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La brecha “salarial” en el deporte: Los campeones de rugby ganan 2.500€ por la victoria; las campeonas, 1.000€

08 Jun 2018
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Iñaki Berazaluce

Foto: Jess Martin (Facebook).

La Universidad de Johanesburgo (Sudáfrica) resultó ganadora del XXXII torneo Costa Blanca de Rugby 7, venciendo a la final al combinado ruso. La escuadra vencedora se llevó un premio de 2.500 euros, en tanto su rival recibió 1.000 euros por la medalla de plata.

En categoría femenina los premios fueron sensiblemente menores: las ganadoras, el Olymp de Kazajistán, recibieron 1.000 euros -lo mismo que los subcampeones masculinos y un 40% del premio masculino- y la selección gallega, que perdió la final, apenas 500 euros, lo justo para pagarse la cena de celebración en Villajoyosa (Alicante), cuyo ayuntamiento auspició el torneo, el más antiguo que se celebra en España.

La que aparece en la foto es Jessica Martin (Jess para los amigos), la veloz y escurridiza ala de la selección gallega, a la que tal vez usted conozcan por otro hit reivindicativo: la celebrada portada artesanal de La Voz de Galicia para subsanar el “olvido” del Campeonato de España de la escuadra gallega por la prensa regional.

La jugadora gallega pidió a uno de los jugadores rusos que quedaron segundos que se hiciera una foto acreditativa de la diferencia de sus respectivos premios tras obtener el mismo resultado, y jugar el mismo número de partidos jugados: “Mandé un correo a la organización preguntando el porqué de esta discriminación pero no obtuve respuesta. El día de la entrega de premios le pedí a un ruso que se hiciera una foto conmigo para dejar constancia de la discriminación”, me cuenta por teléfono desde su Galicia natal. “Creo que no entendió nada, pero accedió”.

La organización no respondió aquel correo pero atendió rauda y amablemente mi llamada. Ignacio Dávila, organizador del torneo Costa Blanca, me explica que la diferencia de premios entre hombres y mujeres se debe a la veteranía del torneo masculino, que cumple 32 ediciones, frente al femenino, que sólo va por la cuarta: “Los patrocinadores [Coca Cola, Onda Cero, Viator y Powerade, amén de un titipuchal de instituciones] ponen más dinero para los premios de la categoría masculina porque lleva más tiempo jugándose y porque son el doble de participantes, 12 frente a 8, con lo que los gastos también son más elevados”. Para fraseando a Rodrigo Rato, «es el mercado, amigos».

En realidad, apunta Dávila, “estamos haciendo una apuesta muy fuerte por el rugby femenino, porque ya intentamos hace 20 años abrirlo a las mujeres, pero no conseguíamos suficientes equipos participantes, de modo que tuvimos que discontinuarlo. Por suerte, los últimos cuatro años han venido equipos femeninos de alto nivel”. Ignacio Dávila sabe de lo que habla: fue el manager de la selección femenina de rubgy que consiguió el cuarto puesto en el Mundial de Moscú de 2011, derrotando nada menos que a Australia.

Pero los hechos son tozudos: por el mismo esfuerzo, los hombres se están llevando un premio entre 2 y 2,5 veces superior al de las mujeres. ¿Qué opina de esto Dávila? “Hombre, visto así…”

Si lo miras por el lado positivo, prosigue el organizador, la diferencia podía haber sido mucho mayor, ocho veces más, ciñéndose a la lógica de las ediciones celebradas. De hecho, podía ser mucho mayor. Los clubes juveniles de fútbol están en estos momentos en la recta final de las Copas del Rey y de la Reina. Los campeones (con cromosoma XY) se llevarán 1 millón de euros, mientras ellas (XX) se tendrán que conformar con 18.000 euros. Una propina.

Aquí tienes trabajo, Maxim Huerta.

BONUS TRACK: Las campeonas de España de rugby son ignoradas por el periódico, así que deciden hacer su propia portada

El cartel lo enconramos en Beni Noticias. La foto, en el Facebook de la burbujeante Jess Martin.

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