Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Un español nadará 48 kilómetros rodeando Manhattan contra el plástico en el mar

12 Ago 2019
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Iñaki Berazaluce

48 kilómetros circunvalando a nado la isla de Manhattan por los ríos East River, Hudson y Harlem y pasando por debajo de 20 puentes. Esta es la travesía que llevará a cabo el nadador madrileño Javier Sanz, ‘Java’ el próximo 17 de agosto, en un reto que trata de alertar sobre un problema creciente: el vertido de plásticos a los océanos.

Sanz es un veterano en las travesías en aguas abiertas. En su haber tiene el canal de La Mancha (por relevos), una durísima prueba por las fuertes corrientes y la gélida temperatura del agua, en torno a 18ºC, habida cuenta de que debe nadarse sin neopreno para ser consignada. En el caso de Nueva York, la temperatura será algo menos fría –22 o 23ºC- pero los riesgos son de otro tipo: “No me dan miedo los tiburones, que pueden estar también en el Hudson, porque no comen personas. Me da más miedo encontrarme con una rata flotando o tragar agua, porque me han dicho que hay virus de la hepatitis A y B en las aguas del río”, me cuenta Java por teléfono poco antes de embarcar para Nueva York.

El 17 de agosto es el único día que la Gran Manzana abre sus aguas para los nadadores. Se trata de una travesía muy selecta, a la que se presentan decenas de nadadores, que son seleccionados en función de su currículum y el objetivo de su carrera por un comité. Java Sanz y su proyecto de lucha contra los plásticos marinos, con el apoyo de la aseguradora Axa, pasaron la criba. El sábado estarán en el Hudson con una piragua de apoyo y una barca en la que irán su entrenador, Javier Berazaluce, y la hija del nadador, Jimena Sanz.

Respecto a las nadadas en aguas abiertas, la travesía por el Hudson tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre las primeras están “que es mucho más ameno ir viendo los impresionantes edificios de Manhattan, si respiras por el lado izquierdo – pues vamos en sentido contrario a las agujas del reloj- incluyendo las Naciones Unidas, que están a la orilla del río. Cuando nadas en mar abierto es mucho más aburrido y, además, no tienes ninguna referencia porque no sabes si estás avanzando poco, mucho o nada”. Entre los inconvenientes está el tráfico fluvial de barcos -de ahí las embarcaciones de apoyo- y la citada contaminación. “Para que te hagas una idea -explica Java- los pescadores de Nueva York no se comen los peces que pescan sino que los devuelven al mar”. Por algo será.

Java Sanz y Javier Berazaluce, ‘los Javis’.

Otro de los retos, común en este caso con las travesías marinas, es el frío. “22 grados son unos cinco grados menos que una piscina climatizada, y después de ocho o nueve horas en el agua pueden provocar hipotermia”, según Javier Berazaluce, a la sazón entrenador de Sanz y hermano del arriba firmante. Durante la semana pasada, ‘los Javis’ han estado entrenando seis horas diarias en las aguas de Denia, infinitamente más cálidas y limpias que las que se van a encontrar en Nueva York.

«La preparación física está hecha, pero lo más difícil es la preparación psicológica para afrontar esos momentos en el que el nadador se pregunta ¿qué hago yo aquí?», explica Berazaluce, especializado en travesías de larga distancia. Y las respuesta es, según el entrenador: «Primero, vamos a dar visibilidad a la contaminación por materiales plásticos en las aguas de todo el mundo, y dos, hay mucha gente implicada en este proyecto, el patrocinador principal AXA Exclusiv, el Club Natación Master Cuatro Caminos, la empresa de productos de natación Swimtonic Tech y la página de noticias de natación Entrenadores Natación Madrid, de la que es fundador el entrenador de Java Sanz».

Más información en Swimtonic y Twitter.

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

No dejes de visitar la Planta Joven:

El logo del PSOE, de moda en EEUU gracias a una colección de camisetas para hipsters

420Unit, una nueva marca de ropa para los gourmets de la marihuana

El verdadero origen de la moda de los pantalones caídos