Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Manuel Bartual: “Con el hilo de Twitter de mis vacaciones pensé que acabaría perdiendo seguidores”

08 Nov 2018
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Inma Saranova

 

 

 

Este viernes da el pistoletazo de salida el que posiblemente sea el festival cultural más vanguardista de España y no va a ser ni en Madrid ni en Barcelona, sino en una ciudad que no llega a los 50.000 habitantes. Hablamos del Festival Mal del Cap ‘Narratives Mal Dites’ de Ibiza que este año llega a su quinta edición reuniendo en sus nueve días de programación a Manuel Bartual, Paco Alcázar, Venga Monjas, Miguel Noguera, Carlo Padial, Isa Calderón, Lucía Litjmaer, Borja Crespo, Esty Quesada (‘Soy una Pringada’), Fermin Muguruza y Josele Santiago.

Se trata de una iniciativa de una pequeñísima asociación cultural, Mal del Cap, que se ha empeñado en poner a Ibiza en el mapa de lo ‘cultureta’ trascendiendo de la imagen típica de una isla de sol y playa que parece que solo está abierta en verano, pero ni mucho menos. Y en esta ocasión, para demostrarlo invitan a residentes y visitantes a trascender de los cánones estancos de las artes para profundizar en las posibilidades de las nuevas narrativas que mezclan géneros, formatos y medios para crear cosas nuevas.

Y si hay un hombre en España que lo hace todo en ese sentido, ese es Manuel Bartual (Valencia, 1979), dibujante de cómics, guionista y director de cine, que ha traspasado los límites de la ficción creando un nuevo género literario: la ‘tuiteratura’. Hoy en Strambotic hablamos con él (o con ‘El Otro Manuel‘, quién sabe)

Manuel Bartual os saluda

Strambotic.- Manuel, hace dos veranos le diste la vuelta a Twitter con un hilo de ficción que comenzó el  21 de agosto de 2017 y que en menos de una semana hizo que tu perfil pasara de los 16.000 seguidores hasta más de 400.000, recibiendo 555.000 retweets, 353.000 comentarios y 4.000 likes. Tu hashtag #Manuel llegó a ser primer trending topic mundial y tu historia fue comparada con La guerra de los mundos de Orson Welles. ¿De dónde surgió la idea?

M.B.- Aquel verano estuve probando a utilizar las redes como un medio más en el que desarrollar historias. Antes de aquel hilo escribí algunas piezas humorísticas protagonizadas por emojis que publiqué en las Stories de mi perfil de Instagram, y una semana antes publiqué otro hilo en Twitter titulado El peso de la verdad, mucho más breve y con otro enfoque. Fue este hilo el que me hizo pensar en que podría utilizar Twitter para algo un poco más ambicioso: contar una historia a tiempo real a lo largo de siete días, convirtiéndome en protagonista de esa historia y aprovechando los recursos que tenía a mi disposición mientras andaba de vacaciones en un hotel de Mallorca.

S.- ¿Te esperabas semejante éxito?

M.B.- No, era imposible preverlo. Ni yo, ni nadie. De hecho llegué a pensar que podría tener el efecto contrario y que acabase perdiendo seguidores, así que imagínate. Pero tampoco me importaba. Si lo hice, realmente, fue por pasármelo bien. Me apetecía contar esa historia y utilizar Twitter para hacerlo. Sí que pensaba que habría gente que ya me siguiera a quien le podría gustar leerla, y que seguramente llegaría a nuevos lectores, pero para nada que acabaría siguiéndola tantísima gente.

El hilo que lo cambió todo

S.- Poco después publicaste con Planeta tu libro ‘El Otro Manuel’ en el que narras cómo puede cambiar la vida de una persona normal después de un éxito inesperado y cuyo punto de partida está medio año después del final del hilo de twitter. Esta fama sobrevenida repentinamente, ¿Cómo ha cambiado tu vida?

M.B.- La ha cambiado de la mejor manera posible, ya que profesionalmente me ha abierto muchas puertas. Antes de aquella historia combinaba mi trabajo como diseñador con el resto de proyectos que trataba de sacar adelante, y desde entonces me he podido permitir abandonar el diseño para centrarme en todos esos proyectos, en escribir las historias que me apetece contar. Luego está lo de que a veces me reconozca gente por la calle, algo que no deja de ser anecdótico pero que antes tan solo me pasaba cuando acudía a algún festival de cómic o eventos por el estilo. Siempre me pasa en los sitios más inesperados. Hace unos meses, acompañando a un familiar en una operación, una enfermera se acercó a darme las gracias por lo mucho que le amenicé a ella y a su compañera las noches de guardia de aquel verano. Cuando me pasa siempre me resulta algo desconcertante, y muy divertido.

S.- Publicar con Planeta no es moco de pavo, ¿Cómo ha sido tu experiencia en relación a la publicación de ‘El Otro Manuel’?

M.B.- Ha sido mi primera novela y me lo he pasado verdaderamente bien escribiéndola. Aunque tenga su punto de partida en la historia que conté en Twitter es algo completamente nuevo e independiente, una novela que funciona por sí sola sin necesidad de conocerme ni saber qué he hecho antes. Planeta ha sido un estupendo compañero de viaje. Conecté muy bien con mis editores desde la primera reunión que tuvimos, y desde entonces me han tratado fenomenal. Me apetece mucho repetir.

