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En esta discoteca de Ibiza han puesto un DJ en los baños (y es la fiesta)

21 Sep 2019
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Iñaki Berazaluce

VIP es un concepto perdedor”, puede leerse en una pintada en Ibiza. Hi! Ibiza, lo que fue el legendario Space hasta el verano de 2017, es el reino de los VIP: las zonas acordonadas y blindadas rodean la pista principal, para que los clientes más exclusivos puedan ver a Black Coffee un palmo por encima del lumpen que bailamos en la abarrotada pista.

Pero hay un rincón en el inmenso club en el que “ricos y pobres” bailan cachete con cachete, ombligo con ombligo, como en los buenos tiempos de la fiesta ibicenca: en el baño, pudorosamente bautizado como “Wild Corner”. Esta noche le toca pinchar a Paul Reynolds, un veterano DJ que tiene por delante una jornada maratoniana: desde las 23:30 hasta el cierre, alrededor de las 6:30 de la mañana. (Entre tanto, y en la pista principal, la estrella de la noche, el afamado Black Coffe pincha tres horas, de 2:30 a 5:30. Pecta minuta).

El ambiente en el baño es entusiasta y desatado, como de fiesta Erasmus en Barcelona. El público, claro, es el que uno puede encuentra en Playa den Bossa en verano: veinteañeros europeos, semidesnudos, tatuados, achicharrados por el sol y drogados como Las Grecas. No hace falta meterse nada porque la drogaína flota en el ambiente y penetra a través de la piel. En diez minutos ya llevas tu dosis gratuita de pastillas y ácido.

Si necesitas algo más siempre tienes los baños que circundan la pista. Son mixtos, claro, y están estratégicamente diseñados para disponer de la intimidad necesaria, bien sea para meterse una raya o para echar un polvo. Las pareces bajan casi hasta el suelo y no hay hueco ni por arriba ni por abajo. Tampoco se oye nada si alguien llama a la puerta, porque la música es atronadora. El interior es casi oscuro, salvo por una luz estratégicamente colocada en la pared del fondo, justo encima de una repisa muy apropiada para apoyar la cerveza (ojo: 14 euros) o la cartera.

Los baños están asombrosamente limpios, porque Paul Reynolds no es el único que curra esta noche. Un silencioso y discreto ejército de damas de la higiene se afanan en dejar los baños niquelados a lo largo de la noche. Todos somos algo VIP en los baños del Hi!

¿Cuánto gana un DJ por amenizar nuestra meada en el Wild Corner? Alrededor de 2.000 o 3.000 euros, según me cuentan mis espías en la noche. Una nadería si la comparamos con la estrella sudafricana que pincha en este preciso instante en la pista principal, que puede levantarse 50.000 euros en una noche (una noche breve, de tres horas, no lo olvidemos).

Pero que nadie piense que pinchar en los baños del Hi!, entre rayas y orines, es un demérito. El club de Matutes siempre apunta alto y por aquí, por el rincón salvaje, ha pasado nada menos que Fat Boy Slim. Dentro vídeo:

BONUS TRACK: “Era mágico cuando ricos y pobres bailaban juntos”

BONUS TRACK: Los indigentes de la fiestea en Ibiza

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En otro orden de cosas: