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“Tinder es una perrera de desgraciados buscando dueñas. Ahí estoy como en casa”

27 Sep 2019
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Iñaki Berazaluce

La literatura como terapia. Quienes llevamos años siguiendo a Rafa ‘Ezcritor’ en sus redes sociales, sabemos que los dos últimos años han supuesto un descenso a los infiernos para el novelista canario. Los infiernos del fracaso, el rechazo y del amor, por supuesto, que es lo único que al final todos buscamos afanosamente, incluso este frágil canario disfrazado de ‘latin lover’.

Rafael Fernández lleva cerca de quince años en esto de la literatura -en los márgenes, nunca le verás en ‘Babelia’-, desde su recordado blog ‘Mi cabeza’ (‘Diarios de sexo y libertad’) hasta los diez libros que tiene publicados (escritos, diseñados e incluso enviados al correo) y que promociona, con la fe del converso, desde su blog ‘El rey del cosmos’ y vende en formato digital y en papel, a través de Amazon. Por sus títulos le conocerás: ‘El comedor de coños’ o ‘Prostituto de extraterrestres’.

El tesón tiene premio, y Rafa ha conseguido colocar su último libro ‘Sigue, como si estuvieras viva’ como el más vendido de dos categorías de Amazon, “Historias de fantasmas” y “Ficción metafísica y visionaria” y firme candidato a ganar el Premio Indie de Narrativa Amazon. Ahí es nada.

Contacto vía Facebook con Rafa para preguntarle por este súbito (que no inesperado) éxito.

¿A qué achacas el éxito de tu última novela?

Dejé de escribir por la tristeza que me supuso divorciarme. Pero sobre todo porque me quedé sin mi gato. Casi cada noche, mi gato se me aparecía en sueños pidiendo socorro, diciendo que quería venirse a vivir conmigo. En mis sueños trataba de hacerle entender al gato que, en el acuerdo de divorcio, a mí me había tocado quedarme con la perra y, a mi ex mujer, a mi gato. Pero el gato no entendía mi idioma. Me despertaba del sueño, llorando. Yo quería demasiado a ese gato. Hasta que no se me pasaron las ganas de suicidarme por la ausencia de mi gato, no pude volver a escribir. Un año y medio me costó superar la ausencia de mi gato. Durante ese tiempo, a mis lectores les creció la ansiedad. Así que, ahora que saqué una nueva novela, aunque sea corta, han saltado sobre ella con ganas.

¿Cuál es el argumento del libro?

Va sobre las “sombras”. Esos seres que permanecen a nuestro lado, en aparente silencio. Su labor, mientras estamos con vida, es acabar con nuestra autoestima. No quiere que emprendamos ni que nos realicemos. Si por ejemplo, sueñas con ponerte a escribir un libro se pasa el día diciéndote: “no tienes talento, no se puede vivir de escribir a no ser que tengas un padrino”. Si quieres dejar a tu pareja porque te hace infeliz te dice: “eres viejo, si la dejas no encontrarás a nadie que te quiera”. Es una novela sobre una chica que trabaja en la cocina de un bar y sueña vivir de tocar su guitarra y cantar.

En el relato, la protagonista mantiene una batalla brutal contra su sombra.

¿Qué va a encontrar el lector en tu nueva novela? ¿Hay sexo esta vez?

Hay mucho sexo pero, esta vez, paso de puntillas sobre él. Muchos de mis libros son bastante porno (aunque también he escrito infantiles), pero estoy un poco cansado de ese rollo guarro perverso. Que mis vecinos me huyan cuando me vean por la escalera. No quiero repetirme una y otra vez. Sobre todo porque cuando trato de quedar con una chica del Tinder, me pregunta sobre mi profesión, le cuento que soy escritor y, en cuanto descubren que he escrito novelas que se titulan ‘El comedor de coños’ o ’20 Polvos’ se asustan y me bloquean. Esta novela les va a encantar a todas las mujeres de mi Tinder. Y a todo el mundo que la lea. Me ha salido del corazón, así que esta vez el sexo sobraba. Mi nueva novela es puro amor. Una amiga que cree en el Tarot y en los espíritus me dijo la “has escrito con tu luz”.

¿Qué hace un escritor famoso y un legendario amante en Tinder, ese desguace del amor?

¡Ja, ja, ja! El Tinder tiene mala fama pero es un cementerio de corazones rotos en busca de una segunda o tercera oportunidad. Una tienda de desguaces en el que todo el mundo quiere aparentar que es un coche reluciente pero no, para nada… Es una perrera de desgraciados buscando dueñas. Así que estoy como en casa.

Además, que ya tengo 45 años. Que uno no puede ir por ahí haciéndose el digno. Si me lo hago, volvería a ser virgen. A veces me tomo el Tinder como un juego. Igual que en el iPhone tengo el Candy Crush, tengo el Tinder. Pero la verdad es que en más de una ocasión he conocido a alguna supermujer por ahí que me ha impactado, inspirado muchísimo y que da para escribir uno o dos libros.

Siempre has sido un llanero solitario en esto de la literatura, una rara avis, poco dado a las camarillas, los premios o incluso los suplementos culturales. Esto, supongo, tiene que ver con tu manera de ser y con la peculiar temática de tus libros…

Por supuesto que soy un llanero solitario. Si no, no me dedicaría a escribir que, dicen, es la profesión más solitaria del mundo. De verdad que me cuesta un mundo quedar con gente, sentarme en una terraza y hablar por hablar de absolutamente nada productivo durante horas mientras tomamos cervezas y fumamos como imbéciles. No entiendo ni un poquito porqué la gente, cuando queda, queda para destruirse la salud y no para hacer cosas que los realicen, ayudarse entre ellos a prosperar, a avanzar en la vida y comer saludable. Quedan para perder el tiempo y ensuciarse la sangre. Siempre que veo a alguien fumar pienso que es imbécil profundo y no puedo tomarme en serio a esa persona. Es que es imbécil. Fuma. Y así montones de cosas. No poder soportar perder el tiempo o a los hipócritas me ha excluido de ciertos círculos. Pero no pasa nada. Cuando uno es creativo y tiene talento de verdad, siempre se sale adelante.

Ya estás tardando en hacerte con tu ejemplar de ‘Sigue, como si estuvieras viva’ (8,31 € en papel y 2,99 en Kindle).

BONUS TRACK: Deniegan un homenaje a la autora de ‘Los Cinco’ por considerarla » racista, sexista y homófoba»

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