El Otro Manuel

S.- Tu hilo de Twitter nos demostró que hay vida más allá del papel y de los medios tradicionales, algo de lo que la propia red social se dio cuenta y por eso puso en marcha en mayo su #FeriaDelHilo, el primer ‘Certamen de tuiteratura‘ del que tú mismo formaste parte como Jurado y en el que tuviste la oportunidad de ponerte en contacto con el ganador del certamen, Modesto García. ¿Qué supone esta apuesta de la red social por este nuevo género?

M.B.- Supone la confirmación de que Twitter es la red social que más atención presta a lo que los usuarios hacemos con su plataforma. Por ejemplo: el botón de retuit no estuvo siempre ahí, fuimos nosotros los que nos inventamos lo de publicar en nuestro perfil los tuits de otros usuarios a los que queríamos dar difusión, y Twitter, al detectar esta tendencia, acabó incorporándolo como una funcionalidad más. Con #FeriaDelHilo ha pasado algo parecido: en Twitter España comprendieron que los hilos ya formaban parte del día a día de la plataforma y decidieron fomentar y premiar a sus escritores organizando este certamen.

S.-Y precisamente con Modesto García, volviste a prender fuego a Twiter este verano con el hilo #RedMonkey que mantuvo a multitud de tuiteros enganchados  a esta aventura que también se convirtió en ‘trending topic‘ en varias ocasiones y superó los 500 millones de impresiones. ¿Cómo dirías que ha evolucionado esta forma de narrar desde el primer hilo hasta este?

M.B.- Creo que desde entonces ha habido cierta proliferación en Twitter de historias en este formato, tanto hilos de ficción como de no ficción, dentro y fuera de España. En mi caso concreto, la diferencia es que el hilo que publiqué hace un par de veranos fue algo mucho más improvisado. Aunque publiqué el primer tuit teniendo claro el esquema de la historia y hacia dónde se encaminaba, iba escribiendo día a día e incorporando ideas sobre la marcha. #RedMonkey ha sido algo mucho más trabajado: las ocho semanas que precedieron a su publicación las dedicamos a concebir toda la historia, a escribirla y preparar todas las fotos, los vídeos y los materiales que íbamos a necesitar. Acabó contando con una producción equiparable a la que podría tener un cortometraje, con un equipo de unas diez personas trabajando para sacarla adelante. Que la historia funcionase fue una enorme alegría, porque era nuestra forma de comprobar si mi hilo y el de Modesto habían sido dos tiros al aire irrepetibles o si verdaderamente podíamos plantearnos proyectos como éste de un modo más profesional. Y sí, la respuesta es que sí. Hay suficiente público interesado en este tipo de narraciones.

#RedMonkey EMOSIDO ENGAÑADO

S.- A nivel creativo ¿Qué novedades supone este nuevo formato respecto de los formatos clásicos? ¿Estamos ante la evolución 2.0 del clásico ‘elige tu propia aventura’?

M.B.– Realmente no hay una sola forma de contar una historia en Twitter, como pasa en cualquier otro medio. Lo importante, o al menos lo que me parece que marca una mayor diferencia respecto a contar una historia utilizando una novela, un cómic o una película, es que en Internet puedes jugar con el directo, con la respuesta de los usuarios. Puedes construir historias que, como dices, sean de algún modo una evolución del clásico ‘elige tu propia aventura’, o llevarlo más allá y crear todo un ecosistema digital en torno al personaje. Esto fue una de las diferencias más importantes entre mi hilo de hace un par de veranos y el de #RedMonkey: para este último creamos un personaje desde cero, el de Nela García, y Nela tenía también una cuenta de Facebook, un Instagram, y antes de que comenzase su aventura había estado tuiteando como lo haría cualquier otra persona. Los lectores que decidieron ir más allá del hilo se encontraron con todo un pasado que añadía detalles a la historia, o incluso con pistas que revelaban que éramos Modesto y yo quienes estábamos detrás del proyecto.

S.-Y como decíamos al principio de esta entrevista, este viernes estarás en Ibiza inaugurando el V Festival Mal del Cap Narratives Mal Dites ¿De qué hablarás en tu charla y que esperas de tu visita a Ibiza?

M.B.– ¡Espero pasármelo bien! Y en cuanto a la charla, hablaré de todo lo que hemos estado comentando en esta entrevista. A raíz de #RedMonkey, Modesto y yo nos hicimos unas cuantas preguntas: si existe una fórmula para crear un hilo viral, si hay algún modo de financiar este tipo de contenidos, qué diferencia una historia en Twitter de otras historias… a todo ello trataré de dar respuesta este viernes en Ibiza.

Hasta el cartel, obra de Didac Alcaraz, es moderno.


Manuel Bartual estará este viernes en el #VFestivalMDC a las 19:30 horas en el Centro C19 de Ibiza, deleitando a residentes y forasteros, y después bailará al ritmo de España Futurista de Paco Alcázar en Malanga Café

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

En otro orden de cosas:

Carlo Padial, director del documental sobre ‘Bocadillo’ de Wismichu: “Escribo sobre artistas destruidos por el proceso creativo”

La tira cómica centenaria que predijo el incordio del teléfono móvil

-Y cuando creíamos haberlo visto todo, llega la grafohomeopatía