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No se ha ido agosto y ya hay colas en Doña Manolita

31 Ago 2019
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Iñaki Berazaluce

Esta foto la publica nuestro querido seguidor Otto Mas en Twitter. 30 de agosto, 33ºC en Madrid. Cientos de personas guardan cola para comprar un décimo de la Lotería de Navidad en doña Manolita. El sorteo se celebra dentro de cuatro meses, el 22 de diciembre, pero es mejor ir haciendo cola ya, porque la hora y media de cola en agosto se convertirá en tres horas a partir de septiembre, “cuando vuelva todo el mundo”, es decir, los otros. Y, ojo, que el año pasado se agotaron los décimos.

El motivo por el que el Gordo toca más a menudo en Doña Manolita que en cualquier otra administración de Lotería del país se ha explicado “n” veces, por activa y por pasiva. Es pura estadística: cuanto más vendas es más probable que toque. Por tanto, esas colas de agosto representan una profecía autocumplida: cuanto más larga sea la cola y más prolongada la espera, más aumentarán las probabilidades de que alguno de los que allí esperan salga tocado por el dedo de la Fortuna.

Pero, claro, cuantos más “algunos” más se diluye la probabilidad de que uno en concreto (tú mismo) seas el beneficiado. Doña Manolita vende alrededor de 70 millones de décimos al año (que se dice pronto) y la probabilidad de que toque el Gordo de la Lotería de Navidad es de 1 entre 100.000. Ateniéndonos a la estadística, 700 décimos de Doña Manolita pueden salir premiados con el Gordo de Navidad. O ninguno, que también es posible.

Lo único seguro es que hay que tener mucha fe para guardar cola en agosto en Madrid para comprar Lotería de Navidad. Al fin y al cabo, es dos veces más probable que te parta un rayo en la calle del Carmen a que te toque el Gordo.

Visto en Twitter. Con información de El Español, ABC, Computer Hoy y El País.

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