series como Mecanismo Blanco y colaboraciones en revistas como El Víbora, Rock delux, Cinemanía, Mongolia y Orgullo y satisfacción. Una trayectoria que Alcázar combina con la música, su otra pasión, y que le ha llevado a formaciones como Humbert Humbert, España Futurista o Mcdonal educacional.

 

 

Y precisamente con Paco Alcázar tenemos hoy el gusto de hablar en Strambotic sobre el cómic, cultura, España (futurista o vintage) o sobre el tiempo si hace falta.

 

Foto de perfil de Paco Alcázar en Facebook

Strambotic.- Hola, Paco, ¿cómo va todo?

Paco Alcazar.- Hola, Strambotic. Todo razonablemente bien, gracias.

S.-¿En qué momento comenzaste a dibujar y cuáles han sido tus influencias durante este tiempo?

P. A.- Empecé a dibujar de pequeño, copiando chistes de prensa. Desde aquel momento he copiado a numerosos autores, entre ellos Francisco Ibáñez, Martí Riera, Daniel Clowes, Chester Brown, Julie Doucet, Stephane Blanquet o Peter Bagge.

 El título de máster de Dr. Imbécil no tenía firmas falsificadas

S.- ¿Qué tipo de problemas nos trae ‘La Fábrica de problemas’?

P. A.- Problemas mentales, existenciales, de comportamiento, problemas de digestión de la cultura popular, clichés, idioteces, incompetencias… en fin, mis cositas habituales.

S.- ¿Cuál dirías que es hoy el principal problema de España? ¿Y el tuyo?

P. A.- Las dos preguntas me superan un poco, pero me atrevería a decir que nuestro principal problema colectivo es La Pesadez. El mío particular es, más bien, La Dejadez.

S.-Esta es una serie de viñetas que recogen tu paso por Orgullo y Satisfacción. Hagamos memoria.  A raíz de la abdicación del Rey emérito en su hijo Felipe, la revista en la que por entonces trabajabas, El Jueves, decidió sustituir la portada que había aprobado previamente por una en la que el regio padre y el regio hijo se pasaban una corona manchada de mierda. Pero dicha portada fue censurada por el grupo editor, RBA, y fue sustituida por otra. Esto provocó una cascada de dimisiones de algunos de los dibujantes de la revista, tú incluido. Después de eso os embarcasteis en la publicación digital Orgullo y Satisfacción, que se lanzó coincidiendo con la coronación de Felipe VI. ¿Cómo fue para ti esta transición entre El Jueves y Orgullo y Satisfacción y cómo enfocaste la nueva etapa?

P. A.- Me cogió un poco descolocado, la verdad. Después de nueve años en El Jueves tenía ganas de dejar lo que hacía, pero cuando en Orgullo y Satisfacción me plantearon la idea de desarrollar una serie no tuve muy claro qué hacer. En mi cabeza las directrices de las dos revistas eran muy similares y no quería repetirme pero tampoco tenía muy claro qué novedad aportar. Al final opté por una solución intermedia que titulé “La gran época”. Tras varios meses dibujándola no me convencía y empecé a producir las tiras de “La fábrica de problemas” con un tono que me apetecía más desarrollar.

Viñeta de Paco álcazar al respecto del tema de la censura en El Jueves

S.- Y después de tres años y medio de trayectoria, Orgullo y satisfacción cerró sus puertas a finales del año pasado, ¿qué es lo que ha faltado para que esta publicación “sin dueños” pudiera sobrevivir?

P. A.-  Más suscriptores, obviamente. La cifra de lectores fue bajando sustancialmente y aunque nunca fue del todo mala (de hecho, creo que en el entorno de las publicaciones digitales en España era muy buena), los ingresos se hacían insuficientes para pagar bien a tantos dibujantes. Además, el formato tanto técnicamente como conceptualmente no acabó de cuajar. Tal vez trasladamos demasiado literalmente la idea de revista al formato digital y, por lo menos a día de hoy, eso no funciona.

S.-‘La Fábrica de Problemas’ recoge tu trabajo durante ese tiempo. ¿Cómo lo definirías en comparación con el resto de tu trayectoria?

P. A.- Es un caldo en el que se cuecen varios ingredientes que han asomado en mis tebeos anteriormente y alguno nuevo. Es una mezcla curiosa, no sé como será para el lector. Se puede encontrar desde el humor directo tipo Silvio hasta la extrañeza de “El manual de mi mente” pasando por el surrealismo tipo “La vida y usted”, la serie que hago para Mongolia.

