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Un atracador aprovecha el alegato final en un juicio para soltar un discurso de 20 horas

26 Oct 2019
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“¿Tiene el acusado algo que alegar?”. “Pues, mira, sí”. Así empezó, más o menos, el alegato final de un veterano atracador de bancos alemán ante el tribunal que le juzgaba y le condenó a 12 años y medio de cárcel por sus fechorías. Michael Jauernik aprovechó que la ley alemana no puede limitar esas “últimas palabras” tras el veredicto y estuvo 20 horas (a lo largo de cinco días) devanando “el discurso más largo de la historia”, según sus propias palabras.

Jauernik, de 71 años, comenzó su carrera criminal en los años 70. Su objetivo siempre fueron los bancos y el motivo no era otro que impartir una suerte de justicia social, en tanto las instituciones financieras son más corruptas y ladronas que él mismo. “Nunca he robado supermercados o abuelitas”, se justificó durante su interminable discurso.

El locuaz atracador, que sufre un trastorno de personalidad narcisista, según los psicólogos, aprovechó la ocasión para ajustar cuentas con la ley y trazar un fabuloso retrato de su figura, a mitad de camino entre el supervillano y el honrado Robin Hood (que roba a los ricos, si bien no reparte ni un marco). “Soy más inteligente que cualquier agente de la policía criminal”, aseguró Jauernik.

Ataviado con un elegante traje oscuro y con gafas de sol, el atracador desgranó y justificó sus hazañas durante las últimas cinco décadas, en los que ha atracado centenares de sucursales y ha pasado largas temporadas en la sombra. La cárcel ha sido “más una academia que un lugar para enmendarme”, asegura.

Michael Jauernik, durante un motín en la cárcel de Hamburgo en los años 90.

El alegato fue alargándose día tras día y pudo haber durado unos cuantos días más, si no hubiera sido porque la jueza Birgit Woitas cortó de raíz la letanía del condenado, al notar que el acusado “se repetía” y hacía “excesivas disgresiones”. La jueza se arrepintió de no haber tomado antes la decisión y haber ahorrado a los esforzados empleados del juzgado los cinco días de perorata.

Visto en Local 10. Con información de RTL y Daily Mail.

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