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Sin faldas y a lo loco: así veían a principios del siglo XX a la mujer trabajadora del futuro

26 Ene 2019
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Ni trae lejía, ni lleva un metalizado vestido futurista a juego con un escandaloso color de pelo. La mujer del futuro no es, por ahora, como nos la pintaban en aquel anuncio. No obstante, no es la primera predicción sobre el aspecto de la mujer en los años venideros que falla estrepitosamente.

De hecho, ya a principios de siglo había quien se aventuraba a vaticinar (con bastante poco éxito) cómo serían las mujeres hoy. En concreto, el artista francés Albert Bergeret publicó en 1902 una colección de fotografías titulada ‘Las mujeres del futuro’ en las que distintas jóvenes aparecen ataviadas con lo que Bergeret consideraba una vestimenta acorde a las profesiones que las chicas desempeñarían en un futuro:

Teniendo en cuenta el diseño de los supuestamente futuristas uniformes, no parece que el fotógrafo galo quisiera acertar precisamente: ajustados, escasos de tela y, desde luego, poco prácticos. Es difícil imaginar a bomberas y mujeres sargento enfundadas en trajes sin mangas y con prominentes escotes:

Por desgracia, estos imaginativos atuendos del mañana no llegaron a hacerse realidad más allá de la sesión fotográfica hecha por Bergeret. La única predicción que acertó es la llegada del género femenino a determinadas profesiones, algo que, en los primeros compases del siglo XX, resultaba tan utópico y futurista como lo parecen ahora los coches voladores de ‘Regreso al futuro’.

Así, militares de diferente rango se mezclan en esta colección con una cochera, una ‘jockey’, una doctora y una periodista. Salvo ese acierto, la mujer del presente tiene poco que ver con la que aparentemente imaginó Bergeret en sus instantáneas.

Más allá del machismo que desprenden las fotografías en la que la vestimenta no es, precisamente, apropiada para desempeñar ninguna de esas profesiones (sino que busca más bien resaltar el atractivo de las modelos), las imágenes establecen una peculiar discriminación laboral:

Mientras que ciertas profesiones aparecen en esta colección futurista asociadas a uniformes en los que mostrar el físico es lo primero, otras muestran una apariencia que, a comienzos del siglo pasado, sería vista como mucho más respetable.

Así, tal y como se ve en las imágenes anteriores, la periodista y la doctora aparecen con ropa formal y recatada, tal y como aparecen vestidas la estudiante, la abogada o la diputada de las fotografías de Bergeret:

La mujer del futuro, la de hoy, ha llegado hasta donde el artista francés predijo hace más de cien años, pero se equivocó: en lugar de retratarla con poca ropa, la imagen correcta habría sido la de una mujer trabajadora que lucha contra techos de cristal y desigualdades salariales por el simple hecho de no ser un hombre. Esa sí es la mujer de hoy, Bergeret.

Con información de mental floss.

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