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Una novela gráfica que narra sin tapujos la vida, la muerte y la homosexualidad de Lorca

18 Nov 2018
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Iñaki Berazaluce

El pasado jueves estaba prevista la presentación de la novela gráfica ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’ en Madrid. El acto tuvo que suspenderse a última hora por un feliz motivo: la primera edición del libro -4.000 ejemplares- estaba agotada en la librería y no quedaba literalmente ni un solo ejemplar para que pudieran firmar los autores, el historiador Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo.

Palomo y Gibson llevan un año trabajando en la adaptación al cómic de la biografía de Federico que Gibson publicó en 1989 [y revisó 2016], 700 páginas que han quedado sintetizadas en 100, ilustradas con el dibujo de trazo limpio de Quique Palomo. La transición del formato clásico al cómic pretende “aprovechar las capacidades expresivas que ofrece la novela gráfica frente a la letra escrita, y también acceder a otro público, que es más probable que lea un cómic que una densa biografía de 700 páginas”, me explica el dibujante desde su estudio en la sierra madrileña.

El cómic abarca toda la breve e intensa vida de Federico García Lorca pero, inevitablemente, hace énfasis en su muerte, acaecida en Alfacar, Granada, en los albores de la Guerra Civil. La portada del álbum refleja este momento trágico: Lorca arrodillado frente a la pistola de su verdugo, instantes antes de morir. Junto a Federico fueron asesinados el maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas.

Lorca se había convertido en un intelectual odiado por las fuerzas reaccionarias granadinas. Los motivos para este odio cerval, que precipitaron su muerte, los enumera Ian Gibson:

“Es que le odiaban a muerte: por sus maravillosos dones, por el dinero que ganaba, por su fama, por su condición de gay, por su padre (que también tenía enemigos políticos), por ‘Yerma’, por ser discípulo de Fernando de los Ríos, por sus declaraciones a la prensa, por su antipatía declarada hacia los Reyes Católicos, por la Barraca, por haber apoyado el Frente Popular...”

Pero parece que fue su condición de homosexual la que condenó a Lorca aquella madrugada del 18 de agosto de 1936. Según recuerda Quique Palomo, “en la biografía de Gibson se cuenta de que un fascista entró en un bar alardeando: “Le hemos metido dos tiros en el culo al poeta, por maricón”. Ese era el nivel”.

En los años 30 del siglo pasado la homofobia no era privativa de la derecha, como tampoco lo es ahora. De hecho, Federico tuvo que lidiar con la incomprensión de algunos de sus compañeros intelectuales, como Buñuel, “que era homófobo”, según Palomo. Para Alberti no fue suficientemente comunista (Lorca nunca llegó a afiliarse al PCE) y para Dalí, no lo bastante surrealista. “Esto nos habla de la personalidad absolutamente libre y original de Lorca”, resume el dibujante.

Lorca también es un adelantado a su tiempo en su continua reivindicación del papel de la mujer en la sociedad. “Se trata de un tema que Lorca trata constantemente. En general, su trabajo siempre reivindica el rol de los más desfavorecidos socialmente, los gitanos en el ‘Romancero gitano’; los negros, en ‘Poeta en Nueva York’ o las mujeres en toda su obra teatral. Lorca quiere que su trabajo artístico produzca cambios sociales. Las misiones pedagógicas o el teatro itinerante tenían como objetivo cambiar la sociedad, él siempre está a favor del cambio desde la mirada de los más desfavorecidos”.

¿En qué momento las fuerzas de la reacción ponen a Federico en el punto de mira? “A medida que él va siendo más popular. Lorca va publicando de una manera un tanto desordenada, él lee sus poemas, publica en revistas minoritarias… Su eclosión pública se produce cuando aparece en ‘Revista de Occidente’ (1928). Ahí se hace muy popular, aunque ya era muy conocido en los círculos intelectuales.

Un momento crítico en la persecución a Lorca es en una representación de ‘Yerma’ en la que alguien interrumpe la obra para gritar: “¡Lorca, maricón, blasfemo!”, porque en la obra aparece una vieja que dice: “A mí no me ha gustado nunca Dios. ¿Cuándo os vais a dar cuenta de que Dios no existe?”.

La novela gráfica que firman Gibson y Palomo es un compendio, necesariamente sintético, de la biografía de 700 páginas que el hispanista irlandés actualizó en 2016. “No fue fácil sintetizar las 700 páginas de la biografía en las 100 que tiene en cómic, más aun teniendo en cuenta que la historieta exige un desarrollo muy largo, necesitas dramatizar, poner al protagonista en situaciones, incluir diálogos, que no existen en la biografía… De esta manera te pueden salir 4.000 páginas y la idea es precisamente la contraria”.

Cien páginas que resumen la vida creativa, combativa, apasionada y sufriente del “desaparecido más querido del mundo”, en palabras de Gibson. La primera edición del libro se ha agotado en menos de un mes y la imprenta de Ediciones B ya está trabajando a todo gas para reponer ejemplares.

Puedes conseguir ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’ en tu librería habitual o aquí. Con información de Público / Memoria Histórica, El País, El Independiente de Granada y Wikipedia.

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