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Cuando Bigote Arrocet cantó de rodillas a Pinochet ‘Libre’, de Nino Bravo

23 Jul 2018
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Iñaki Berazaluce

El 11 de septiembre de 1973 los milicos chilenos bajo el mando del general Pinochet atacan el Palacio de la Moneda, asesinan al presidente electo Salvador Allende y proclaman una junta militar que gobernará con mano de hierro Chile hasta 1990. En febrero del año siguiente, 1974, apenas cinco meses después del golpe de estado, se celebra en Viña del Mar el entonces mundialmente famoso festival de música de la ciudad chilena.

Para entonces ya era notoria la crueldad del régimen fascista de Pinochet, que había sometido a sangre y fuego cualquier resquicio comunistoide en el país, siempre con la inestimable cooperación de la embajada de EEUU y de la CIA. Meses antes de Viña del Mar “el régimen de Pinochet había asesinado a Víctor Jara, figura fundamental de la música latinoamericana, y el mundo entero (y en especial el mundo de la cultura y el arte) repudiaba lo que estaba sucediendo en Chile”, según recuerdan nuestros compañeros de Zeleb.

Ante un eufórico auditorio en el antiteatro de la Quinta Vergara, Bigote Arrocet subió al escenario y cantó para Augusto Pinochet -presente en el palco junto a su espolsa Lucía Hiriartuna arrebatada versión de ‘Libre’, de Nino Bravo. En aquel contexto post-golpista, los versos del cantante valenciano -fallecido un año antes en un accidente de coche- cobraban un nuevo sentido: “Libre, como el ave que escapó de su prisión, y puede al fin volar…”. Por si queda alguna duda de la intencionalidad política de la versión de Arrocet, en el vídeo de aquella actuación podemos ver al histrión arrodillándose ante el auditorio, incluyendo, claro está, al ténebre espadón, el serial killer del momento en la agitada política latinoamericana.

La memoria es traicionera. Esto sucedió hace 44 años y desde entonces el hoy feliz compañero de Mari Tere Campos ha negado cualquier vinculación entre aquel ‘Libre’ y el exterminio del gobierno legítimo de Unidad Popular: “Yo mismo no podía viajar al extranjero por todas las exigencias del régimen -explicaba Bigote Arrocet en una entrevista con la TV chilena en 2014-. Aquella canción era un homenaje a mi amigo Nino Bravo, fallecido ese mismo año”.

En aquella entrevista y otras que ha dado sobre el espinoso asunto, Arrocet niega la mayor y pretende ser un represaliado más del régimen -un Víctor Jara que logró sobrevivir, por decir algo-, que huyó a España en cuanto tuvo ocasión para ganarse la vida con el “piticlín piticlín. Sin embargo, esta foto cuenta otra historia:

Foto: Movimiento Pinochet Siempre Eterno.

Para añadir más romance a esta bonita amistad, el citado artículo de Zeleb apostilla: “el propio Bigote Arrocet ha relatado que tuvo varios encuentros cordiales con el dictador y que, incluso, ha contado que le aconsejó amistosamente que se quitase las siniestras gafas de sol oscuras porque “le hacían parecer un gangster”.”

Puede que Bigote Arrocet no fuera simpatizante de Unidad Popular pero tampoco “pinochetista”, así que le imaginamor equidistante en aquel turbulento Chile del 74. En la entrevista de 2014 del programa Mentiras verdaderas, el cantante y humorista tuvo ocasión de desmarcarse del régimen criminal de Pinochet y sin embargo…

“¿Qué le llamó la atención del dictador? “Que tenía los ojos muy claritos”, responde Bigote de modo absurdo. Tampoco condena el atroz régimen de Pinochet aunque es invitado a ello. “¿Cómo le llama golpe de Estado o pronunciamiento militar?”, quiere saber el presentador. “Me da lo mismo como le llames, fue lo que fue. No está mal. Tampoco está bien. Depende del lado por el que lo quieras mirar”, contestó”, según resume Vanitatis. Equidistante hasta la náusea.

Después de su celebrada actuación en Viña del Mar y la visita en el camerino del general Mendoza (que, suponemos, bebía los vientos por Nino Bravo), Bigote Arrocet cogió las de Villadiego y se instaló en España, donde logró reinventarse como humorista, imitador y últimamente gigoló. Su último campanazo ha sido ser cabeza de cartel de un “homenaje” a Chiquito de la Calzada, homenaje que más bien ha sido una profanación de la tumba del genio malagueño.

Chiquito, como Nino Bravo, no pudo defenderse del entusiasta homenaje de Bigote Arrocet, ese hombre.

Aquellos maravillosos años.

Con información de Vanitatis, Mentiras verdaderas y Zeleb.TV. Más información sobre el golpe de Estado de Pinochet en Wikipedia.

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Piticlín, piticlín…

Cuando Bigote Arrocet y Pinochet sonreían juntos

El mejor homenaje que podía recibir Chiquito de la Calzada (no, en serio, esto no se hace)