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Los ‘instagramers’ están enfermando por bañarse en las aguas turquesas del monte Neme, el Chernóbil gallego

12 Jul 2019
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Iñaki Berazaluce

El monte Neme, en Galicia, se ha convertido en una inopinada estrella de Instagram. Esta antigua mina de wolframio situada en la comarca de Carballo (A Coruña) tiene unas aguas color turquesa que la hacen irresistible para hacer una foto y compartirla en las redes sociales. Likes garantizados y un sorteo para un cáncer de piel.

Sin embargo, algunos ‘influencers’ imprudentes han dado un peligroso salto cualitativo: bañarse en sus aguas verdes para conseguir el ‘selfie’ perfecto. ¿El resultado? Más de uno ha tenido que ser hospitalizado por daños en la piel y en el sistema digestivo tras tragar sus aguas turquesa. “Una de las ‘influencers’, Uxía, tras sufrir una reacción alérgica durante dos semanas aseguraba que lo había pasado«un poco mal, sí, pero la foto lo valía»”, según la emisora coruñesa de Cadena Cope.

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Otra ‘instagramer’ explicó que se dio un chapuzón en la balsa de wolframio porque “era muy bonita” y “no vieron ningún cartel” que prohibiera el baño. Los resultados no se hicieron esperar: “Estuvimos con vómitos y ronchones en la piel… incluso ella fue al médico, estuvimos dos semanas muy fastidiados, pero luego se fue por completo”, según explica en Instagram. “Enhorabuena por bañarte en una balsa de residuos altamente tóxicos en una mina de wolframio. Sin duda, Darwin estaría orgulloso de ti”, responde otro usuario en referencia a los famosos Premios Darwin.

¿Cuáles son las consecuencias que podemos esperar si nos bañamos en una balsa de wolframio como la del monte Neme? El doctor Manuel Ferreiro, del servicio de urgencias del Hospital Universitario de Coruña (CHUAC), lo explica en una entrevista con Cadena Cope:

«Si nos bañamos puntualmente lo más probable son problemas oculares e irritativos, irritación de las mucosas oculares e irritaciones cutáneas. Si es de una manera prolongada e ingerimos algo de agua, fundamentalmente trastornos digestivos, vómitos y posteriormente diarrea. Si es un baño corto no sería grave».

‘El año del wolfram’

La extracción de wolframio del monte Neme comenzó en la I Guerra Mundial, pero fue durante la IIGM cuando alcanzó su cénit. Hitler pidió a Franco (“exigió”, sería el término más apropiado) la extracción de este material, que solo se podía encontrar en Galicia, Portugal, León y Cáceres en aquel momento. La disputa entre nazis y aliados por aquel valioso mineral está narrada en ‘El año del wolfram’, de Raúl Guerra Garrido (finalista del Premio Planeta en 1984), sobre la «fiebre del wolfram» que se desató en la comarca del Bierzo durante aquella contienda.

La Xunta de Galicia tiene su parte de culpa en la peregrinación de ‘influencers’ hacia el monte Neme. En 2017, alguien en Turgalicia tuvo la feliz idea de hacer un anuncio en el que promocionaban el entorno tóxico del monte Neme dentro de la campaña ‘Dáme Galicia’. La campaña tuvo que ser eliminada y el organismo turístico tuvo que pedir perdón, tras admitir que “no funcionaron adecuadamente los filtros”. Y tanto.

Los ‘instagramers’ mutantes de Novosibirsk

El caso del monte Neme es asombrosamente parecido al de Novosibirsk, una ciudad siberiana. Un estanque que alberga los restos tóxicos de una central de energía térmica cercana se ha convertido en el escenario de los ‘selfies’ y fotos de los ‘instagramers’ rusos, que también los hay, y a patadas, según contaba ayer Óscar Tévez en el suplemento Icon de El País: “El caso del basurero tóxico que los ‘instagramers’ confundieron con un lago de ensueño”.

 

En principio, no te va a salir una cabeza extra por bañarte en la balsa de Novosibirsk, pero, según advierte la empresa gestora, la Siberian Generating Company, el baño “puede provocar reacciones alérgicas en los bañistas y supone además un peligro más grave por su fondo de tipo pantanoso: puede ser difícil para un nadador casual salir del agua si comienza a hundirse en sus arenas”.

Una vez más, Instagram y Darwin bogando juntos para que solo sobrevivan los menos estúpidos.

Con información de Cope.es, Traveler, La Sexta, El País y El Español.

BONUS TRACK: O Carballiño, también conocido como «Novayorciño», el epicentro del feísmo gallego

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