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Proponen sustituir el chorizo y la morcilla de la fabada por coliflor y brócoli… y tiembla el Misteriu

11 Jun 2019
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Iñaki Berazaluce

Cuentan los historiadores, medio en coña, medio en serio, que los platos españoles se fueron llenando de cerdo como método para discriminar a los verdaderos cristianos de aquellos moriscos prófugos que aseguraban haber abjurado de Alá pero seguían adorando a su falso ídolo a escondidas. Si de verdad no eres mahometano, cómete este pincho de morcilla, Mohamed.

De ser así, la fabada sería la kriptonita de los astures para blindar Asturias de las huestes moras. ¡Asturias es España y lo demás tierra conquistada! (y la fabada lleva compango). Compango, dos puntos: “Acompañamiento cárnico ahumado empleado en la elaboración de la fabada asturiana y los cocidos lebaniego y montañés, consta generalmente de chorizo, morcilla y tocino entreverado. Es decir, cerdo más cerdo y algo más de cerdo para rematar.

El diario asturiano La Nueva España puso a prueba la templanza de sus lectores al publicar un artículo que era una provocación desde el título: “Sustituir el compango por coliflor y brócoli, el secreto para hacer fabada saludable”. El controvertido texto (o más bien, su titular, no hace falta leer más) ha sido recuperado por la comunidad gastro-asturiana de Facebook Al platu vendrás, despertando las tropas de don Pelayo, el ejército de los cárnicos y los Guardianes Genuinos de la Fabada. Todos a una jurando en bable:

“¿Qué mi madre ye esto? Es más, ¿qué mi madre ye el brócoli? ¿Un hippi? ¡Van llover hosties a dos manos! ¡Dexái espacio que voy facer el remolino y voy quedar solu! ¿oyistis?”, exclama un indignado defensor de la fabada con compango, la de toda la vida.

Pregunto a mi consultor asturiano de guardia, Eloy Goa Toro, propietario de La Buganvilla, poco menos que la embajada de Asturies en Ibiza. Me responde vía chat pero siento su vozarrón retonar: “Ni ye fabada ni ye na. La fabada tiene que ser con cerdo… y los cachopos con ternera, no con soja ni mariconaes. Creo haberlo dejado claro”. Eloy se ha propuesto la quijotesca misión de introducir el cachopo (de ternera, claro) en la dieta ibicenca, que se desliza paulatina y peligrosamente hacia el crudiveganismo.

Eloy Goa, dando cuenta de un calabacín.

Las reacciones en Facebook son al menos igual de viscerales, y es que ojo con tocar la comida a un asturiano: arde Troya y tiembla el Misteriu.

– “¡Esos tenían que ir pa la foguera por herejes! ¿Y los gases? ¿Y el calentamiento global? Porque me parez que no pensaron que les fabes con coliflor y brócoli puede ser peor que la bomba de Hirosima”.

– “Le quitas la grasina al chorizo y morcilla cociéndolas aparte un poco y échanse a las fabas y te sale una fabada de agárrate que fae curva, al brocoli y a la coliflor,un refrito de ajo, aceite, y pimentón y te relames, aceite cada plato su condimento, home no me jodas. Puxa la fabada asturiana y Puxa Asturias.

– “El que quiera comer saludable que vaiga al prau a pacer. ¡¡nun te jode!!”

El argumento más esgrimido en esta controversia tiene que ver con el nombre del invento, como ya sucedió en su día con el matrimonio gay (“que se casen si quieren, pero que no le llamen matrimonio”: “Me parece fantástico que hagan recetas veganas pero a la fabada si le quitas el compango no es FABADA que se dejen de chorradas y le busquen otro nombre al invento fabaflor, fabahiervas o como quieran llamarlo, repito eso no es fabada”.

¿Ha quedado claru?

Y para amenizar esta suculenta fabada vegana, nada mejor que un conjunto de gaiteros de Dubai tocando ‘Asturias, patria querida’:

Visto en Al platu vendrás. Con información de Wikipedia.

BONUS TRACK: ¿A quién odian en tu provincia? Por fin el mapa de las simpatías (y antipatías) regionales que estabas esperando

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