Fabio McNamara: “La mejor droga es la eucaristía”

 

Fabio no hay más que uno: grande y libre”, como dejó escrito nuestro compañero Henrique Mariño cuando al que fuera pareja de vodevil de Almodóvar le dio por ser más franquista que Franco: “Las fuerzas del mal no la podrán destruir”, dijo de la Cruz de los Caídos, el mausoleo bajo el que descansa (de momento) el cuerpo del sátrapa.

McNamara vuelve a la carga, esta vez desde las páginas de La Otra Crónica (LOC), el suplemento de cotilleo de El Mundo: “La mejor droga es la eucaristía”, le espeta a Antonio Diéguez cuando el periodista le pregunta por su pasado de excesos. Ya sabíamos que Fabio es de misa diaria. Lo que no sabíamos aun es que las ostias con las que comulga venían infectadas del cornezuelo del centeno.

McNamara: … El mundo de la noche no era sano y hay mucho vicio.

¿Habla de drogas?

McNamara: De todo. De alcohol y drogas.

¿Cómo consiguió salir?

McNamara: Cuando acabas en un hospital, ves que la cosa es seria y que por ahí no puedes seguir. Luego, cuando conoces al Señor, te das cuenta de que te proporciona las cosas que buscabas con las sustancias. Hay una droga mejor: la eucaristía, la Santa Comunión, que es una droga sin efectos secundarios y gratis.

La conversión de Fabio al catolicismo viene de lejos: en 2006 ya se declaró “católico, apostólico y de derechas” en otra entrevista, esta en 20 Minutos, aunque sus coqueteos con las huestes del Señor ya se venían comentando tiempo atrás en el ‘Mondo Brutto’. Con esta revelación -en sentido amplio- Fabio inventó el concepto “salir del armario” en el sentido católico, y tal es su devoción que de esta guisa aparece en la portada de la biografía que acaba de escribir a cuatro manos con Mario Vaquerizo, otro que no se pierde una misa.

Lo dicho: Fabio no hay más que uno: grande y libre.

La entrevista completa en La Otra Crónica de El Mundo. Con información de 20 Minutos y Libertad Digital.

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