Francisco Ibañez, personaje recurrente de «La Fábrica de Problemas»

S.-Hablábamos antes de la censura por parte de RBA de El Jueves, esto fue hace ya 4 años, y siguiendo con historias para no dormir más recientes, justamente el mes pasado se hizo público que la revista Mongolia, en la que también colaboras, ha sido condenada a pagar 40.000 euros a Ortega Cano por vulnerar su derecho al honor. Ahora Mongolia ve amenazada su continuidad en caso de llegar a tener que pagar la multa. ¿Estamos locos o qué?

P. A.-  Sí, no paro de mezclarme con gente problemática. ¡Es como una maldición!

S.- ¿Cómo valoras la salud de la libertad de expresión en España en tiempos de condenas a raperos y twitteros?

P. A.- Está claro que la tensión política y las redes sociales han influido para que la legislación sobre los límites de la libertad de expresión se haya endurecido. Muchas cosas que hace unos años hubieran tenido una difusión muy marginal, ahora mismo se pueden colar fácilmente en el ángulo de visión de los estratos más conservadores de la sociedad. No me gusta ponerme conspiranoico ni apocalíptico, pero hay días que está difícil no hacerlo.

El cartel que sentó tan mal al honor de Ortega Cano

S.-Paco, decíamos antes que tu otra gran pasión es la música. Dices que llevas desde 1994 grabando en tu casa y, de hecho, alguna vez te hemos escuchado decir que lo tuyo no es tanto dibujar como la música. ¿Es cierto?

P. A.- Totalmente. El proceso de dibujar comics me resulta pesado física y mentalmente. Hacer música, sin embargo, es pura relajación. Es cierto que la interferencia “laboral” afecta a mi faceta como dibujante mientras que sólo hago música por placer, pero es algo que ya me pasaba incluso cuando no me dedicaba profesionalmente a dibujar.

S.- ¿Cuáles son tus preferencias musicales? ¿Qué escucha Paco Alcázar cuando escribe sus lisérgicas viñetas?

P. A.- Bueno, cuando escribo prefiero el silencio monacal, pero cuando dibujo sí que suelo escuchar bastante música. A estas alturas me resulta difícil ponerle etiquetas a mis preferencias, la verdad, pero jamás diría que escucho “de todo”. De hecho, soy extremadamente maniático con el tema. Tampoco suelo escuchar discos que ya conozco, prefiero buscar artistas nuevos o discos que no he escuchado, tanto novedades como cosas antiguas. En fin, no sé…Últimamente tengo en mis listas de reproducción a Czarface, Amen Dunes, The Garden, Tom Recchion, Los Pirañas, James Holden, Forest Swords o Sun Kil Moon. También escucho discos míos que tengo en proceso de terminar, luego muy raramente vuelvo sobre ellos.

Videoclip de «España Futurista» de Malamigo realizado por Manuel Bartual

S.-Y hablando de música, otra de tus experiencias en este sentido ha sido el proyecto de ‘conciertos dibujados’ junto a nuestro admirado Juan Abarca y su banda Mamá Ladilla. ¿Qué sale de ese mix

P. A.- Lo hemos hecho un par de veces y siempre me lo he pasado muy bien. Como dibujante soy un desastre improvisando, así que voy con los dibujos bastante pensados. Es todo un reto para ilustrar, porque Mamá Ladilla hablan de muchísimas cosas en sus canciones y muchas veces son temas supercortos, con lo cual tienes que dibujar a toda velocidad. ¡Es intenso!

S.- Y para finalizar. Paco, ¿por qué deberíamos acampar en la puerta de nuestras librerías de referencia para hacernos con `La Fábrica de problemas’ el próximo día 12?

Porque no es un libro corriente. Es mucho más. Es un amigo (problemático) que te despertará por las noches susurrándote cosas (problemáticas) al oído. Es un nuevo miembro (problemático) de tu familia que te amargará la existencia con sus (problemáticas) necesidades y sus (problemáticas) exigencias. Es una mascota (problemática) que te obligará a limpiar sus abundantes (y problemáticos) excrementos. Es…Dios, no sé si estoy vendiendo esto correctamente.

La Fábrica de Problemas (2018 Caramba, Astiberri) estará disponible en tu librería de referencia a partir del 12 de abril y, entre otras fechas, el día 18 de mayo Paco Alcázar estará presentando el libro dentro de las Jornadas Desobedientes de Mal del Cap en la librería Sa Cultural de Ibiza.


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